Al compás de las disidencias

La postergación de la interna peronista pareció echar un manto de distensión en la relación entre Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota. Pero, en realidad, mantienen disidencias de criterio en casi todas las cuestiones políticas y de gestión.

Luego de casi un año y medio de silencio, tras las elecciones legislativas, el ex gobernador salió a cuestionar la estrategia electoral de Schiaretti, que terminó con el PJ en tercer lugar. También exigió la conducción del partido.

El gobernador resistió la embestida y lo desafío a una interna. Por pedido de los intendentes, finalmente la elección se pospuso para 2012.

En la pulseada nacional del PJ, también caminan por veredas diferentes. Schiaretti apuesta todas sus fichas al santafesino Carlos Reutemann. En tanto, De la Sota no archivó su sueño presidencial y recuperó contactos con el kirchnerismo.

El ex gobernador dice que hay que reclamar con firmeza, pero que es perjudicial desafiar al matrimonio presidencial.

Para los schiarettistas hay un acuerdo político de De la Sota con los K.

En las últimas horas, apareció otra diferencia. Según sus voceros, De la Sota está "preocupado" con el recrudecimiento del conflicto entre el Gobierno provincial y los gremios estatales.

Algunos de estos dirigentes gremiales le transmitió al ex gobernador que Schiaretti no les dejó abierto ningún canal de diálogo y que el conflicto irá en aumento.

"Nosotros tuvimos algunos choques fuertes, pero nunca cortamos el diálogo. Esto no ocurre ahora", aseguró un dirigente que conoce el pensamiento de De la Sota.

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