"Yo no com­pi­to con nin­gún po­lí­ti­co en Río Cuar­to"

El presidente de Gamsur explica cómo administra la empresa. Admite que el conflicto generado por la mixta, surge de una estrategia de Jure.
Jo­sé "Pe­pe" La­go es el ac­tual di­rec­tor pre­si­den­te de la em­pre­sa Gam­sur, res­pon­sa­ble de la re­co­lec­ción de re­si­duos y del alum­bra­do pú­bli­co de nues­tra ciu­dad. Con una am­plia tra­yec­to­ria po­lí­ti­ca, La­go cuen­ta su vi­da y ex­pli­ca có­mo administra la tan cues­tio­na­da em­pre­sa que di­ri­ge.

-¿Có­mo co­men­zó su ca­rre­ra po­lí­ti­ca?

-En el ‘84, en el re­sur­gi­mien­to de la de­mo­cra­cia, los gre­mios te­nían que ser apo­lí­ti­cos. Y un com­pa­ñe­ro y ami­go de mi fa­mi­lia ma­ter­na, Go­ro­si­to Ol­mos, un cau­di­llo den­tro de En­tel y del Pe­ro­nis­mo de Río Cuar­to, la bus­có a mi ma­má pa­ra que lo acom­pa­ñe co­mo se­cre­ta­ria ad­jun­ta, co­mo se­gun­da de él. Mi ma­má re­cha­zó el car­go pe­ro le pi­dió: "Po­ne­lo al ‘Pe­pe’".

-¿Cuán­tos años te­nía en esa épo­ca?

-23. En­ton­ces se for­mó una lis­ta en En­tel pa­ra par­ti­ci­par en las elec­cio­nes del gre­mio con Go­ro­si­to Ol­mos co­mo se­cre­ta­rio ge­ne­ral y el "Pe­pe" co­mo se­cre­ta­rio ad­jun­to...

-O sea que em­pe­zó al­to...

-Sí, pe­ro por por­ta­ción de ape­lli­do (ri­sas). Apar­te, por la con­fian­za que unía a mi fa­mi­lia ma­ter­na con la fa­mi­lia de Ol­mos. Tan es así que mi tío vi­vía a la vuel­ta de su ca­sa y el pa­pá de Go­ro­si­to Ol­mos te­nía un al­ma­cén de ra­mos ge­ne­ra­les y te­nían una re­la­ción ex­ce­len­te. No­so­tros nun­ca tu­vi­mos nin­gún pro­ble­ma con nin­gún go­bier­no de cual­quier sig­no po­lí­ti­co.

-¿Y lue­go?

-A los 6 me­ses, Go­ro­si­to se ac­ci­den­ta, tu­vo un ac­ci­den­te gran­dí­si­mo ca­mi­no a Arre­ci­fes. Cho­có de fren­te y que­dó con un tra­ta­mien­to de re­ha­bi­li­ta­ción muy lar­go y me to­ca ha­cer­me car­go de la Se­cre­ta­ría Ge­ne­ral del gre­mio mien­tras él es­ta­ba con­va­le­cien­te. Se pro­du­cen nue­va­men­te las elec­cio­nes, mien­tras Go­ro­si­to to­da­vía es­ta­ba en re­ha­bi­li­ta­ción, y se de­ci­de que va­ya yo co­mo se­cre­ta­rio ge­ne­ral en el ‘86; y Go­ro­si­to co­mo con­gre­sal pa­ra no per­der el mo­vi­mien­to gre­mial que te­nía en ese en­ton­ces.

-¿Y có­mo in­gre­só al Ra­di­ca­lis­mo?

