Comparar precios antes de decidirse a comprar

En algunos comercios, la canasta navideña aumentó hasta un 50 por ciento en relación al año pasado. Mientras tanto, los sanjuaninos no se deciden a comprar, a la espera de más ofertas. Defensa del Consumidor aconseja comparar precios.
Micaela miró el calendario y se dio cuenta que Nochebuena estaba muy cerca. Intentó acordarse de dónde estaba ese viejo arbolito, casi destartalado, que durante las últimas navidades parecía clamar piedad y amagaba con venirse abajo con cada adorno que le colgaban.

Fue a un ropero polvoriento en el galpón de su casa y revolvió. La forma conífera de una bolsa de consorcio delataba la presencia, en su interior, del desvencijado pino. Lo sacó cuidadosamente y lo miró con tanta ternura como lástima. No daba más: era una postal otoñal. Había llegado la hora de cambiarlo de una vez, después de tantos años de “animar” las fiestas con su lamentable presencia.

Después del triste hallazgo, la chica buscó las cajas donde estaban los adornitos. Las lucecitas habían formado, con las coloridas guirnaldas, un nudo imposible de desatar; más de la mitad de las bolas no tenía de dónde colgarse, y casi todas las otras estaban machucadas por efecto de caídas y patadas de los chicos de la casa, que jugaban al fútbol con ellas.

Con un grave signo de preocupación en su cara, Micaela llamó a su padre, que estaba trabajando. Le dijo que tenían que comprar un arbolito nuevo, que la “porquería esa” que tenían no servía para nada. El “después vemos” del cansado hombre, que estaba abstraído en sus rudas labores, fue un “sí” para la joven estusiasmada.

Al llegar el padre, su hija estaba preparada para salir al centro. Y cuando fueron a recorrer negocios se encontraron con casi todas las vidrieras invadidas por los clásicos artículos navideños. Coloridas guirnaldas se cruzaban sobre autitos, juegos de cubiertos, vasos y platos. Y juguetes, claro. A menos de un mes, la Navidad ya se siente en los comercios sanjuaninos, que se aclimataron rápidamente al clima festivo.

Padre e hija pasaron por bazares y negocios de artículos varios. Al ver los productos y sus precios, la cara del hombre se frunció tanto como se iluminó la de la joven. Un pinito presentable costaba desde 12 pesos. Dentro del negocio, el vendedor les señaló los árboles: el que más gustaba al padre (por el precio), más disgustaba a su hija (por el tamaño).

El comerciante advirtió la cara del hombre, y le informó que los aumentos eran del 50 por ciento. Tener que comprar sólo los adornitos ya significaba suficiente dolor para el bolsillo. Sin embargo, este año no era ésa la única preocupación, ya que también tenían que adquirir un arbolito nuevo.

Cabe recordar que el principal símbolo navideño se arma, según la tradición, el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción de María, conocido popularmente como el día de la Virgen. Así que los apegados a esta costumbre no pueden postergar durante mucho tiempo más la adquisición de todos los insumos necesarios, lo que los obliga a centrar su atención en el árbol antes que en los regalos.

Los precios de los pinos navideños son muy variables de acuerdo al tamaño y la calidad. Los extremos van desde $12 para los de 50 centímetros, hasta los $300 para los de 2,40 metros. Si uno busca lo promedio en altura y precio, debe pensar en no menos de $100. Está claro que cuanto más grande sea el árbol, más cantidad de adornos habrá que agregarle, por lo que hay que ser cautos en ese sentido.

Otra de las costumbres infaltables es la recreación del nacimiento de Jesús. Ahí, a un lado del árbol, se erige la humilde choza en que se congregan, según la versión más tradicional, San José obrero, la Virgen María y, por supuesto, el niño Jesús.

Además, pueden introducirse también algunos pastores y a Melchor, Gaspar y Baltasar -los tres Reyes Magos- junto con animales de granja.

Pero, ¿cuánto vale montar la escena? Los precios varían según la calidad y el tamaño de las figuras. Hay quienes no se conforman con menos que contar en su hogar con una recreación en escala 1:1; pero a otros les alcanza con cumplir: poner a los tres protagonistas principales de la escena, algún animalito, y gracias.

Los más pequeños son de unos 20 centímetros (la cabaña; las figuras no llegan a los 5), y cuestan $8. Si se quiere más, empieza el problema. Porque la variedad en tamaños no es tan grande. O están los muy chiquitos, o los muy grandes. Estos últimos comienzan en los $30; y siguen hasta $90 (por personaje).

Canasta vip

En las góndolas de los supermercados y los almacenes de barrio ya están las ofertas. Pan dulce, budines, turrones, almendras y mucho chocolate, pese a la temperatura actual, aguardan la elección de los consumidores. Sin embargo, el comportamiento de la gente no es el esperado. Años anteriores la gente ya compraba productos de Navidad por estos días, una suerte de prueba de la mercadería antes de la elección principal. Hoy, con los escasos ingresos, la inflación y la incertidumbre económica, los primeros panes dulces a comprar serán los que se pondrán en la mesa navideña.

Los aumentos más significativos, comparados con los precios que existían hace doce meses, se observan en las nueces y los duraznos en almíbar (con un ajuste del 33 por ciento cada uno de ellos) y en el pan dulce y los arbolitos de Navidad (30 por ciento).

También registran subas, pero más moderadas, la sidra (10,2 por ciento), el champagne (9,2 por ciento) y la carne de cerdo (1,8 por ciento). El peceto, un corte de carne vacuna muy consumido en las fiestas de fin de año, cuesta hoy entre 22 y 26 pesos por kilo, cuando hace un año se vendía a alrededor de 17 pesos.

En el Híper Libertad, la canasta más económica que el año pasado costaba 9,99 pesos este año vale 19,99 pesos, un 50 por ciento más que la Navidad pasada. La canasta mediana cuesta 29,99 y la grande, 49,99 pesos. Allí habrá un descuento especial del 30 por ciento en el cotillón navideño hasta hoy inclusive y un 10 por ciento de descuento en compras con tarjeta de débito.

En los otros comercios consultados, aún esperan los precios oficiales para la segunda quincena de diciembre. Mientras tanto, los comerciantes coinciden en que el movimiento de gente no es el esperado para esta altura de diciembre y que los precios han aumentado en relación al año pasado.

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