Complejo Sanitario: hicieron ablación múltiple a una mujer de La Toma

Fue en una jornada cargada de rumores que vinculaban el destino de los órganos al cantante Sandro. Trasladaron el corazón a Buenos Aires, el hígado a Córdoba y los riñones a Mendoza.
Dos aviones privados que aterrizaron en el aeropuerto, ambulancias escoltadas con móviles y motos policiales, todos con las sirenas encendidas como señal de emergencia, un par de taxis que raudamente los acompañaban para no perderlos de vista. El "mega operativo" que acaparó la atención de muchos curiosos hoy a la mañana y que obligó a varios automovilistas a ceder el paso tenía un solo objetivo: la realización de una ablación múltiple en el Complejo Sanitario San Luis (CSSL) a una mujer de La Toma. A María del Carmen Alcaraz le extrajeron el corazón, el hígado y los dos riñones, aunque ninguno de sus órganos tuvo como destinatario al popular cantante Sandro, según desestimó el responsable local del Incucai, Antonio Tilca Martínez.

La ablación multiorgánica se hizo en un clima de total hermetismo de los profesionales hacia El Diario de la República, el único medio que estuvo presente en la puerta del servicio de urgencia por la que generalmente entran accidentados, camillas y por la que hoy salieron los dos equipos de médicos de Buenos Aires y de Córdoba que vinieron en dos aviones del Incucai para trasladar los órganos. El "respeto a los familiares de la donante", que se encontraban agolpados en la puerta de atención al público del servicio de urgencia, fue el motivo que alegó para justificar la poca información oficial.

Sin embargo, efectivos policiales destinados a la guardia de las ambulancias, taxistas que trabajan para el CucaiLuis (nombre que recibe la filial de San Luis del Incucai) y empleados del hospital aportaron una serie de datos que permiten reconstruir la parte final de la tarea, que fue el corolario de un "trabajo ininterrumpido de 24 horas", según dijo Tilca Martínez recién pasadas las 17 en conferencia de prensa.

Extraoficialmente se conoció que la mujer, de unos 46 años, había ingresado el jueves a la mañana al ex policlínico regional con un cuadro de disritmia cerebral y falleció a causa de un accidente cerebro vascular. Y que la llegada de los dos aviones estaba programada para hoy a las 9, pero a las 10:20 llegó el primero procedente desde Buenos Aires. Quince minutos más tarde arribó el que venía de Córdoba. De cada uno bajaron cinco médicos con conservadoras y todo el instrumental que requiere una ablación y el posterior trasplante.

A la tarde, en la conferencia, el ministro de Salud Adrián Garraza reveló que junto a los profesionales de esas dos provincias participó activamente un equipo de San Luis integrado, entre otros, por el director del Policlínico de Villa Mercedes, Darío Maure y por el doctor Daniel José, un médico del sector privado.

A cada rato, Tilca Martínez salía al lugar donde aguardaban ambulancias, remises y móviles policiales y se comunicaba por celular con los lugares receptores para terminar de coordinar el operativo. Todo ante la atenta mirada de Eduardo Canteros, director del CSSL.

Así llegó la orden para que se alistaran para trasladar hasta el aeropuerto a los médicos que regresaban a Buenos Aires. A las 12:52 salieron los cinco profesionales que transportaban el corazón de la tomense, aunque diez minutos más tarde el taxi que llevaba a dos doctoras tuvo que regresar para buscar el bolso con los instrumentales imprescindibles para el trasplante. A su regreso, el avión ya estaba en marcha porque se sabía que en la capital del país ya había ingresado al quirófano la persona que iba a recibir el órgano. Esa coordinación es la que requiere el implante, dijeron los médicos consultados.

A las 13:39 salió el segundo destino: el hígado a Córdoba en una ambulancia, escoltada por una moto y un móvil policial y por un taxi que servía de apoyo de los profesionales de la vecina provincia hasta el aeropuerto. Dos horas más tarde los dos riñones eran llevados vía terrestre hasta otro distrito aledaño, Mendoza. "El riñón no es tanta urgencia porque tenemos más tiempo", argumentó la cara visible del Incucai en San Luis cuando se había consumado el operativo, se había esfumado la efervescencia mediática por conocer si Sandro era uno de los beneficiarios y se descontaba que los receptores ya contaban con su nuevo órgano por el que tanto esperaron.

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