-En el mis­mo año ‘86 se ha­ce una in­ter­na en el Ra­di­ca­lis­mo, en la que yo par­ti­ci­po co­mo can­di­da­to a con­ce­jal. Fue en la ree­lec­ción de Abe­lla. Re­cuer­do que un día Abe­lla me man­da a bus­car a mi ca­sa, el día de mi cum­plea­ños, pa­ra de­cir­me que su idea era po­ner a un em­pre­sa­rio o a un gre­mia­lis­ta o un ex­tra­par­ti­da­rio; era una per­so­na muy am­plia, por­que que­ría te­ner to­dos los as­pec­tos den­tro del Con­ce­jo, por eso me con­vo­ca­ba. Al mis­mo tiem­po, tam­bién es­ta­ba con la CGT Río Cuar­to, com­par­tien­do con mu­chas per­so­nas que des­pués lle­ga­ron a ni­vel na­cio­nal, co­mo Nel­son Fa­ri­na, Luis Vi­llar, en­tre otros. Con to­do ese gru­po yo com­par­tía mis ex­pe­rien­cias gre­mia­les.

-¿Pe­ro le gus­ta­ba más el gre­mia­lis­mo o ser con­ce­jal?

-No te­nía cla­ro qué era lo que me gus­ta­ba más, lo que sí sa­bía era que me gus­ta­ban las dos co­sas. Y, si tu­vie­ra que que­dar­me con una, me gus­ta más el gre­mia­lis­mo. Lo que pa­sa es que el gre­mia­lis­mo es más aco­ta­do a un sec­tor, en cam­bio la po­lí­ti­ca me per­mi­tió es­tar en un lu­gar to­tal­men­te dis­tin­to y no ser tan sec­to­rial. La po­lí­ti­ca te ha­ce pen­sar más en el in­te­rés ge­ne­ral que so­bre el in­te­rés par­ti­cu­lar. Por lo tan­to, me sien­to más có­mo­do en el sin­di­ca­lis­mo, pe­ro veo que pue­do te­ner más cam­po de ac­ción en la po­lí­ti­ca.

-¿Y era con­ce­jal y gre­mia­lis­ta?

-Yo vi­vía en Bue­nos Ai­res y ve­nía pa­ra las se­sio­nes del Con­ce­jo to­dos los miér­co­les, ha­bía avión en ese mo­men­to. Me vol­vía el miér­co­les a la no­che en co­lec­ti­vo. Y vol­vía el vier­nes a Río Cuar­to y el do­min­go a la tar­de par­tía a Bue­nos Ai­res. Fue una épo­ca en la cual me can­só mu­cho via­jar. Has­ta que en el ‘90 me fue a ver el "Ca­chi­to" Sto­ra­ni, con el "To­ño" Rins, a Bue­nos Ai­res pa­ra in­vi­tar­me a par­ti­ci­par de la cam­pa­ña que es­ta­ba ha­cien­do el Ra­di­ca­lis­mo en Río Cuar­to y en la cual los nú­me­ros no le da­ban muy bien. Re­cuer­do que le di­je que ven­dría 15 días a ver qué pa­sa­ba en la ciu­dad, iba a hus­mear un po­co y "des­pués te con­tes­to", le di­je.

-Y ter­mi­nó sien­do la ma­no de­re­cha de Rins...

-Con el "To­ño" vi­vi­mos jun­tos cam­pa­ñas mu­cho más lar­gas que las que hay aho­ra, du­ra­ban un año. Y me que­dé. Com­par­ti­mos con "To­ño" 6 me­ses, des­de las 8 de la ma­ña­na has­ta las 12 de la no­che. Pe­ro ab­so­lu­ta­men­te to­do el día, lo úni­co que no ha­cía­mos jun­tos era dor­mir, por­que ca­da uno lo ha­cía en su ca­sa. Yo me lle­va­ba el au­to de "To­ño" a mi ca­sa y lo pa­sa­ba a bus­car a las 8 de la ma­ña­na y lle­gá­ba­mos de vuel­ta a las 12 no­che. Y así al otro día... Seis me­ses en los cua­les "To­ño" se ca­mi­nó to­do Río Cuar­to. Nos co­no­cía­mos des­de que yo te­nía 16 años, él fue pro­fe­sor mío en el San­bue­na­ven­tu­ra. Y des­pués nos co­no­cía­mos, ob­via­men­te, del par­ti­do. "To­ño" ga­na la elec­ción y yo me voy a Bue­nos Ai­res de nue­vo. Es­tu­ve de fes­te­jo esa no­che con él y me fui. A los 10 días me en­cuen­tro con Ali­cia, la mu­jer del "To­ño", y me pre­gun­tó qué ha­cía que no es­ta­ba con el "To­ño". "Ya ter­mi­na­mos", le di­je. En­ton­ces "To­ño" me lla­mó pa­ra de­cir­me que que­ría que yo fue­ra su se­cre­ta­rio. Pe­ro los suel­dos que te­nían los fun­cio­na­rios pú­bli­cos eran ex­tre­ma­da­men­te ba­jos y le ex­pli­qué que era im­po­si­ble que al­guien que no tu­vie­ra di­ne­ro se pu­die­ra de­di­car a la po­lí­ti­ca. Me di­jo que él no com­par­tía ese cri­te­rio, por lo tan­to "de acuer­do a la res­pon­sa­bi­li­dad va­mos a po­ner la re­mu­ne­ra­ción", di­jo.

