Cómo se perfila el Conurbano para el 28J

Con los candidatos de la mano, Néstor Kirchner ató la estrategia para poder inflar los siete u ocho puntos que, según dos recientes encuestas, consigue la dupla con Daniel Scioli y los intendentes y ministros dentro de las listas. Esta es la tarea que comienza ahora con el cierre de listas. Es que Kirchner quiere ganar por una diferencia de entre 10 y 15 puntos, pero hay quienes aseguran que una victoria por seis es más que suficiente. "Ni hablar de ocho", dicen.

Las encuestas marcan que el kirchnerismo supera los 50 puntos en distritos del conurbano sur (tercera sección electoral), como Berazategui; desciende en el conurbano norte (primera sección electoral) y la performance es menor en el interior bonaerense. Ese escenario marca que la primera sección electoral, y sobre todo los distritos que limitan con la Capital Federal es la niña bonita que el oficialismo peinará de ahora en adelante, para contrarrestar el arrastre que pueda tener la candidata a diputada nacional porteña, Gabriela Michetti, del Pro, a favor de Francisco De Narváez-Felipe Solá. Es por eso que Kirchner puso especial energía en el armado de las listas porteñas. Y logró que el ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández, apoye a Carlos Heller, que encabeza la lista. Con eso consiguió que Jorge Telerman decidiera bajarse y que Aníbal Ibarra haya dudado de jugar. Al parecer, las encuestas al ex jefe de Gobierno empezaron a darle los talones, más que la espalda, después del papelonazo que hizo en televisión. Ahora, Heller la tiene un poco más fácil, aunque Michetti lidera las encuestas. Busca restarle votos a la lista porteña de Elisa Carrió, que va en tercer lugar. Pretende confrontar con Adolfo Prat Gay y el radical Ricardo Gil Lavedra. Y quiere sacarles algunas lágrimas. Un dato de color: Heller come muy a menudo ensalada de radicheta y cebolla; sabe, claro, que hay radicales que hacen llorar. Ahí están.

El armado de la lista de senadores provinciales por la primera sección electoral fue producto de una larga negociación, después de que Scioli ubicó en la cabeza a la ministra de Obras Públicas, María Cristina Álvarez Rodríguez. Los intendentes resistían a la dama. La pulseada arrancó a las 9 de la mañana en la sede platense de la Federación Argentina de Municipios (FAM), en 13 y 44, y terminó doce horas después. El intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, vestido casi con los colores de Papá Noel, resistió las doce horas. Todos ahogaron las tensiones con sándwiches de migas. Hubo varias bandejeadas. Tragaron en paz cuando hubo un compromiso de que la ministra no iba a asumir la banca.

La tercera sección trajo novedades por Unión-Pro que beneficiaría al oficialismo. El duhaldista Osvaldo Mércuri cayó de la lista de diputados provinciales, sólo quedó la esposa en el sexto lugar. Mércuri fue vetado por el olfato antiduhaldista de Mauricio Macri, pero tiene experiencia en elecciones. Iba a aportar fiscales y entrenamiento. Ya no está. Por el lado del oficialismo, el vicegobernador Alberto Balestrini, resistió hasta donde pudo ir como cabeza de lista por la tercera sección en representación de la populosa La Matanza, pero no tenía margen. Fue una orden de Kirchner. Balestrini quería volver al Congreso. Esta lista fue madrugadora: salió el viernes después de una reunión entre las 17 y las 20 en la sede porteña del Bapro. Esa sección, como la primera, viene con bonus track: las listas espejo. Las habrá en algunos distritos. Por ejemplo, en Avellaneda el oficialismo presentaría dos listas con los mismos candidatos: una con el nombre de Frente Justicialista para la Victoria y otra con el de Progreso Social. A diferencia de las colectoras que dividen abajo (concejales) y suman arriba (diputados nacionales), las espejo completas (los tres cuerpos: diputados nacionales, legisladores y concejales) suman para todos. Las colectoras quedarán para los distritos donde el intendente no es del oficialismo.

También Kirchner logró el alineamiento de tres distritos clave: el del intendente de La Plata, Pablo Bruera, y el de Mar del Plata, Gustavo Pulti, que ayer cerró en persona Scioli en La Feliz. Encabezará la lista seccional de la quinta sección. En Bahía Blanca, la cosa estuvo brava. A cambio de apoyar la lista kirchnerista, el intendente de Bahía Blanca, Cristian Breitenstein, pedía la lapicera, el papel y todo. Al final, hubo acuerdo. A la cabeza va Iván Budassi, un hombre del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, y debajo Marcelo Feliú, de Florencio Randazzo. Los dos funcionarios nacionales suenan para cargos más altos después de las elecciones.

La estrategia del oficialismo de sumar de abajo hacia arriba tiene una particularidad. Los de abaje que suman, quieren multiplicar, y contar votos. Ayer ¿bromeaba? un ministro nacional: "Cuando vimos que estábamos creciendo en las encuestas, Moyano respondió: eso es por el acto". Después de la masiva muestra de fuerza del 30 de abril, el líder de la CGT ubicó varios nombres en las listas a diputados nacionales y en las seccionales. Scioli ubicó en la nacional a Gustavo Marangoni. El resto son ultra K. Ayer Scioli tuvo tiempo para todo y más. Anoche concurrió a la Feria del Libro y compartió escenario y flashes con el vicepresidente Julio Cobos, en la presentación de un libro sobre los vice.

Osado, como la visita de Karina Rabolini a Lanús. Después de la toma de la municipalidad, llegó junto con el humorista Miguel Angel Cherutti, que delante suyo, imitó al propio Kirchner. El verdadero llamó el viernes al intendente de Lanús porque huele que detrás de la balacera que hirió a 9 personas -incluido un vecino que estaba pagando impuestos- hay una mano negra. La semana pasada, Avellaneda también vivió una protesta extraña. Estos dos intendentes fueron los primeros en anunciar que encabezarían las listas de concejales. En Lanús, aseguran: "Ahora más que nunca salimos con todo a apoyar el modelo, porque no queremos volver al caos de 2001".

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