Cómo es el plan para que tengamos agua en el verano si no llueve

Además de los pozos del Bajo San José, ABSA apunta a una nueva toma en el río Sauce Grande y a duplicar la capacidad de captación de la antigua estación de Los Mirasoles, sobre el arroyo Napostá. La futura planta potabilizadora en Altos del Palihue estaría perdiendo terreno en la actual coyuntura.

A poco más de un mes del temido diciembre, mes donde históricamente se registra el pico de consumo en nuestra ciudad, las autoridades de la empresa Aguas Bonaerenses vienen diseñando un plan de emergencia que permitiría pasar el verano, siempre y cuando el dique Paso de las Piedras siga teniendo reservas suficientes.

Incluso las acciones previstas no incluyen una obra de magnitud anunciada en varias oportunidades: la construcción de una planta potabilizadora a orillas del Napostá, porque su ejecución viene demorada y no llegará a habilitarse hasta marzo venidero, si es que efectivamente se concreta.

Actualmente la ciudad consume unos 9.000 m3/hora de agua proveniente del dique Paso de las Piedras y a partir de diciembre demandará 12.500 m3/hora, es decir, 3.500 m3/hora adicionales.

Según el plan oficial, esa diferencia será afrontada con el producido de los seis pozos habilitados en el Bajo San José y otros diez que comenzarán a ejecutarse en los próximos días, tras el acuerdo logrado en las últimas horas con el propietario del campo, Norberto Pascualini (ver aparte).

La idea sería llegar a un caudal total de 2.500 m3/hora y, si las perforaciones realizadas o a ejecutar no reúnen esa cantidad, podrían realizarse otras hasta llegar a la cifra estimada.

Los 1.000 m3 restantes serán afrontados por el arroyo Napostá y por el río Sauce Grande.

En cuanto al Napostá, ABSA está próxima a recuperar y ampliar la antigua toma ubicada en Paraje Los Mirasoles, a unos 20 kilómetros de la ciudad, por la ruta 51.

Las instalaciones aportarán unos 650 m3/hora y nada tienen que ver con la planta potabilizadora proyectada aguas abajo, es decir, en el predio del departamento de Agronomía de la UNS, en Altos del Palihue.

Precisamente, este último proyecto viene demorado y aún espera que el Consejo Superior de la UNS apruebe la cesión de tierras para el emplazamiento de la planta, cuya entrada en funcionamiento, si no aparecen nuevos inconvenientes, recién se espera para abril próximo.

Incluso, ante la opinión de varios especialistas alertando sobre la incapacidad del arroyo de brindar un caudal constante que garantice la plena producción de las instalaciones, ya hay quienes comienzan a pensar seriamente en la posibilidad de encarar alguna otra fuente de abastecimiento.

En tal sentido, los 16 millones de pesos que aportarán las empresas del polo petroquímico para la construcción de la potabilizadora podrían ser destinados, por ejemplo, a la ejecución de nuevos pozos.

Pero volviendo a la necesidad de lograr caudales adicionales de cara al verano, ABSA piensa ejecutar una nueva toma sobre el río Sauce Grande, aguas abajo del dique, donde el cauce, producto de vertientes y de filtraciones de la presa, estaría evidenciando un caudal de 1.500 m3/hora.

Con esta toma la empresa prevé captar unos 450 m3/hora adicionales que, sumados a los 2.500 obtenidos por los 16 pozos del Bajo San José y a las 650 del arroyo Napostá en Los Mirasoles, totalizarían los 3.500 m3 adicionales que en el verano requerirá el sistema de abastecimiento para funcionar de manera aceptable aunque, claro, con algunas restricciones.

En ese marco seguirán en operaciones los antiguos acueductos que enlazaban la zona con la planta potabilizadora de Grünbein, ya que el conducto principal que viene de Paso de las Piedras hasta la planta Patagonia no posee capacidad para transportar los 12.500 m3/hora que requiere el sistema.

De todas formas, toda esta batería constituye una salida precaria ante la crisis de un sistema diseñado para funcionar con lluvias suficientes y todo hace pensar que las restricciones serán moneda corriente en los próximos meses.

Incluso, para robustecer esta sensación, conviene señalar que ABSA ya tiene diseñado un plan de abastecimiento a hospitales y otros puntos clave para que, en caso de que la crisis haga sentir toda su crudeza, los efectos tengan el menor impacto posible.

Acuerdo con Pascualini

Finalmente hubo acuerdo entre el propietario de unos de los campos ubicados en el Bajo San José, Norberto Pascualini, y la empresa ABSA para ejecutar los 10 pozos restantes en esa zona.

"Si bien no firmamos, ya acordamos de palabra cerrar trato por las 240 hectáreas que usarán de mi campo. El lunes (por mañana) ya entrará la gente a trabajar", sostuvo Pascualini ante la consulta de este diario.

9.000 m3/hora es la cantidad de agua proveniente del dique Paso de las Piedras que consume la población y la industria.

12.500 m3/hora es el caudal total que aportarán el dique, los pozos, el arroyo Napostá y el río Sauce Grande para hacer frente a los mayores consumos del verano.

Comentá la nota