-¿Y en­ton­ces?

-"To­ño" me de­sig­na se­cre­ta­rio de In­ten­den­cia cuan­do te­nía 30 años. Con "To­ño" es­tu­ve ca­da uno de sus días den­tro del Mu­ni­ci­pio. Hu­bo dos per­so­nas que es­tu­vie­ron ab­so­lu­ta­men­te los tres pe­río­dos del To­ño, to­dos los días, uno soy yo y el otro es el ar­qui­tec­to Ra­ma­llo. So­mos las úni­cas dos per­so­nas que es­tu­vi­mos to­dos los san­tos días de Rins en el go­bier­no mu­ni­ci­pal.

-¿Có­mo que­dó su re­la­ción con Rins?

-Muy bue­na. No nos ve­mos mu­cho por­que so­mos los dos me­dio ter­cos y me­dio hos­cos, pe­ro mi re­la­ción con la fa­mi­lia del "To­ño" es muy bue­na. No ten­go que­jas del "To­ño", ten­go na­da más que pa­la­bras de agra­de­ci­mien­to.

-¿Es un ami­go o un je­fe?

-Yo di­ría que fui­mos com­pa­ñe­ros de ru­ta, com­pin­ches de ru­ta, más allá de que yo sé que si ne­ce­si­to al­go re­cu­rro a él y el "To­ño" va a es­tar. Co­mo él sa­be que si ne­ce­si­ta al­go, yo voy a es­tar. Pe­ro no so­mos de fre­cuen­tar las fa­mi­lias. Tan es así que cuan­do íba­mos a los ac­tos tra­tá­ba­mos de es­tar se­pa­ra­dos por­que nos veía­mos to­do el día en la Mu­ni­ci­pa­li­dad y no íba­mos a es­tar char­lan­do de lo mis­mo en una ce­na o reu­nión. Con "To­ño" nos res­pe­ta­mos mu­cho y te­ne­mos una bue­na re­la­ción.

-¿Nun­ca sin­tió al­go así co­mo que le sol­tó la ma­no?

-No, por­que en eso he si­do muy in­de­pen­dien­te. Yo he ido a la in­ter­na en con­tra de lo que pen­sa­ba el "To­ño" en rei­te­ra­das opor­tu­ni­da­des, co­mo en el ‘98. Sien­do se­cre­ta­rio de Go­bier­no del "To­ño" fui a una in­ter­na en con­tra de él. Yo apo­yé a Ca­cha­cho Sto­ra­ni y él a Gon­za­lo Lo­sa­da y yo se­guí sien­do Se­cre­ta­rio de Go­bier­no. Eso no in­flu­yó. Y cuan­do hu­bo la elec­ción Ma­sa­ches­si-Sto­ra­ni a ni­vel na­cio­nal, yo tam­bién apo­yé a Sto­ra­ni y él a Ma­sa­ches­si y se­guí sien­do se­cre­ta­rio de Go­bier­no.

