Competencia por las tarjetas

Competencia por las tarjetas
Un día después del anuncio oficial, al menos tres empresas decidieron mostrar sus productos: tarjetas, lectoras y equipos para la transmisión de datos. Está en juego una inversión de más de 200 millones de pesos.
Horas después del anuncio oficial del boleto electrónico para el transporte público en el área metropolitana, salieron a la luz propuestas de empresas locales que desarrollan software y equipos lectores de tarjetas que aspiran a participar del negocio. El Banco Nación será el encargado de administrar el sistema y se estima que deberá licitar la provisión de los equipos para los 17.100 colectivos que circulan en Capital y Gran Buenos Aires, los molinetes en estaciones ferroviarias, las máquinas que cargan las tarjetas y el sistema de transmisión de datos desde cada unidad hasta el Banco Nación, desde donde se acreditará el dinero de los viajes realizados a las empresas de transporte.

Desde la Cámara de la Industria Electrónica, Electromecánica y Luminotecnia (Cadieel) anunciaron que al menos tres empresas asociadas están en condiciones de desarrollar y aplicar sistemas lectores y de trasmisión de datos “a través de la red GPRS (paralela a la GSM, utilizada por las compañías de telefonía celular), capaz de enviar información en tiempo real”, informó a Página/12 Claudio Krämel, gerente de Cadieel.

Por otra parte, la empresa Expendedoras SRL presentará hoy públicamente, en Lanús, una “tarjeta inteligente para colectivos” que hará su debut en la línea suburbana 295. Se trata de una de las empresas que han provisto a las compañías de autotransporte de las máquinas lectoras de monedas.

A la oferta se suma el grupo Ro-ggio con su tarjeta Monedero y las máquinas lectoras desarrolladas por la empresas Prominente y Metronec, las tres del mismo grupo empresario. Esta tarjeta está en funcionamiento en el sistema de transporte público de la ciudad de Neuquén.

En los tres casos se trata de tarjetas rígidas, que actúan por proximidad con la lectora, es decir, apoyando la tarjeta en una superficie. Se diferencian de las que trabajan por contacto físico, como las tarjetas de débito, los boletos flexibles que se usan en el subte o las tarjetas que se están utilizando en algunas líneas de colectivos. La tarjeta que implementará el Gobierno es del primer tipo y estará dotada de un chip para identificar a los estudiantes, jubilados o discapacitados, que viajan con una tarifa diferente.

El gobierno nacional anunció el miércoles que en 90 días estará en marcha el Sistema Unico de Boleto Electrónico (SUBE), una tarjeta que se cargará con dinero, que podrá usarse en trenes, colectivos y subtes y permitirá resolver el problema de la falta de monedas. La autoridad de aplicación será la Secretaría de Transporte, pero el sistema de tarjetas será administrado por Nación Servicios, una empresa del grupo Nación.

Los empresarios que ayer salieron a exhibir sus productos estiman que el Gobierno licitará la provisión de tecnología y pretenden que la otorgue a la industria nacional. Fuentes del sector estiman el costo de cada equipo lector entre mil y cuatro mil dólares. El monto total superaría los 200 millones de pesos previstos por el Gobierno como inversión inicial. Todo debería estar en funcionamiento en tres meses, plazo que se impuso el gobierno nacional.

“Vamos a pedir una reunión con Nación Servicios para la semana próxima”, anunció Krämer, gerente de Cadieel. La cámara promociona a tres empresas asociadas, que producen tarjetas, terminales y sistemas inalámbricos de transmisión de datos GPRS. Una de ellas, que recientemente participó de una licitación para la provisión del sistema en el autotransporte de Rosario, junto a Siemmens y al grupo Roggio, tiene antecedentes en la provisión de equipos y tarjetas electrónicas para control de acceso de personal de grandes empresas.

Otra empresa, Expendedoras SRL, presentará hoy en el Centro de Comercio de Lanús su tarjeta Expenbus, que es “adaptable a todos los modelos de expendedoras”, según explicó su representante, Gustavo Martínez. “El equipo cuenta además con un sistema GPS, para localización del vehículo, y GPRS, de transmisión de datos para que la empresa tenga el control en tiempo real de la subida de pasajeros”, explicó Mauricio Lauge, representante técnico de la empresa.

La tercera compañía en danza es la que comercializa el Monedero, la tarjeta que se usa para viajar en el subte y en el ferrocarril Urquiza, operados por Metrovías, ambas del grupo Roggio. La empresa informó ayer a través de un comunicado que desde 2007 el sistema opera en el servicio de ómnibus de Neuquén. Allí hicieron la provisión de tarjetas, máquinas lectoras y el equipamiento informático para el procesamiento de las transacciones y la gestión del clearing.

Cuando se ponga en marcha, en 90 días, el sistema de tarjetas convivirá con el de monedas. Esto ocurrirá durante tres meses y luego su uso sería exclusivo. Por lo pronto, la competencia entre las empresas locales está lanzada.

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