Una complicación interna para Kirchner.

Rossi aceptaría una lista de unidad. Reutemann aún no se define. El rol de ambos durante el conflicto del campo acrecentó una vieja rivalidad. “Que Roma, si quiere, les pague a los traidores, pero que no fusile a los leales”, dicen cerca del diputado.
Una de las provincias donde el kirchnerismo no la tendrá fácil en las próximas elecciones es Santa Fe. Allí deberá competir con el oficialismo que encabeza el gobernador socialista Hermes Binner. Pero antes de pensar en cómo ganarle a él, debe resolver una interna difícil, la que sostienen el senador Carlos Reutemann y el presidente del bloque de Diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi.

Para el presidente del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, la solución no aparece al alcance de la mano. Para transitar un camino llano, Kirchner quisiera que ambos contendientes acepten que Lole encabece la lista de senadores y Rossi la de diputados.

Según pudo saber Página/12, en los sondeos que hizo en Olivos el presidente del PJ, el propio Rossi le dio a entender que si él se lo pide, no tendrá problemas en aceptar una lista de unidad. Pero Kirchner aún no tuvo la misma respuesta del lado de Reutemann.

En rigor, el ex gobernador santafesino –que en diciembre planteó la posibilidad de ser candidato a presidente en 2011– tampoco planteó que quiera apoderarse de las dos listas o dejar afuera a su rival Rossi. Pero tanto en el reutemismo como cerca del jefe de los diputados kirchneristas coinciden en que esa condición de Lole a Kirchner no tardará en llegar. Es que los operadores de Reutemann están hoy por hoy trabajando en ese sentido. Incluso, en un reportaje concedido a Página/12, Roxana Latorre, senadora santafesina y virtual vocera del pensamiento de Reutemann, dijo que una candidatura de Rossi neutralizaría la diferencia que Reutemann podría sacar en el electorado no peronista. Soslayando el eufemismo, casi que lo trató de “piantavotos”.

Desde luego los seguidores de Rossi no piensan lo mismo y se preguntan: “Si Rossi no está en la lista del Frente para la Victoria, quién va a representar al kirchnerismo en las elecciones?”. Dicen que el peronismo conservador en el que ellos inscriben a Reutemann está lejos del modelo peronista que quiere transmitir la Casa Rosada. Y para ejemplificar recuerdan, con chicana incluida, que la UCedé de Santa Fe apoya a Lole.

En cambio, cerca de Reutemann señalan que “después de toda la exposición que tuvo trabajando para obedecerle a Kirchner y que se apruebe la 125 (ley de retenciones móviles), en Santa Fe, los chacareros no quieren saber nada con Rossi”.

Esta consideración es aceptada parcialmente por la gente de Rossi. Señalan que efectivamente su actuación para hacer que en Diputados se apruebe la ley de retenciones móviles pudo haberle deparado el enojo de buena parte de los productores agropecuarios, pero que por el contrario esa actitud afianzó su imagen en el votante peronista y progresista, que no dará su sufragio a Reutemann y tampoco al candidato de Binner, Rubén Giustiniani, por su alianza con Elisa Carrió, cada vez más volcada al centroderecha.

El rossismo acusa a la gente de Lole de estar en una campaña de desgaste contra la figura del diputado. “Vienen remando para que Agustín no sea candidato. Ese parece ser su principal objetivo”, aseguran.

De todos modos, según pudo saber Página/12, Rossi buscará dirimir la lista de candidatos en las urnas si es que no se llega a concretar un armado que lo integre a Lole. El mes próximo se deben reunir las autoridades del PJ santafesino y en esa ocasión Rossi pedirá que se elabore un cronograma electoral para elecciones internas.

El Consejo Ejecutivo del PJ-Santa Fe está dominado por Reutemann y, en ese sentido, Rossi lleva las de perder. “Llamar a elecciones es una obligación y si no lo hacen recurriremos a la Justicia”, anticipan desde el rossismo. Es más, sus allegados dicen que hace pocos días Rossi expresó enojado: “Soy bastante grande para que alguien me diga si puedo o no puedo ser candidato. Y si es necesario, vamos a ir por afuera”. Por afuera es, obviamente, con otra estructura que no sea la del PJ.

Uno de los dirigentes más cercanos a Rossi le aconsejó hace poco que le pida una definición a Kirchner. Parafraseando la famosa frase “Roma no paga a traidores” del cónsul del Imperio Romano Servilio Cepión, el interlocutor le dijo: “Planteale que Roma, si quiere, le pague a los traidores, pero que no fusile a los leales”.

Para Rossi, el temor de algunos de sus hombres de que Kirchner apoye a Reutemann y lo deseche a él, es desmedido. “Néstor quiere una lista de unidad. Igual, a mí me alcanza con su prescindencia”, le habría respondido un Rossi aparentemente muy confiado en sus fuerzas. De todos modos, el diputado cree que sería una mala señal hacia adentro del oficialismo en general que “el voto no positivo cotice alto”.

Los dirigentes cercanos a Reutemann dicen que Rossi sin el apoyo de Kirchner no puede ganar una hipotética interna y recuerdan que ya perdió con el ex canciller Rafael Bielsa en 2007. En cambio, Rossi cree que ganaría sin dudas con el apoyo del presidente del PJ y que incluso le basta con que Kirchner no apoye a Reutemann. En cuanto a su derrota en la interna 2007, su gente dice que en esa ocasión Reutemann y el ex gobernador Jorge Obeid le dieron todo el apoyo a Bielsa.

El tema de la supuesta candidatura de Reutemann a presidente para 2011 también genera controversias. Para el ex gobernador, su movida implicó que muchos independientes se entusiasmaran para votarlo previamente como candidato a senador. Rossi cree, en cambio, no fue una buena táctica porque eso hará que Binner salga a hacer la campaña de Rubén Giustiniani. El gobernador aún tiene una imagen alta en su provincia y el senador cuenta con un bajo nivel de conocimiento entre los votantes.

Los tiempos de definiciones se van acercando en Santa Fe. Una muestra la dio el intendente de Rafaela, Omar Perotti. Kirchner lo mimó a lo largo de 2008 y veía en él un puente de unidad entre Lole y Rossi, pero apenas arrancando el 2009, Perotti dejó en claro de qué lado se iba a parar. Gobierna una de las ciudades más ricas del país en una de las zonas más cotizadas para la producción agropecuaria, lo que quizás haya actuado como un condicionamiento para que en su primer reportaje del año se definiera a favor de Reutemann y disparara algunas críticas al gobierno nacional. Una mala noticia para Rossi y, a lo mejor, también para Kirchner.

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