Cómo repartir unos $40 millones traba la liquidación del INCJUPEN

El Consejo Superior no logra acordar la distribución del remanente entre socios activos y pasivos.
Por momentos se escucharon gritos, hubo un cuarto intermedio que permitió pequeñas negociaciones, pero anoche la sesión del Consejo Superior, el ente de toma de decisiones más importante de la Universidad Nacional de San Juan, no logró un acuerdo para resolver cómo distribuir entre los socios activos y pasivos los alrededor de 40 millones de pesos que calculan que tiene de remanente el Instituto de Complementación de Jubilaciones y Pensiones del Personal de la UNSJ (INCJUPEN). Hoy intentarán conciliar una salida en una reunión informal, para retomar la sesión el lunes a las 18.

El INCJUPEN, un organismo que otorgaba complementos jubilatorios a los afiliados, fue creado a mediados de los '70. En mayo último, el Consejo Superior definió su disolución. Fue tras definirse en asamblea en 2007, en virtud de un estudio actuarial interno que determinó que con el esquema de funcionamiento que tenía hasta el momento, el Instituto tenía recursos para mantenerse durante 14 años más y que después se fundiría. Esto, porque en los últimos años se vinieron incorporando pocos afiliados nuevos y en cambio crecieron los plus jubilatorios a pagar. Los activos son unos 3.000 y los pasivos unos 1.000, contando docentes y no docentes, todos empleados de la alta casa de estudios.

En lo que quedó trabada la sesión de ayer es qué criterio aplicar para repartir el capital del organismo. En esto actúa una comisión liquidadora, integrada por un abogado y un contador, pero las definiciones las toma el Consejo.

Anoche hasta cerca de las 22 se analizaron dos propuestas respecto de cómo considerar a los socios pasivos. Una, considerarlos como "afiliados", con dos variantes: que participen del remanente, descontándoles lo que ya percibieron en concepto de beneficio como complemento y la otra es no descontarles nada y considerarlos como afiliados y que perciban un monto "x" como todos. La otra opción, es considerar a los socios jubilados como "beneficiarios" que como ya estuvieron cobrando el complemento, entonces representan un pasivo financiero para el INCJUPEN, entonces habría que seguir pagándoles ese complemento hasta que dejen de percibirlo por fallecimiento, y hacerles una entrega de un monto fijo (en cuotas o todo a la vez). Y descontando este gasto de los pasivos, quedaría el remanente para repartir entre los activos.

El dilema, sobre todo en esta última opción, es que no quieren contraponerse con el estatuto del INCJUPEN, que en su artículo 45° habla de "afiliados". Dice que "practicada la liquidación, el remanente se distribuye entre los afiliados, en forma proporcional al aporte efectivamente realizado al Instituto al momento de la disolución".

Más contrapuntos

El segundo tema que generó el debate entre los más de 30 consejeros superiores presentes fue el pago de un adelanto de hasta 3.000 pesos para los activos "siempre y cuando hayan aportado lo suficiente para tal fin", a cuenta del remanente de la liquidación final, que se aprobó en la sesión anterior del Consejo, con fecha 12 de diciembre.

Luego, el secretario administrativo financiero de la UNSJ, César Aguirre, junto con la comisión liquidadora hizo los cálculos en una tabla -basada en una que fue elaborada por una consultora para el INCJUPEN- para el reparto en forma proporcional. Según la parte oficial, el 60% de los activos recibirá 3.000 pesos y el resto "en degradé" para abajo. En cambio, para Carlos Montaña, ex miembro del Consejo de Administración del organismo por la parte docente, los que reciban ese monto serán sólo el 20% de los activos, a pesar de que el dinero que aportaron supera ampliamente esa cifra.

Sobre eso, Aguirre dijo que respetarán la tabla y que quieren pagarlo antes de fin de año, porque el Consejo ya dictó la resolución marco y sobre el procedimiento está aprobado por el rector Benjamín Kuchen.

Por otro lado, ayer el rector dijo que eliminarán un párrafo de la planilla que deben llenar los activos para cobrar el adelanto, que decía que "manifiesto mi conformidad con el proceso establecido para la liquidación". Esto, según se escuchó en la sesión, generó malestar entre los afiliados porque, si firmaban, de alguna manera renunciaban a hacer planteos legales luego.

Esto es clave, porque Kuchen dijo que se esperan "de una u otra manera" juicios contra la UNSJ por este proceso. Ayer se oyó a la jubilada Yolanda Moreno asegurar que si no le dan lo que le corresponde, irá a la Justicia. No es una socia más, es la ex directora general de Asuntos Legales de la UNSJ.

Comentá la nota