La comuna ratificó su programa de alumbrado

La Municipalidad evalúa alternativas para lograr mayor aceptación en algunos lugares donde cuestionaron el plan de pago de las obras. En esos casos podría abrirse una nueva instancia para reconsiderar la ejecución de los trabajos.
La gestión de Gustavo Pulti está intentando limar asperezas con los vecinos de algunos barrios marplatenses que vienen planteando reparos ante la llegada de las obras de alumbrado especial que se desarrollan a través del sistema de contribución por mejoras.

En los últimos días, el gobierno recibió quejas de sociedades de fomento y de algunos habitantes de barrios como El Progreso y San Martín, que no están de acuerdo con el modo en el que el Ente Municipal de Vialidad y Servicios Urbanos está encarando los trabajos. Básicamente, se resisten a aceptar las condiciones de pago y reclaman mayor flexibilidad.

Por ese motivo, el Ejecutivo está considerando la posibilidad de replantear algunos aspectos del proyecto, tratando de diseñar un mecanismo que permita evaluar caso por caso y crear facilidades para los que demuestren tener dificultades para pagar.

La intención es reducir el malestar de la gente y evitar que las quejas se repitan cuando los trabajos avancen en otros barrios de características similares.

El concejal de Acción Marplatense, Santiago Bonifatti, explicó ayer a LA CAPITAL que la comuna no dará marcha atrás con el plan, pero sí está evaluando la posibilidad de redefinir su ejecución en algunas zonas de la ciudad. Puntualmente, se refirió a la posibilidad de implementar cambios en San Martín y El Progreso, que fue donde se gestaron las mayores quejas.

"La obra está en marcha en unos 15 barrios. En la mayoría de los casos se está desarrollando con normalidad. Pero en ciertos sectores hubo algunos planteos atendibles que serán considerados", señaló.

Características de la obra

El plan que lleva adelante la Municipalidad consiste en instalar alumbrado público especial en diferentes barrios de la ciudad donde en la actualidad funciona un alumbrado de seguridad -compuesto por los viejos bracitos sujetados a los postes de madera- o bien, en zonas donde ni siquiera existe el servicio de iluminación pública.

La obra se lleva adelante a través del sistema de contribución por mejoras, lo que supone que los mismos vecinos son los que deben hacerse cargo de los costos de los insumos, mano de obra y mantenimiento.

A diferencia de los sistemas de iluminación más precarios, el alumbrado público especial consiste en la instalación de tres nuevas columnas metálicas por cuadra, provistas con lámparas de sodio, ubicadas a una altura adecuada que asegura una distribución correcta de la luz sobre la calle, las veredas y domicilios.

Según el municipio, la colocación de cada uno estos artefactos tiene un valor de 4.200 pesos.

Al momento de definir el financiamiento de la obra, el Emvial les ofreció a los frentistas de cada cuadra -se calcula que por cada una hay entre 14 y 16- un sistema de pago de 12 cuotas, cuyo valor máximo alcanza los 105 pesos mensuales. Según Bonifatti, en algunos lugares la propuesta fue muy bien recibida. Pero en otros no sucedió lo mismo. Prueba de ello fue la movilización que protagonizaron la semana pasada algunos vecinos del barrio San Martín, quienes se trasladaron en dos combis hasta el municipio para plantear su disconformidad ante la comisión de Obras del Concejo Deliberante.

Bonifatti explicó que, en líneas generales, la gente del sur marplatense pide mayor flexibilidad para el pago. Además, hay quienes se quejan porque de la noche a la mañana se encontraron con que si bien recibirían una sustancial mejora en su cuadra, deberían afrontar el pago de la obra, algo a lo que los marplatenses se desacostumbraron desde que se dejó de utilizar el sistema de contribución por mejoras que se reflotó durante la actual gestión.

El concejal explicó que por eso ahora la comuna evalúa diseñar un mecanismo que permita atender los casos de quienes no estén en condiciones de cancelar la deuda en 12 cuotas. Y, por otra parte, podría haber una instancia para reconsiderar la ejecución del plan en los barrios donde hubo quejas.

Bonifatti aclaró que a pesar de que algunos vecinos se hayan sorprendido con la llegada del alumbrado especial, lo cierto fue que el municipio "cumplió con rigor" los pasos administrativos de dar a publicidad al plan y de poner a disposición un registro para que la gente dejara asentada su oposición.

Explicó que no obstante, para los casos en los que hay controversias podría abrirse una nueva instancia para que la gente opine otra vez si quiere o no recibir el alumbrado especial.

Por lo demás, Bonifatti defendió al sistema de contribución por mejoras como herramienta para extender y mejorar el sistema de alumbrado público.

En este sentido, recordó que fue el mecanismo utilizado por los gobiernos municipales del socialismo para llevar obras a los barrios y puso como ejemplo lo que sucedió durante las últimas décadas, cuando se lo dejó de lado.

"Durante la anterior gestión se encaró un plan de alumbrado financiado íntegramente por el municipio. El dinero apenas alcanzó para instalar luminarias en tres barrios. En cambio, con el aporte de los vecinos las posibilidades de llegar con las obras a más lugares son mucho mayores", explicó.

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