-¿Y con Ju­re es tan ín­ti­ma la re­la­ción?

-Con el "Tur­co" ten­go otro ti­po de re­la­ción. A él lo co­noz­co de cuan­do es­ta­ba en la Unión de Es­tu­dian­tes Se­cun­da­rios, te­nía­mos un bún­ker en Bue­nos Ai­res al 600. Cuan­do se fue a es­tu­diar a Cór­do­ba, lo de­jé de fre­cuen­tar. Lue­go, el "Tur­co" vuel­ve al Con­ce­jo De­li­be­ran­te. Y cuan­do hu­bo un cam­bio en el Go­bier­no y ha­bía que po­ner un sub­se­cre­ta­rio de Co­mu­ni­ca­ción, "To­ño" pen­só en el "Tur­co" Ju­re. Ahí tra­ba­ja­mos jun­tos, nos hi­ci­mos bas­tan­te com­pin­ches tam­bién, tan­to que fui­mos a la in­ter­na los dos jun­tos con­tra to­do el apa­ra­to del ra­di­ca­lis­mo del otro la­do. Des­pués de eso, com­par­ti­mos el Con­ce­jo De­li­be­ran­te, él tu­vo la res­pon­sa­bi­li­dad de ser can­di­da­to a le­gis­la­dor. Yo es­ta­ba pa­san­do por un muy mal mo­men­to eco­nó­mi­co y ha­bía que ha­cer la cam­pa­ña del "Tur­co", ¡co­mía­mos co­ne­jo y arroz en to­das las ce­nas que se ha­cían del "Tur­co" Ju­re! Era lo que po­día­mos dar en ese mo­men­to. Des­pués de eso, vol­ví a mi pues­to y no le pe­dí nin­gún car­go cuan­do asu­me co­mo in­ten­den­te. Pe­ro el pri­mer día, cuan­do le te­nía que en­tre­gar to­do el in­ven­ta­rio de la Mu­ni­ci­pa­li­dad, el "Tur­co" me pi­dió que me que­da­ra con él pa­ra un pro­yec­to de mi­ni­mu­ni­ci­pios que él te­nía pen­sa­do. Me que­dé, pe­ro no ocu­pé lu­gar fí­si­co, me fui a la Mu­ni­ci­pa­li­dad de Al­pa Co­rral a tra­ba­jar. Y vi­mos al­gu­nos pro­yec­tos has­ta que sa­lió lo de Gam­sur, que lo ve­nía­mos char­lan­do ha­cía ra­to.

-¿Po­dría ex­pli­car pa­ra "Do­ña Ro­sa" to­do es­te te­ma de Gam­sur?

