"Las comparaciones son odiosas ( y más si están mal hechas )"

ex secretario de Gobierno, recoge el guante y le responde al periodista Ricardo Berdiñas, quien aseguró en un artículo que Olavarría y Azul eran ciudades antagónicas. Lea la respuesta
Algunos están mal informados y cuando usan ese déficit para generar opinión son, al menos, irresponsables.

Me refiero a una nota que apareció por este medio sobre una pretendida comparación entre Olavarría y Azul por parte del periodista Ricardo Berdiñas.

Berdiñas pretende señalar que Azul y Olavarría son ciudades "antagónicas".

En realidad se trata de ciudades distintas, pero de ningún modo antagónicas.

Que Azul sea una ciudad administrativa, mientras que Olavarría muestra la dinámica propia de una ciudad de economía diversificada y sociedad emprendedora no significa que deban estar enfrentadas.

Como ciudad en constante movimiento, Olavarría es también un polo de crecimiento.

Desde el punto de vista poblacional, el Censo de 2001 registraba un 65% más de población en Olavarría (106.032 habitantes) que en Azul (64.263 habitantes). Un estudio de la Dirección Provincial de Estadísticas estimaba para Olavarría un crecimiento poblacional de 3,6% para 2007, mientras que para Azul la estimación era del 1,5%.

Berdiñas desliza la idea de que Olavarría, por ser industrial, tiene más inseguridad.

Vayamos por partes.

Primero, es verdad que - como ciudad con alto componente industrial - Olavarría sufrió los cambios de los años noventa. Pero también lo es el hecho de que nuestra ciudad se benefició casi como ninguna de la recuperación económica verificada a partir de 2003.

En el año 2000, Olavarría contaba con unas 364 industrias que empleaban a 2.878 personas.

Para 2008 se contaban 435 establecimientos industriales olavarrienses de todo tipo, que daban trabajo a casi 5.288 personas.

Si la inseguridad creció mientras tanto, poco tiene que ver con una supuesta caída de la actividad industrial, dado que la recuperación es innegable.

Segundo, ¿es realmente Olavarría una ciudad más insegura que Azul?

Lamentablemente, no hay estadísticas disponibles para el segundo quinquenio de los 2000, pero las cifras para el período 2001-2005 son concluyentes. Un estudio basado en fuentes del Ministerio de Justicia provincial (http://www.ec.gba.gov.ar/Estadistica/FTP/Bs.As2001-2005/bahome.html) muestra que la tasa de delincuencia promedio por cada 10.000 habitantes, es decir los delitos cometidos divididos por esa cantidad personas, es de 210 para Azul mientras que para Olavarría es de 162.

¿Significa esto que la inseguridad no es un problema? Para nada. Pero quiere decir que es, al menos, un problema común.

Berdiñas también se refiere a que la inseguridad local tiene como causa la supuesta inclusión de familias del conurbano en los planes de vivienda llevados a cabo en el gobierno de Helios Eseverri.

Aquí el desconocimiento se mezcla con la mala intención.

Porque pretende desconocer que los mecanismos de adjudicación de esas viviendas se realizaron siguiendo mecanismo estrictos que fueron aprobados por unanimidad por el Concejo Deliberante local, que una de las principales condiciones para anotarse para las casas era la demostración fehaciente de al menos tres años de residencia en Olavarría y que las adjudicaciones finales se realizaron en sorteos públicos ante escribano en los que participaron miles de olavarrienses que pueden dar fe.

Por suerte, los registros y los hechos sirven para desarmar las mentiras.

Azul y Olavarría no son ciudades rivales.

Juntas, con otras ciudades de la región, deberían comenzar a pensar en cómo enfrentar los desafíos comunes - la inseguridad es uno de ellos, pero no el único - que los nuevos tiempos les plantean.

Perder el tiempo azuzando antagonismos inexistentes es propio de una mentalidad feudal y retrógada que en nada ayuda a ese objetivo.

Muchos azuleños y olavarrienses mantienen relaciones comerciales, administrativas, educativas y sociales. En esto también convendría seguir a la gente.

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