Como el Papa, Bergoglio sostuvo que la pobreza es "escandalosa".

Como el Papa, Bergoglio sostuvo que la pobreza es "escandalosa".
Dijo que "los rostros de los que sufren hay que mirarlos de cerca". Para su vocero, "la situación social está empeorando y no se ven políticas públicas para revertirla".
La Iglesia aprovechó la popular festividad del patrono del pan y del trabajo, San Cayetano, para insistir en la gravedad de la pobreza y la necesidad de aunar esfuerzos para combatirla. Fue así que -en línea con las afirmaciones del Papa, conocidas en la víspera-, el presidente del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, volvió a denunciar "situaciones de pobreza escandalosa" en el país.

Pese al tono vibrante con que habló y al largo y fuerte aplauso que recibió cuando ratificó la preocupación de la Iglesia por la situación social, Bergoglio no fue más allá. Esto causó cierto alivio en un Gobierno que se sintió muy tocado por los conceptos de Benedicto XVI, más allá de que buscó minimizar sus dichos y evitar el choque.

De todos modos, ayer el vocero del Episcopado, Jorge Oesterheld, fue un poco más lejos que Bergoglio y se mostró particularmente severo sobre la situación social: "La sensación es que la situación social está empeorando y no se ven políticas públicas para revertirla", dijo al canal de noticias TN. Y señaló que las palabras del Papa expresan "lo que sentimos todos los argentinos y no se puede tapar el sol con las manos".

En un telegrama con motivo de la próxima colecta anual Más por Menos del Episcopado, difundido el jueves, el Papa había pedido reducir lo que calificó como "el escándalo de la pobreza y la inequidad". Y señalado que, así, se cumpliría con "las exigencias evangélicas que exhortan a hacer posible una sociedad más justa y solidaria". Sus palabras cayeron como una bomba en la Casa Rosada, pero el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo que "no eran una novedad", ya que siempre el Papa condena la pobreza. A su vez, el ex presidente Néstor Kirchner, expresó su coincidencia con los dichos papales y expresó la disposición del Gobierno de trabajar con la Iglesia en la lucha contra la pobreza.

Desde el altar levantado en las escalinatas del santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, Bergoglio llamó en la homilía de la misa central a seguir "buscando, con San Cayetano, justicia, pan y trabajo, pero hacerlo "con hambre y sed de verdaderos cristianos, pero no con sed de venganza". Incluso, admitió que muchos necesitados perdieron la esperanza. "Hay gente que opina que no se puede esperar nada de nadie; hay gente -agregó- que ni siquiera se pregunta, que ya tiró la toalla". Y agregó: "Lo que pasa es que vivimos situaciones de pobreza, de falta de trabajo..., o estas enfermedades que nos afectan masivamente como la gripe, el dengue... y que pegan más duro por la falta de justicia".

Pero también dijo que hay pobres que "nos dan testimonio de fe, de paciencia en el sufrimiento, de constante lucha para seguir viviendo". Y pidió a todos: "¡No tengan miedo de mirar los ojos de los que sufren!", pero señaló que "los rostros de los que sufren hay que mirarlos de cerca, estando con los otros". Añadió que el mundo de hoy "es muy cruel porque primero excluye borrando los rostros de la gente para luego no sentir nada cuando los desprecia y desecha como sobrantes. En nuestra sociedad -siguió diciendo- hay gente que tiene sitio, que tiene cabida, y gente que 'sobra' y que son dejados a un lado como 'descarte' en verdaderos volquetes existenciales".

Ayer se confirmó que Bergoglio decidió crear la Vicaría para la Pastoral en las Villas de Emergencia ante "el aumento y la extensión de los asentamientos". Y resolvió poner al frente al padre José Pepe Di Paola, párroco de la iglesia de Caacupé, en la villa de Barrancas. Di Paola había sido amenazado en abril, luego de denunciar con los demás sacerdotes el avance del paco en las villas ante la pasividad del Estado.

Tras la misa, en su recorrida por la cola para entrar al santuario, Bergoglio escuchó muchas quejas, algunas de viva voz contra el Gobierno. Fue el caso de una mujer que exclamó: "Padre, nosotros estamos cada vez más pobres, tenemos hambre, y los del Gobierno cada vez más gordos".

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