"No comparto la visión del gobierno local"

Con apenas 26 años y unos pocos militando territorialmente en Hurlingham, Rodrigo Álvarez, primer candidato a concejal por la lista de Unión Pro, explica en esta entrevista las razones que lo llevaron a participar en política y sus objetivos a futuro.
–¿Cuándo y cómo llegó a la política?

–Yo había sido candidato en el 2007 como candidato a diputado provincial por Unión Pro. Inmediatamente después de finalizada la elección me puse a trabajar particularmente en lo que es la política de Hurlingham. Felizmente hoy me tiene como candidato como candidato a concejal después de dos años de trabajo, sobre todo con vecinos, muchas reuniones, mucho en la calle.

–¿Su candidatura local es algo natural o una imposición de su padre?

–Creo que sería muy simplista decir que es una imposición de papá que sin duda me apoya en mi carrera y me aconseja, pero entiende que el camino lo hago yo mismo y cuando decidí hacer esto no podía esperar de nadie una mano ni nadie me iba a regalar nada. Yo tenía que hacer mi camino y en eso estoy.

–La pregunta viene a cuento porque es conocido que desde hace unos años viene caminado el distrito, pero no es común que alguien se posicione como candidato a primer concejal de la segunda fuerza en el distrito tan rápidamente.

–Uno quiere dejar su marca en esto y no me detuve, siempre me puse objetivos importantes, y creo que ir detrás de esos grandes objetivos es lo que me va haciendo cumplir pequeñas metas en el camino o grandes metas para otro. Lo asumo con naturalidad y estoy más preocupado con lo que pueda o no dar quizás dentro de un concejo que detenerme a ver cuales son los motivos que me tienen acá. Uno va conociendo personas y distintos actores y dirigentes políticos y no siento ningún impedimento para estar en el lugar que estoy.

–Usted corres con una especie de ventaja: tiene a su papá y de hecho el otro día escuchaba a las chicas que repartían folletos suyos y decían "el hijo de Juanjo". Acuña hizo muchas más obras que Juanjo y sin embargo su padre tiene mucha mejor imagen, se ha convertido en una especie de mito.

–Yo creo que todo político se tiene que agarrar de sus ventajas. Sería tonto lo contrario. Así que eso es natural. Pero como hijo me causa cierta satisfacción y alegría, que la gente reconozca a tu padre. O que te digan: "yo estuve con tu viejo en tal lado". Me agrada. Y uno quizás se inspiró en este camino viendo lo que hacía el viejo. Ahora que estoy desandando su mismo camino, en el lugar donde él se desarrolló, recibir esa muestra o expresión de afecto es lindo.

–¿Quiere ser intendente de Hurlingham en un futuro más o menos inmediato?

–Uno sueña... Sé que algún día lo voy a hacer; no me puse plazos. Ahora tengo una elección donde espero poder entrar yo y la mayoría de concejales de la lista. Seguro vamos a cumplir una buena función en el concejo, y a partir de ahí soñar en lo que puede ser el próximo paso que puede llegar a ser la intendencia. Pero estoy tranquilo, tengo que hacer cosas antes para llegar ahí.

–¿Por qué deberían votarlo a usted y no a la lista que presenta Acuña?

–El intendente está defendiendo un proyecto que no es el que yo defiendo. No me siento representado, ya a partir del 2007 yo ya estaba trabajando dentro de lo que es Unión Pro. El peronismo y otras fuerzas que no comparten lo que es el kichnerismo tenemos una visión distinta, sobre todo de lo que es el desarrollo estratégico de Hurlingham. De hecho no comparto la visión ni el pensamiento de quienes conforman hoy el gobierno municipal. Creo que le puedo aportar algo interesante, sobre todo un equilibrio en el concejo, un control en la gestión. Proponer cuestiones que hagan a la participación ciudadana. Una mayor transparencia. Un desarrollo estratégico de 5 o 10 años para Hurlingham.

–Muchos lo ven con un perfil no muy opositor...

