Complica la oposición la rápida remoción de Redrado

Complica la oposición la rápida remoción de Redrado
Advirtió que la comisión formada para aconsejar a la Presidenta se tomará "todo el tiempo que sea necesario"; Cristina Kirchner pidió a Cobos, por carta, que inicie el proceso el martes próximo
Los planes de la Casa Rosada para remover lo más rápido posible al presidente del Banco Central, Martín Redrado, pueden complicarse aún más: la oposición en el Congreso advirtió ayer que evitará un trámite exprés y que se tomará "todo el tiempo que sea necesario" para que la comisión especial parlamentaria emita el consejo que, bajo presión, pidió el Gobierno.

Es más: sus principales dirigentes sostuvieron que la comisión no debería emitir su recomendación, de carácter no vinculante, hasta que la Presidenta derogue el decreto de necesidad y urgencia (DNU), frenado luego por la Justicia, por el que dispuso la remoción de Redrado.

Ajena a ese reclamo, Cristina Kirchner aceleró anoche los pasos para dar inicio al proceso consultivo, previsto por la ley, al que debió acudir luego de que la remoción se trabó en la Justicia. Por carta, le pidió al vicepresidente Julio Cobos, presidente del Senado y titular de la comisión especial, que convocara a la primera reunión de ese cuerpo. Y hasta se animó a fijarle día y hora: el martes próximo, a las 10. Cerca del vicepresidente anticiparon a LA NACION que estaría dispuesto a cumplir con ese pedido.

La Presidenta también les envió una copia de la breve nota a los diputados Alfonso Prat-Gay (Coalición Cívica) y Gustavo Marconato (Frente para la Victoria), elegidos ayer como presidentes de las comisiones de Finanzas y de Presupuesto de la Cámara de Diputados, respectivamente.

Esos legisladores integran, junto con Cobos y dos representantes del Senado, la comisión especial que, según la Carta Orgánica del Banco Central, debe aconsejar al Poder Ejecutivo sobre la remoción del presidente de la entidad. Pero como la Cámara alta aún no designó sus autoridades, la comisión funcionará con tres miembros.

El objetivo del oficialismo es resolver el problema lo más rápido posible para, ya sin Redrado en el Banco Central, avanzar en la constitución del Fondo del Bicentenario. "El procedimiento de la comisión no se trata de un proceso judicial. Redrado puede venir a expresarse, pero no se puede hablar de un derecho de defensa", dijo Marconato, aunque admitió que el trámite puede demorar varios meses, como ocurrió en 2001, en el desplazamiento de Pedro Pou del Banco Central.

La intención de la oposición, según reconocen de manera reservada algunos dirigentes, es demorar el consejo de la comisión, de carácter no vinculante, hasta la reanudación de las sesiones ordinarias, en marzo. Entonces, el Congreso podrá tratar no sólo la salida del funcionario, sino también el uso de reservas del Banco Central para el pago de deuda pública. "No hay apuro. La prioridad será trabajar de manera seria para emitir una recomendación que permita resolver el tema de la mejor manera", se limitó a decir Prat-Gay.

El diputado del Peronismo Federal Francisco de Narváez cuestionó la "vocación" del kirchnerismo de "acelerar" los procesos, en alusión al intento de remover a Redrado por decreto. "Me parece que es una gran equivocación del oficialismo decir que esto tiene plazo", afirmó.

Los estrategos opositores explicaban ayer, en los pasillos del Congreso, que, una vez abierto el proceso parlamentario de consulta, no era esperable que la Justicia se pronunciara sobre la validez del DNU que dispuso la remoción de Redrado. De esa manera, indicaban, tenían garantizada la posibilidad de estirar el proceso hasta marzo. "El Gobierno cometió una torpeza", se regodeaba un diputado de la Coalición Cívica.

Cuestión de tiempo

El nuevo eje de discusión entre oficialistas y opositores quedó claro desde la mañana. "A partir de esta tarde, estamos dispuestos a que se convoque a la comisión. Ahora dependerán de la voluntad del vicepresidente los tiempos para su constitución y convocatoria", dijo temprano la diputada kirchnerista Patricia Fadel, en declaraciones reproducidas por la agencia Télam. "Esperemos que el consejo de la comisión esté listo antes del 9 de febrero, para no interferir en el canje de la deuda", agregó luego a LA NACION.

El ministro de Economía, Amado Boudou, ha dicho que espera poder anunciar la medida en la primera quincena del mes próximo. De todos modos, el lanzamiento dependerá de la aprobación de la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés).

Después de las reuniones de las comisiones de Diputados, el oficialismo apuró ayer todos los pasos formales para poner en marcha la comisión especial, en sintonía con la postura de la Presidenta. Cosa rara en él, el presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner, enfrentó los grabadores para informar que le comunicaría a Cobos que Diputados ya había designado a sus dos representantes. Concretó la comunicación a las 18.05.

A esa hora, el vicepresidente ya estaba comenzando un fin de semana largo en su provincia, Mendoza, donde evalúa los pasos por seguir. "Todavía no tomé ninguna decisión, no puedo prejuzgar, mi estrategia va a ser escuchar a todos antes de decidir mi postura", había dicho anteayer a LA NACION. Aún no definió para qué día citará a la comisión.

"Ellos van a querer demorar. Van a citar a declarar hasta el perro Pluto. El trámite no debería durar más de quince días", confió una fuente cercana a Marconato. Y explicó: "Nosotros vamos a meter presión sobre Cobos. ¿Cómo puede ser que esté demorando las cosas mientras los fondos buitre sobrevuelan las reservas del país?"

Según el reglamento de la comisión especial, puede funcionar con tres de los cinco miembros. En caso de empate en la votación, se aclara en artículo 5°, define el presidente, es decir, Cobos. Las reuniones de la comisión y sus conclusiones son de carácter reservado. Un secreto que tardará poco en desvanecerse.

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