-Creo que lo de Gam­sur fue una es­tra­te­gia de Ju­re. Es­toy con­ven­ci­do de que fue al­go que pen­só, pla­neó, lo mas­ti­có mu­cho y creo que le sa­lió, a mi jui­cio, lo me­jor que po­dría ha­ber­lo sa­ca­do. In­de­pen­dien­te­men­te si lo nom­bra­ba al "Pe­pe" o no. Hay que con­tex­tua­li­zar des­de el lu­gar en que es­ta­ba de­ci­dien­do en esos mo­men­tos. El "Tur­co" te­nía una pre­sión de los pri­va­dos, por la cual te­nía que abo­nar 2.600.000 pe­sos de ca­non; o sea, por mes te­nía que pa­gar 2.600.000 por pre­sión. En­ci­ma, le ha­bían pe­di­do ma­yo­res cos­tos del año 2008, de 12.000.000 de pe­sos. Él te­nía una si­tua­ción eco­nó­mi­ca y fi­nan­cie­ra com­pli­ca­da y de­li­ca­da en el Mu­ni­ci­pio, ple­na re­ce­sión de EE.UU. y del mun­do, las co­par­ti­ci­pa­cio­nes ve­nían en pi­ca­da, el pro­ble­ma con el cam­po... Hay que con­tex­tua­li­zar en qué si­tua­ción es­ta­ba to­man­do de­ci­sio­nes. Al­guien le acer­ca la idea que lo ha­ga con otra em­pre­sa pri­va­da, que le pa­sa 2.200.000 pe­sos men­sua­les, sin alum­bra­do y sin en­te­rra­mien­to sa­ni­ta­rio. Pe­ro, más allá de cual­quier pre­cio que pa­sa­ra cual­quier em­pre­sa pri­va­da que no fue­ra co­man­da­da por él, po­día lle­gar a te­ner pro­ble­mas eco­nó­mi­cos o fi­nan­cie­ros, por­que iba a lle­gar un mes en que, a lo me­jor, no po­día pa­gar los 2.200.000 y, si uno no ma­ne­ja la em­pre­sa, no que­da otra que pa­gar. Aho­ra, si uno ma­ne­ja la em­pre­sa, se pue­de pen­sar en ad­he­rir­se a un plan de pa­go de Afip, o de car­gas so­cia­les, o ha­blo con los pro­vee­do­res pa­ra que aguan­ten un mes más, etc. Eso se pue­de arre­glar y ha­cer. Hay más ca­mi­nos pa­ra sa­lir de una si­tua­ción que pa­gar una fac­tu­ra li­sa y lla­na. Fue una de las me­di­das más acer­ta­das que to­mó el "Tur­co" en su go­bier­no. En las mix­tas, con el 10%, te­nía­mos la mis­ma res­pon­sa­bi­li­dad pa­tri­mo­nial que te­ne­mos aho­ra, con la di­fe­ren­cia que te­nien­do más del 50% la ma­ne­ja­mos no­so­tros.

-¿Y por qué tan­ta crí­ti­ca en­ton­ces?

-Por­que en el pri­mer año de ges­tión las me­di­das más acer­ta­das que ha to­ma­do el "Tur­co" fue­ron la do­ble jor­na­da edu­ca­ti­va, que es muy bue­na y, si bien le co­rres­po­ne a la Pro­vin­cia, él eli­gió el ca­mi­no de me­ter­se en ese te­ma. Y de eso na­die ha­bla. Y la otra es Gam­sur. Y hoy los nú­me­ros di­cen que to­do lo que se di­jo, se cum­plió. De­cía­mos no­so­tros que con 1.800.000 pe­sos ha­cía­mos­ ma­ne­jar la em­pre­sa, y lo que me ha da­do el Mu­ni­ci­pio has­ta aho­ra de pro­me­dio es 1.600.000, son 200.000 pe­sos me­nos y, sin em­bar­go, la em­pre­sa si­gue an­dan­do. No es co­mo ha­ce seis me­ses que ha­bía que pen­sar si ha­bía bol­si­tas o no. Hoy sa­be­mos que hay ba­rri­do, que hay bol­si­tas, que te­ne­mos to­do el par­que au­to­mo­tor fun­cio­nan­do. Y és­te es un lo­gro del "Tur­co".

-Pe­ro tam­bién ha­bla bien de us­ted que la ma­ne­ja...

-In­de­pen­dien­te­men­te de eso, los li­nea­mien­tos los mar­ca el in­ten­den­te. Hoy te­ne­mos la si­tua­ción le­ga­li­za­da con la Afip, es­to rom­pe un mi­to de que la par­te pú­bli­ca no pue­de ma­ne­jar una em­pre­sa.

-¿A dón­de le gus­ta­ría lle­gar con Gam­sur?