–Me parece que hoy por hoy la oposición por deporte no es lo que la ciudadanía reclama. No es muy momento muy cómodo ni muy feliz para la gente, donde la crisis económica se siente. El estilo confrontativo que plantea el gobierno, no sé si la sociedad lo acepta tanto. Los que hacemos oposición tenemos que ser medidos y no entrar en ese mismo juego. Para demostrar que no todo es confrontación, que no todo es decidir blanco o negro, y buscar algunos matices. Yo creo que las oposiciones serias deben ser eso.

–¿Cómo ve el interbloque opositor que se formó en el concejo?

–Celebro que se traten de buscar similitudes para encarar proyectos en conjunto cuando falta fuerza; por eso yo aspiro a entrar con la mayor cantidad de concejales de mi misma fuerza. Trabajar con las fuerzas afines que compartan los proyectos que vayamos presentando o que ellos presenten, si nosotros creemos que van en el sentido correcto. Los cuerpos legislativos han perdido su esencia, son casi una tribuna de quien disputa más fuerte lo suyo y no se buscan puntos de encuentro. Yo y quienes me acompañan buscamos esos puntos de encuentro para encontrar las soluciones.

–Lo escuché decir en una entrevista que para usted el concejo es algo hermético. ¿La culpa es de los propios concejales o de los periodistas que no cubren las noticias, como suele decir Esther Barrionuevo?

–Algunos concejales me reclaman la falta de apoyo quizás del periodismo... Yo no estuve adentro, pero como ciudadano y con lo que hablo con los vecinos, no se tiene ni relación con el concejal, con la persona física, como persona puesta por el vecino para representarlo. Por eso uno de los primeros proyectos que me gustaría presentar, es llevar el concejo a los barrios, que el vecino pueda escuchar y hacer llegar sus propuestas para que tengan cause y sean debatidas en el seno de lo que es el concejo. Hoy por hoy no sucede y hoy se ve entre tinieblas. Y es un lugar público. Hay que pelear para que sea de todos.

–¿Tiene encuestas? ¿Cómo imagina que va a ser la elección?

–Es tentador el tema de las encuestas... Yo tengo mucho que trabajar por crecer. Las encuestas terminan a uno metiéndolo en una dinámica puramente electoral y la política mía y mi carrera no va a depender de una elección. Esperamos hacer una buena elección, no tengo números, pero seguramente que nos irá bien.

–¿Usted es peronista?

–Si, por cuna y por sentimiento de familia; pero también reconozco que muchos dirigentes en nombre del peronismo han hecho mucho mal. Muchos dirigentes han tratado de esconderse de no dar la cara. A mí no me sale ni esconderme detrás del peronismo ni detrás de mi viejo; desde que inicié la carrera dije: acá está Rodrigo Álvarez, no quise esconderme.

–¿Es de River?

–Sí.

–¿Lo vive como un mandato familiar ser hincha de River y ser peronista?

–De las dos soy fanático: militante e hincha de River. También hoy la circunstancias me hace estar un poco enojado con River y quizás no del todo representado por la conducción del peronismo. Hoy represento otra fuerza, quizás con sentimientos afines. A mí no me corresponde opinar lo que ocurre hoy dentro del peronismo. Pero soy fanático de River y peronista.

–¿Militó en River?

–Conozco mucho de ir a la cancha, inclusive estudié en su momento en el colegio secundario de River. Estoy muy vinculado a lo que es la vida en el club. Me interesa. No participé en la comisión directiva, soy socio. Colaboré, he votado en elecciones. Quizás en algún momento me interesaría meterme en la vida política de River. El que quiere a River sabe que puede aportar algo, pero ahora estamos con poco tiempo.

–¿Es duhaldista?

–Nunca milité dentro de lo que es el duhaldismo, por edad o por lo que sea. Como estudioso de política y como interesado sobre todo en lo que fue su presidencia, creo que fue exitosa, mucho de los logros que se atribuyen del kichnerismo se vinieron dando desde Duhalde. Y creo que ha logrado por lo menos entregar al país en una forma mucho mejor de la cual había recibido, y se ganó mi respeto.

