El compromiso de los arquitectos Frente a los problemas urbanos

Un invitado de lujo a la inauguración de la nueva sede del Colegio de Arquitectos de Jujuy es el arquitecto Berto González Montaner, premio Konex 2007, editor de "ARQ, diario de arquitectura" de Clarín desde 1992, editor de numerosas colecciones de libros sobre arquitectura y diseño, máximo responsable del programa televisivo "Crónicas urbanas" que se emite por el canal (á) los lunes a las 21:30 y docente universitario.
Como parte de la programación preparada por la entidad local para celebrar la apertura de su nueva casa, González Montaner ofrecerá hoy a las 11:00 en el Salon Cultural Pregón, en Belgrano 545 2º piso, su conferencia "Un panorama de la arquitectura latinoamericana desde la Redacción de ARQ Clarín".

El destacado profesional arribó ayer en horas de la mañana a San Salvador de Jujuy y tras un breve contacto con medios de prensa locales visitó diferentes lugares de interés de la capital provincial y en particular las instalaciones de la sede del CAJ que se dejará inauguradas esta tarde, donde pudo observar -y registrar para sus actividades perodísticas- la obra realizada.

En diálogo con PREGON, se le preguntó acerca de la "sustentabilidad", un concepto que se ha puesto de moda en el ambiente de la arquitectura contemporánea.

"Hace varios años -dijo González Montaner- estuvo el famoso arquitecto inglés Norman Foster en Buenos Aires. En ese entonces me impresionaron sus palabras. El aseguró que la construcción de edificios y su mantenimiento eran uno de los grandes responsables de las emanaciones de dióxido carbono que producen el ahora tan evidente calentamiento global. De ahí supe que los arquitectos no nos podíamos seguir haciendo los distraídos.

También entendí en ese momento que la preocupación de este arquitecto tenía su dimensión. En ese momento, sólo uno de los edificios que estaba haciendo, un aeropuerto, tenía una superficie descomunal de 300.000 metros cuadrados. Es decir algo así como 5.000 casas estándar de unos 60 metros cuadrado cada una.

Por esta razón tenemos que ir con cuidado. Como muestran unos gráficos publicados recientemente en Clarín, nosotros ni figuramos en el ranking de los productores de emanaciones de dióxido de carbono. Y quienes sí figuran, como el caso de los EE.UU., todavía se resisten a firmar el protocolo de Kioto.

Insisto: cuidemos el planeta. Como diría sintéticamente la máxima sustentable, ‘no hipotequemos el futuro del planeta’... Pero no compremos espejitos de colores. Ahora, el tema verde, ecológico o sustentable es también parte de un gran negocio donde nos venden una batería de productos y asesorías que hay que ver hasta qué punto necesitamos. La ecuación para saber cuán ecológica es una construcción es bastante compleja. Sabemos teóricamente que la madera necesita menos energía que el acero o que el aluminio para producirse. Pero hay más incógnitas: desde dónde hay que transportarla, por qué medios, el impacto social, económico y cultural que produce etc., etc. A veces es más eficiente una enredadera que pierda sus hojas en el invierno dejando pasar el sol y que se cubra en verano protegiéndonos que la más sofisticada doble piel o fachada ventilada".

CIUDADES ORDENADAS

Luego se le propuso a Berto González Montaner mirar al futuro tomando como consignas las estimaciones de que en el año 2050 el 70% de la población mundial será urbana y se le preguntó qué medidas se debería tomar en el corto, mediano y largo alcance a efectos de lograr un crecimiento ordenado tanto urbano como territorial.

"El sistema de transporte que vi en Medellín y Bogotá -señaló entonces el visitante- me impactó. Pero hay que hacer justicia con Curitiba. Allí Jaime Lerner implementó el ‘ligerinho’, un sistema de transporte guiado y con carriles exclusivos que hizo más eficiente el transporte público. Bogotá lo readaptó con gran éxito y le puso también una amplia red de ciclorutas, bicisendas y alamedas que conectaron los extremos más variados de la ciudad (los sectores ricos y los de extrema pobreza) con espacios públicos de calidad. Además jalonaron esta red con bibliotecas y colegios.

De esta experiencia se nutrió Medellín, una ciudad que hoy está en boca de todos los urbanistas. Allí, a este sistema le agregaron el Metrocable, que les permitió unir puntos en lo más alto de las sierras donde se encuentran las zonas más postergadas. Este sistema de transporte guiado acompañado de buenos espacios públicos está logrando conectar el tejido espacial y social de la ciudad. Haciendo la analogía con el organismo, son arterias que están dando sangre nueva a la ciudad y están logrando revitalizar sus tejidos.

No estoy de acuerdo con los que demonizan al automóvil. Lo que hay que hacer es que el transporte público sea indudablemente la mejor opción. Yo viajo generalmente en auto pero no me gusta manejar. Cuánto mejor es tener un medio de transporte que lo puedas tomar a pocas cuadras de tu casa, te sientes plácidamente, te de un tiempo para leer un libro, mirar por la ventana y que del problema del tránsito se ocupe otro.

Como vi en mis viajes por Latinoamérica, hay matrices, ideologías o formas de pensar la ciudad que se han reproducido en nuestras ciudades. La cuadrícula de las Leyes de Indias, la invasión monumentalista del Beaux Arts, las experiencias de Ciudad Jardín, las grandes intervenciones modernizantes con grandes vías que atraviesan las ciudades, las redes de autopistas, el abandono de los cascos históricos y fuga hacia los barrios cerrados de la periferia, etc. Pero, evidentemente no hay recetas. Puede que haya matrices que se nos imponga, pero estamos nosotros para reelaborarlas, rechazarlas. O reinventarlas. Eso es lo fascinante y a su vez lo complejo de la arquitectura y el urbanismo", sostuvo González Montaner.

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