Computación, una materia ausente en la mayoría de las aulas

El 54% de los chicos no recibe clases en la primaria para aprender a manejar la PC
En el mundo de las nuevas tecnologías y la comunicación global, la enseñanza de computación y de idiomas en las escuelas argentinas está muy lejos de ser generalizada.

Mientras sólo la mitad de los chicos de dos a cuatro años asiste a la educación inicial, el 54% de los que van a la primaria, en colegios públicos y privados, no accede a clases de computación y el 46% no recibe enseñanza de una lengua extranjera. En el secundario, cuatro de cada diez adolescentes se encuentran fuera de la escuela o en un año inferior al correspondiente a su edad. Y más del 35% de los jóvenes de 18 a 25 años no completó la enseñanza media.

Así lo reflejan los datos del Barómetro de la Deuda Social, que echa luz sobre la realidad de miles de chicos que no asisten a la escuela y la de otros tantos que, si bien van a las aulas, no reciben las herramientas básicas para su formación y desarrollo. El informe fue hecho por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), junto con la Fundación Arcor, y puso en cifras una exclusión en materia de oferta educacional que no es nueva, pero que no deja de preocupar.

Los datos surgen de un muestreo entre 4527 niños y adolescentes de conglomerados urbanos con más de 200.000 habitantes, en el área metropolitana del Gran Buenos Aires y alrededores de Córdoba, Salta, Mendoza, Rosario, Resistencia, Paraná, Neuquén y Bahía Blanca.

La encuesta señala un dato esencial: "La educación, además de ser un derecho en sí mismo, es un derecho habilitante en la medida en que promueve y facilita el acceso a otros derechos". En otras palabras, quedarse fuera del sistema educativo es sólo el primer paso de otras muchas exclusiones.

"El abandono educativo se relaciona con la confluencia de múltiples factores sociales, económicos, familiares e institucionales experimentados durante la adolescencia", advirtió la coordinadora del estudio, Ianina Tuñón, en diálogo con LA NACION.

"Existen numerosas investigaciones científicas que aportan elementos en favor de la escolarización temprana de los niños, sobre todo cuando estos pertenecen a hogares de estratos socioeconómicos bajos", señala el informe. La propensión de los niños de esta edad a ir a un jardín se incrementa significativamente en el estrato medio-alto, respecto de los otros estratos sociales.

Las niñas, más que los niños, son incluidos de modo precoz en la escolarización y la brecha de desigualdad en el acceso a la educación a esta edad es de tres veces en detrimento de los niños del 10% más pobre respecto de los del 10% más rico.

Los niños no escolarizados o que cursan un año inferior al correspondiente a su edad alcanza a un 6,2% en la primaria mientras que en el nivel medio alcanza a un 19% en los primeros años y trepa al 41% en los últimos años del secundario.

No son las únicas carencias: el 45% de los niños de 6 a 12 años no suele tener hábito de lectura, y siete de cada diez no suelen acceder a Internet, posibilidad que decrece a medida que disminuye el estrato socioeconómico.

El 45% de los adolescentes y el 51% de los varones no suelen leer ni tienen desarrollado el hábito de lectura, y el 62,3% no realiza actividades físicas o deportivas fuera de la escuela.

Proyección social

"El estudio de las condiciones de vida de la niñez permite predecir cuál habrá de ser, al menos, el techo del desarrollo de una sociedad. Cualquier déficit en el nivel de integración y de formación de capacidades presentes en la niñez y adolescencia impone límites insalvables al sendero de desarrollo futuro de un país", consideró el investigador jefe del programa, Agustín Salvia.

La enseñanza de idioma extranjero y computación registra una cobertura cercana al 50% en el nivel primario y se incrementa levemente en el secundario.

La oferta en el campo de la música, las artes plásticas y la educación física es casi plena en el nivel primario, pero se registra un déficit significativamente mayor en el campo de las artes (música y plástica) que en educación física. "La probabilidad de no tener acceso a este tipo de oferta educacional es mayor a medida que disminuye el estrato social de los chicos", señala el informe.

Los principales problemas de la educación que afectan el proceso de enseñanza y aprendizaje de los niños y adolescentes, desde la perspectiva de los adultos son el ausentismo de los docentes y la indisciplina escolar.

Sólo el 13,9% de los adolescentes reciben doble escolaridad (mañana y tarde), pero las diferencias son abismales según las condiciones socioeconómicas: el 25,1% en el nivel medio-alto, y apenas el 2,8% en el estrato más bajo.

En cuanto a la cuestión edilicia, sólo el 11% de los adolescentes asisten a escuelas que sus padres califican con un "muy bien" en cuanto a la calidad de las instalaciones. El 48% califica los edificios de buenos y el 40%, de regulares o malos.

Además, la violencia escolar entre pares es más destacada en el nivel primario que en el medio.

Preocupaciones de los chicos

* Según el Barómetro de la Deuda Social, el 53% de los menores de cinco años viven en hogares que presentan problemas para poder cubrir sus consumos mínimos de alimentación, vestimenta, salud y servicios básicos. En la primaria, sólo el 7,5% de los alumnos concurren a escuelas de doble escolaridad y el ausentismo docente y los paros son considerados el principal problema de la educación. Los adolescentes, de 13 a 17 años, se encuentran vulnerables ante la inseguridad y las drogas. El embarazo adolescente es un problema mencionado en los extremos de la estructura social: entre los más pobres y entre los más ricos.

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