–¿Habló con su padre sobre los sinsabores de la política?

–Yo ni le pedí el permiso para participar en esto ni él me aconcejó. Sin duda que he visto demostraciones de afecto como también alguna otra demostración que como hijo no es la que uno desea para su padre. Yo soy el único de mis hermanos que está en esto. Él siempre ha sido muy abierto, no fue tanto lo que me contó sino más lo que yo puede ver. Interpretando si fue lindo, malo, bueno, feo. Lo acompañé mucho. Mucha gente que me acompaña me vio desde muy chico. Yo tuve la capacidad de elegirlo. Si uno no está muy convencido, la arena política se le hace muy difícil.

–¿Cómo vivió el episodio relacionado a la pertenencia de su padre a la SIDE?

–Se lo quiso dejar pegado y quien conoce su carrera sabe que no tiene nada que ver con lo que se lo quiso vincular.

–¿Lo conoce a Fabricio Acuña? ¿Fueron amigos?

–Si, lo conozco. Hasta antes de esto teníamos una buena relación. Lo veo poco pero la verdad que siempre bien. Yo tengo 26 años. Soy un poco más chico. Fabricio tiene 32. Pero tenemos buena relación, tenemos amigos en común. No llego a ser amigo, pero tengo una buena relación con él. Si lo veo está todo bien.

–¿Han salido juntos?

–Cuando era más chico había una mayor diferencia de edad y por eso era más difícil que salgamos. Después coincidimos, él trabajaba en la Secretaría de Control Comunal de la Ciudad de Buenos Aires y yo estaba trabajando en el Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad, y además compartimos algún que otro partido de fútbol.

–¿Se imagina un concejo en el que estén ambos?

–Yo estoy muy tranquilo. Yo vengo a aportar lo mío y tengo ganas de entrar en el concejo esté quien esté. Tengo ganas de dar lo mío y no me importan los nombres que estén ahí dentro. No me detengo a ver quienes son los actuales concejales ni quienes pueden venir. Uno viene a aportar lo suyo y no me modifican los nombres. No creo que se modifiquen relaciones personales por un debate público. No creo que haya problemas. Eso no tiene que porque repercutir en un plano personal.

–¿Primer proyecto que va a presentar en el Concejo de resultar elegido?

–Buscar la participación. Que haya una participación con el vecino. Mucho trabajo de control sobre la gestión. No sé si el concejo está cumpliendo hoy todas las funciones que debe tener, principalmente de control. Creo que es la función primordial de las oposiciones.

–¿Alguno en concreto?

–Si: tender a reglamentar y formalizar canales de diálogo y participación vecinal. Antes e venir acá estuve en un taller protegido donde hay muchas voluntades y necesidad de la sociedad, hay iniciativas que no encuentran una respuesta dentro del concejo. Sistematizar esas relaciones que uno las hace informalmente.

–Fuera de Hurlingham, ¿ve algún distrito con un buen gobierno comunal?

–No tengo estudiado en profundidad todo el conurbano, me interesa más el caso de Hurlingham. Reconozco que hay buenos intentos por hacer cosas en algunos distritos, como puede ser el caso de Morón, donde se han hecho cosas y se ve en las urnas.

–Le preguntaba por el funcionamiento.

–Me parece que hay un cierto achatamiento de la política. Todo lo que se conoce como los barones del conurbano, los intendentes casi feudales, es muy común... La prensa lo tomó como anecdótico y algo curioso, pero es grave y habría que estudiarlo a fondo de cómo se está manejando hoy las intendencias, por qué acumulan tanto poder. Es un tema que merece ser atendido y hacer algunos cambios hacia el mal funcionamiento de la República. Es un sistema feudal que ha quedado casi en el tiempo. Estoy en contra de la reelección definitiva, porque cuando se queda mucho tiempo en un mismo lugar tienden a estancarse. Es bueno renovar las fuerzas.

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