-Me gus­ta­ría, des­de el go­bier­no mu­ni­ci­pal, lo­grar una efi­ca­cia en la dis­tri­bu­ción del gas­to pú­bli­co y que lo po­da­mos ha­cer. Y quie­ro de­cir que no­so­tros, al te­ner más del 80% de las ac­cio­nes, to­do lo que es ga­nan­cia de la em­pre­sa se vuel­que en Río Cuar­to, co­sa que an­tes no veía­mos. Y si aho­ra no­so­tros lo­gra­mos ha­cer bue­nas in­ver­sio­nes y bue­nos ne­go­cios o traer di­ne­ro a Río Cuar­to, eso es­ta­ría muy bue­no. An­tes se de­cía que la pla­ta de los rio­cuar­ten­ses es pa­ra lo rio­cuar­ten­ses. Aho­ra, to­do lo que po­da­mos ha­cer brin­dan­do un ser­vi­cio bue­no a un cos­to ra­zo­na­ble y a una ga­nan­cia ra­zo­na­ble, que ven­ga tam­bién pa­ra Río Cuar­to de otras la­ti­tu­des. Y en eso es­ta­mos. Seis me­ses atrás ha­blá­ba­mos si la em­pre­sa es­ta­ba que­bra­da o no, hoy lo que se dis­cu­te es si la em­pre­sa se ex­pan­de o no. Hoy es­ta­mos em­pe­zan­do a ha­cer una obra que nos pi­dió el "Tur­co": la ilu­mi­na­ción des­de la Sociedad Ru­ral has­ta pa­san­do el Au­tó­dro­mo. Eso, ha­ce 5 me­ses, era im­pen­sa­do pa­ra Gam­sur que, con fon­dos pro­pios, pu­dié­ra­mos ha­cer una obra de esa na­tu­ra­le­za pa­ra Río Cuar­to. Hoy, a 15 días del pe­di­do del "Tur­co", es­tán los chi­cos po­nien­do los pos­tes.

-¿Y por qué los cues­tio­nan?

-Hay per­so­nas que quie­ren ha­cer creer que el "Tur­co" es­tá sin rum­bo. Yo creo que no, por­que por los dos he­chos nom­bra­dos, de sa­car­se la pre­sión de una fac­tu­ra de 2.600.000 con­tra 1.800.000 que es­ta­mos pa­gan­do, de­mues­tra que la co­sa an­da. Era im­pen­sa­do que nos ex­pan­dié­ra­mos y que, en 5 me­ses, no­so­tros pu­dié­ra­mos dis­traer 4 ca­mio­nes y una ba­rre­do­ra a Río Ter­ce­ro. Hoy en Río Ter­ce­ro, que­jas del ser­vi­cio no tie­nen, es­ta­mos pres­tan­do un buen ser­vi­cio des­de ha­ce 20 días.

-¿Cuán­tas ho­ras tra­ba­ja por día?

-De­jo a mis chi­cos a las 7.30 en el co­le­gio y me que­do en Gam­sur has­ta las 14.30. Al­muer­zo, ha­go una sies­ta, sino no pue­do es­tar. Y vuel­vo a Gam­sur y has­ta que no sa­le el úl­ti­mo ca­mión, a las 22, no me voy...

-¿Sue­ña con ser in­ten­den­te al­gu­na vez?

-A mí me ha­bría fas­ci­na­do y en­can­ta­do y lu­ché y me sa­cri­fi­qué pa­ra eso. Mi lu­gar en el mun­do no creo que sea Río Cuar­to, es un apén­di­ce de Río Cuar­to, que es Al­pa Co­rral. En Al­pa Co­rral yo me sien­to muy có­mo­do y me en­can­ta. A mí me ha­bría gus­ta­do ser in­ten­den­te de Al­pa Co­rral, tan es así que ten­go do­mi­ci­lio en Al­pa Co­rral. Yo no com­pi­to con nin­gún po­lí­ti­co en Río Cuar­to. Con­mi­go que se que­den tran­qui­los, por­que ten­go do­mi­ci­lio allá, no pue­do ser can­di­da­to a na­da acá.

Ficha personal

Nom­bre: Jo­sé Er­nes­to La­go.

Edad: 49 años.

Na­ció: en Río Cuar­to.

Es­ta­do ci­vil: ca­sa­do con Ce­ci­lia Alus­ti­za.

Hi­jos: Héc­tor Ri­car­do (24) y Jo­sé Au­gus­to (17).

Es­tu­dios cur­sa­dos: pe­ri­to mer­can­til.

Car­go: di­rec­tor pre­si­den­te de Gam­sur.

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