"La comuna puede cerrar las máquinas tragamonedas"

El diputado radical sostiene que la existencia de dos salas de juego en la provincia es una violación flagrante a las leyes vigentes, que sólo permiten una en La Pampa. Su primera denuncia había sido desestimada.
Mientras prepara más pruebas para respaldar una nueva denuncia contra el Tragamonedas de la empresa Casino Club, el diputado del Frepam, Martín Berhongaray, aseguró ayer que la Municipalidad de Santa Rosa, en cuyo ejido funcionan las dos salas de juego de la provincia, tiene facultades para clausurar la ubicada en el centro (en calle Hilario Lagos 155, a 150 metros de la Plaza San Martín), la cual, a su entender, es la que viola las leyes provinciales que sólo permiten el funcionamiento de un local de ese rubro en todo el territorio provincial.

LA ARENA se comunicó ayer con el legislador, cuyo bloque presentó a principios de este año la denuncia contra el Casino y la provincia por la presencia de dos salas de juego. "La que le prohíbe el funcionamiento (al Tragamonedas) es la Ley Provincial (Nº 1239), que es clara y habilita una sola sala de juegos en la provincia de La Pampa. Sin dudas en Santa Rosa funcionan dos, una por ley (la sede central del Casino, ubicada sobre la Avenida Illia) y la otra por una resolución del Instituto de Seguridad Social (ISS)", dijo.

-¿La Municipalidad de Santa Rosa no podría clausurarla ante esa violación a la ley?

-Creo que la Municipalidad tiene facultades, como tiene para clausurar o habilitar.

-¿Sería meterse en un problema legal para las autoridades locales?

-Yo creo que no se metería en un problema legal con la provincia. Cualquier decisión que vaya a favor de no permitir el funcionamiento de esa sala de juegos cuenta con el amparo de la ley. La decisión de permitir la apertura de esa sala de juegos es ilegal. Porque se la abrió en función de una resolución del ISS que permite lo que la ley expresamente prohíbe y así lo hemos denunciado.

-¿Se acercó al gobierno municipal para hablar del tema?

-Les he pedido la documentación que obra en el municipio y me acercaron el contrato. A mí no me permite llegar a ningún tipo de conclusión. Lo sustancioso estaba en la documentación que en su oportunidad pidió la fiscalía del doctor (Mauricio) Piombi, pero como era en el marco de un expediente penal, y nosotros éramos denunciantes en la causa, estábamos imposibilitados de cotejar esa documentación. No pudimos tener acceso. Por esto de que los expedientes penales no son públicos.

-¿Qué pasó con aquella causa?

-La denuncia fue desestimada por el fiscal, es decir, no requirió la instrucción, con lo cual el juzgado interviniente se vio imposibilitado de hacer una investigación sobre el tema. (El fiscal) La planchó (sic) en una decisión realmente inexplicable, porque después de tres meses es inentendible que el juzgado no haya podido siquiera avanzar en la investigación de lo denunciado. El fiscal la desestimó con fundamentos que a todas luces traslucen la comisión de un ilícito en la habilitación de esta segunda sala y de irregularidades en el proceso licitataorio que terminó con la apertura del casino y de la sala. Pero como es una decisión que no hace cosa juzgada, me estoy haciendo de nuevos elementos para mejorar aquella denuncia inicial y volver a pedir que se investigue esa ilegalidad.

-¿Por qué el dictamen del fiscal trasluce la comisión de un delito en la habilitación del Tragamonedas?

-En el dictamen, Piombi narra escuetamente todo el proceso licitatorio y hace referencia a los sucesivos cambios de los lugares de emplazamiento y en un momento dice que Casino Club, inicialmente, iba a operar en el Hotel Calfucurá, pero como el gobierno le dijo que era inconveniente, compró los terrenos en la calle Illia. Sin embargo, el fiscal dice que lo instaló en su ubicación actual a condición de que se le permitiera abrir el Tragamonedas en el centro de Santa Rosa. Esto con posteriorirdad a la adjudicación, con lo cual altera la igualdad de condiciones de todos los oferentes que se pudieron haber presentado. Es decir, Casino Club modificaba las condiciones del pliego y el gobierno lo aceptaba sin chistar.

Comentá la nota