Comodoro se proyecta como laboratorio de pruebas aéreas

Ya en los últimos días, aviones fabricados por la empresa estatal brasileña Embraer desarrollaron testeos en la zona, sometiendo sus aeronaves a las exigencias de los vientos patagónicos.

Desde el municipio se comenzó a trabajar articuladamente, junto al Aero Club, en el concepto de presentar a la ciudad como un laboratorio natural de vientos.

El municipio de Comodoro Rivadavia, a través de la Agencia Conocimiento, y el Centro de las Energías, efectuarán trabajos conjuntos con el objetivo de aprovechar las características meteorológicas de la zona, que la convierten en un campo de pruebas de excelencia para la industria aeronáutica.

En tal sentido, la industria aeronáutica internacional ya empieza a utilizar a Comodoro Rivadavia como lugar de pruebas, ya que en los últimos días, algunos aviones de la empresa brasileña Embraer, realizaron pruebas en la ciudad, por las características de sus vientos.

En 2008, estuvo en Comodoro Rivadavia el Embraer 190, un avión de casi 100 plazas que realizó pruebas de certificación para viento y hace pocos días vino un avión ejecutivo de seis plazas para hacer las mismas pruebas, mientras que la empresa Bombardier de Canadá usó la zona para las pruebas del CRJ 170 y próximamente estará en la ciudad para sus pruebas de certificación.

Así, desde el municipio se comenzó a trabajar articuladamente, junto al Aero Club de Comodoro Rivadavia (ACCR), en el concepto de presentar a la ciudad como un laboratorio natural de vientos, ya que de manera natural, el espacio aéreo de la ciudad se convierte en un sistema de pruebas muy exigente para todas aquellas industrias que están vinculadas al viento, sea para la generación eólica de energía o porque haya que enfrentarlos por la vía de la navegación o de la aeronavegación.

EL VIENTO COMO VIRTUD

El titular de Comodoro Conocimiento, Rubén Zárate, sostuvo que desde ese punto de vista se pretende establecer un campo de trabajo para que durante el próximo año se pueda seguir instalando a la ciudad como "un lugar en el cual el viento no es un defecto sino en realidad, una excelente oportunidad para el desarrollo de la economía, de habilidades y virtudes, especialmente para las pruebas que puedan realizarse en este lugar".

A través de esa agencia, el municipio trabaja desde hace un tiempo en diferentes mecanismos de certificación para distintas partes de la industria eólica, explorando posibilidades que van desde el patentamiento a la evaluación de rendimiento.

"La experticia en el campo de la aeronavegación en Comodoro está en el Aero Club, que también tiene su taller de reparaciones de todos los aviones que están en la Patagonia, al sur del Río Colorado", sostuvo Zárate, quien agregó que este tipo de capacidades que tiene instaladas la ciudad, permiten reconocer en el ACCR a un socio estratégico para el desarrollo de esta actividad.

Zárate enfatizó que quienes vuelan diariamente tienen capacidad de probar ese factor y quienes están a cargo del área taller, como el caso de Sebastián Jelusic, quien atiende todas las reparaciones de aviones de la Patagonia, "son aquellos que tienen la experiencia suficiente como para poder sumarse y vincularse a esta estrategia", subrayó.

El laboratorio de vientos es en principio una oferta que se realiza desde la ciudad y una estrategia de trabajo. "Estamos haciendo esto con todas aquellas empresas que están en el mundo desarrollando distintos tipos de aerogeneradores, y en este caso particular comenzamos a trabajar toda esta línea vinculada a la aeronavegación, para poder ofrecer a Comodoro como un lugar de pruebas de forma permanente", afirmó Zárate.

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