Cómo será el 2010

Consultado sobre la forma en que la provincia haría frente a sus responsabilidades financieras, el gobernador Hermes Binner fue contundente: "No hay muchas herramientas, salvo plantear lo que planteó (Juan) Schiaretti de emitir cuasimonedas, pero nuestra intención es evitar eso". Además dijo a Rosario/12 que de ser así el 2010 "será un año de muchas penurias". También apuntó a los pocos recursos que llegan del estado nacional en concepto de coparticipación federal.
Si bien esta vez los legisladores de la oposición acordaron tratar el proyecto que incrementa el valor de los impuestos en el territorio santafesino, durante los últimos días cuestionaron duramente la manera en la que la gestión actual utiliza los fondos públicos acusando a los funcionarios de "gastar mal y rápido". Al respecto Binner fue cauteloso: "La única respuesta es el rechazo de esos propios senadores a votar la reforma tributaria el año pasado. Córdoba aumentó sus impuestos, también Entre Ríos y Buenos Aires, la única que no aumentó fue Santa Fe y hoy es la única provincia argentina que no ha incrementado sus recuersos".

Y fundamentó el desfinanciamiento actual en la desactualización de los tributos de las últimas dos décadas sumada a una crisis imprevisible. "La base del déficit actual es habernos manejados con presupuestos cuya base impositiva tienen 18 años de retraso y uno no puede decir que en 16 o 18 años las cosas no han aumentado, el azúcar, el pan, un alquiler, la cuota de un electrodoméstico, son cifras absolutamente desactualizadas", describió.

Y añadió: "Cuando nosotros ingresamos hubo una caída del crecimiento anual sostenido que era del ocho por ciento. Por entonces la propia actividad económica generaba los recursos, pero terminado ese período y en la situación que estamos hoy, indudablemente tenemos que ver de qué manera actualizamos la base tributaria".

Más allá de los fundamentos técnicos el jefe de gobierno reconoció que "el tema se resuelve en la Legislatura". Y planteó una situación dramática para el año próximo si finalmente la reforma tributaria no se convierte en ley. "Podemos pensar en una mejor salud, mejor educación, mejor seguridad, mejor justicia, pero si no tenemos recursos para pagarlos vendrá un año con muchas penurias", advirtió.

Por el contrario, respecto a las expectativas económicas del sector privado coincidió con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en que "lo peor de la crisis ya pasó". Pero aprovechó la alusión a la primera mandataria para quejarse una vez más por la falta de recursos que llegan a las arcas provinciales. "El problema es que vivimos en un sistema federal que funciona al revés: hay riquezas en el estado nacional y lo que llega a las provincias es la obligación de cumplir con la educación, con la salud, con la seguridad, con la justicia... No se distribuye el 34 por ciento del presupuesto nacional como lo marca la ley, debemos estar apenas en el 26 por ciento".

Al finalizar la entrevista estaba claro que la decisión del Senado respecto la reforma tribuitaria era adversa para el oficialismo, teniendo en cuenta que dejaba afuera algunos de los principales elementos de financiación proyectados. Sentado en su despacho y pensativo el gobernador despidió a la prensa con abatimiento aunque sin perder el optimismo de que finalmente la semana próxima el dictamen se convierta en ley.

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