“Complicado” panorama inmobiliario

San Francisco termina el año con una fuerte retracción en los alquileres y las ventas de propiedades, como consecuencia de la combinación de la crisis del campo y la inestabilidad en los mercados internacionales que provocaron una parálisis en las operaciones de los inversores inmobiliarios.
Este fenómeno se viene advirtiendo desde mediados de año, aunque en el último trimestre cobró mayor fuerza, según señalaron distintos operadores inmobiliarios de la ciudad, a raíz de la incertidumbre por la marcha de la economía se produjo una retracción en el precio de los alquileres y en la cotización de las propiedades.

Los mismos operadores coincidieron en calificar al panorama inmobiliario como “complicado” y no son pocos los que adelantan que esta situación se prolongará, al menos durante buena parte de 2009.

En materia de alquileres, Víctor Cremasco señaló que “no sólo se ha enfriado el mercado sino que los valores no han subido en los últimos dos meses y dadas las circunstancias de que no hay muchas propiedades buenas para alquilar, no creo que esto cambien en los próximos meses”.

El operador inmobiliario recordó que hasta principios del corriente año “como había poder adquisitivo, los precios de alquileres aumentaban y ante la desesperación, pagaban cualquier cosa. Hoy, luego de lo que pasó con el campo, creo que la gente no paga cualquier cosa porque no llega más. Además, se está comenzando a ver casos de atrasos en el pago de alquileres que llegan incluso hasta las intimaciones judiciales”.

En tanto, Jorge Almada coincidió con que “hay un parate en las ventas” de inmuebles , situación que comenzó “desde principios de este año”, según su análisis.

“Hubo una retracción en la demanda de propiedades para la compra mientras que el monto de los alquileres prácticamente no se han modificado y si lo hicieron, fue de una forma mínima ya que los valores están estables”, señaló.

Por su parte, según señaló Lucas Rojo, “existe mucha cautela e incertidumbre en los inversores por el endeudamiento” y reconoció también la existencia de una retracción en el precio de los alquileres de las propiedades en la ciudad.

Sobre el particular, Rojo destacó que “el precio de las propiedades debería ajustarse. Existen indicadores que hacen a las variaciones del precio, uno de ellos es el valor del producto agropecuario; otro aspecto es la disminución de la actividad económica y en tercer lugar, hay una mayor oferta de casas para la venta y esto tendría que hacer que baje el precio”.

Además expresó que el inversor inmobiliario “está muy cauto” en este momento, mientras que aquella persona que compra para satisfacer una necesidad habitacional “está rodeada de una gran incertidumbre porque le teme al endeudamiento”.

De todas formas aclaró que los inmuebles con precio y financiación razonable “se están vendiendo” y agregó que “evidentemente hay una crisis, pero en este rubro hay un problema psicológico mayor a lo que es la economía real porque la gente tiene los ahorros en dólares improductivos debajo del colchón porque no sabe qué hacer”.

Por su parte, Gustavo Previtera coincidió con que “bajaron los precios de los alquileres” y señaló que “hay una buena demanda” en la ciudad. No obstante ello, destacó que las ventas “bajaron mucho” producto también de que la oferta de propiedades “se retrajo considerablemente”.

“Hasta hace seis meses una propiedad se alquilaba sin problemas a 1.200 o 1.300 pesos y hoy eso ya no se ve. Esto indica que bajaron los precios de los alquileres y en cuanto a las ventas, también han disminuido”.

De acuerdo a lo señalado por Roberto Berardo “la situación es idéntica en ventas o alquileres de propiedades cuyos valores estuvieron en alza hasta la mitad de este año y luego quedó paralizado el mercado. Si se quiere hacer futurología, se debe pensar que no habrá un incremento en los valores aunque tampoco estoy muy seguro que podrían bajar. Creo que los precios se van a “planchar” de la misma manera que ocurrió con el tema de los alquileres ya que esto va de la mano”.

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