Comprometen a Berlusconi más grabaciones.

Fueron hechas a escondidas por una mujer que admitió haber participado de las fiestas.
"Esperame en la cama grande", le dice con voz inconfundible Silvio Berlusconi, de 72 años, a Patrizia D´Addario, de 42, y luego explica que se ausentará para ducharse y ponerse una salida de baño. "Sí, en la cama grande", responde la mujer.

El 4 de noviembre pasado, la noche en la que, para muchos, cambió el mundo con la elección de Barack Obama en los Estados Unidos, en el Palazzo Grazioli, la residencia romana del Cavaliere , habría habido sexo a cambio de dinero.

Así se desprende de la reconstrucción realizada ayer por el diario La Repubblica de las cintas de audio grabadas a escondidas por D´Addario, la rubia que hace unos días reveló al Corriere della Sera que recibió dinero para participar de dos fiestas en el Palazzo Grazioli.

Sus declaraciones pusieron al premier italiano en el centro de un escándalo de consecuencias impredecibles, una vez más. Otras cuatro mujeres prestaron testimonio ante la fiscalía de Bari de haber sido pagadas para asistir a los festines del Cavaliere , que sigue asegurando que se trata solamente de "basura" fabricada para perjudicarlo.

Oriunda de Bari, al sur del país, esta rubia de buena presencia y candidata en las últimas elecciones comunales por el partido de Berlusconi, contó que la primera vez que estuvo en el Palazzo Grazioli, a mediados de octubre pasado, se topó con un harén de chicas jóvenes que comían pizza con champagne. Esa vez, el empresario que la contrató, Gianpaolo Tarantini, no le pagó los 2000 euros que le había prometido, sino tan sólo 1000, porque no se había quedado a dormir.

La segunda vez, que tuvo lugar la memorable noche del 4 de noviembre, sí pasó la noche en la residencia. Según una grabación realizada por ella, se reconoce perfectamente la voz del hombre más rico de Italia, que le ordena que lo espere en la cama grande.

En la misma grabación, más tarde, se oye a personas del staff del Cavaliere que interrumpen el festín para avisarle que Obama ganó las elecciones. Y para recordarle que tiene agendado participar en un evento organizado por la Fundación Italia-USA, relacionado con los comicios, al que finalmente nunca fue.

Al día siguiente, D´Addario contó que recibió una llamada en su celular. Era el premier, que quería saber cómo estaba. "Un poco afónica", contestó ella. "Qué raro, porque anoche no oí gritos", retrucó Berlusconi.

Más tarde, en otra llamada, D´Addario se queja ante Gianpaolo -ahora indagado por incitación a la prostitución por la fiscalía de Bari-, porque sólo recibió un pendiente con forma de tortuga, y no los 2000 euros acordados.

La grabación, guardada bajo llave en la fiscalía de Bari junto a un video en el cual, en una lujosa habitación, se ve enmarcada una foto de Veronica Lario -la esposa de Berlusconi, que pidió el divorcio-, coincide con el testimonio brindado ante el fiscal de Bari, Giuseppe Scelsi, por Barbara Montereale, una amiga íntima de D´Addario, de 23 años, que estuvo con ella en el Palazzo Grazioli, el 4 de noviembre.

"Al día siguiente ella [D´Addario] me contó que tuvo una relación sexual con el presidente [del consejo de ministros] y me dijo que no había sido pagada, aunque en verdad no le interesaba tanto la plata, sino que él la ayudara con una cuestión sobre la construcción de una residence ", contó Montereale.

"El acuerdo era que yo, Gianpaolo y otra chica dejáramos sola a Patrizia con el presidente, y así lo hicimos. Todos sabían que ella era una prostituta de lujo", agregó Montereale en una entrevista con La Repubblica , en la que aclaró que ella trabaja como "chica de imagen", algo que también se paga.

Tanto es así que Montereale contó que en enero estuvo en Villa Certosa, la lujosa mansión sarda del premier, donde siempre había "muchas ragazze " jóvenes que cantaban y bailaban. "Yo lo llamaba Silvio. Todas las demás lo llamaban papi", reveló, quizás explicando por qué Noemi Letizia, la joven de Nápoles a cuyo cumpleaños de 18 asistió Berlusconi a fines de abril, también usaba ese apelativo para llamar al premier.

Montereale, madre de una beba de un año y medio, aseguró que durante su estada en Villa Certosa jamás tuvo sexo con Berlusconi y dijo que el Cavaliere con ella fue "muy dulce, como un padre". Luego de contarle que había perdido a sus padres, que su hijita estaba enferma y que tenía problemas para llegar a fin de mes, Montereale recibió del premier "una cifra muy generosa, al contado", al margen del sobre prometido por Tarantini por participar de la fiesta.

Como "ladrones"

Ayer, más allá de todos estos detalles, trascendió que Berlusconi está pensando en vender Villa Certosa, su paraíso de vacaciones de verano, en donde fue "violada mi privacidad", de acuerdo con lo dicho por el premier. Este rumor se difundió días después de la aparición de varias fotos realizadas por el fotógrafo Antonello Zappadu, publicadas por El País. "Es como si hubieran entrado ladrones", habría declarado el Cavaliere .

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