“Como nunca, esto parece la Biblia y el calefón”

"En estos días vemos cómo se desgastan los funcionarios provinciales en reuniones con productores e intendentes anunciando, por un lado, los fondos que ya llegaron de la Nación (los que se le van a solicitar) o el seguimiento de los decretos nacionales que se van a firmar; por el otro, vemos la forma en que funcionarios de Economía provincial retienen los fondos destinados a solucionar en forma inmediata la gravísima situación que padece la provincia por la sequía", afirmó la diputada Silvina Frana.
Respecto de la situación crítica que atraviesa el norte provincial, la diputada Silvina Frana (PJ-FV) sostuvo: "en estos días vemos como se desgastan los funcionarios provinciales en reuniones con productores, intendentes y entidades intermedias, anunciando por un lado, los fondos que ya llegaron de la Nación, los que se le van a solicitar o el seguimiento de los decretos nacionales que se van a firmar y por el otro, vemos la forma en que los funcionarios del Ministerio de Economía provincial retienen los fondos destinados a solucionar en forma inmediata la gravísima situación que padece la provincia en su conjunto por la sequía".

La actual crisis agropecuaria desatada por la profunda sequía que afecta a gran parte del país, especialmente a la Provincia de Santa Fe, parece diluir toda responsabilidad de las provincias y concentrar toda herramienta o decisión en el Gobierno Nacional.

En estos días vemos como se desgastan los funcionarios provinciales en reuniones con productores, intendentes y entidades intermedias, anunciando por un lado, los fondos que ya llegaron de la Nación, los que se le van a solicitar o el seguimiento de los decretos nacionales que se van a firmar y por el otro, vemos la forma en que los funcionarios del Ministerio de Economía provincial retienen los fondos destinados a solucionar en forma inmediata la gravísima situación que padece la provincia en su conjunto por la sequía.

Ante este escenario, el Poder Ejecutivo Nacional dispuso medidas para el sector agropecuario y una asistencia de $300 millones para pequeños productores trigueros y ganaderos, de los cuales cerca de $ 60 millones corresponden a Santa Fe. Asimismo, previamente dispuso de un monto de $ 6 millones para enfrentar en un principio las desastrosas consecuencias climáticas de la sequía. Por lo que, a lo largo del año también, ha transferido ATN a los distintos municipios y comunas santafesinos en situación de crisis.

Sin embargo, el Gobierno Provincial apenas aportó un monto similar al nacional -a pesar de recibir de la gestión anterior una Provincia "saneada" con amplio margen para maniobrar en situaciones de crisis como las que nos afecta en la actualidad- considerando la existencia del tan mentado "Fondo Anticíclico". Es por esto que llama la atención que los recursos distribuidos de este Fondo apenas alcancen los $ 60 millones, cuando es poco imaginable una situación de emergencia económica y social más agudizada.

Desde el área productiva, todo lo que realizado por el Gobierno Provincial se simplifica a idear medidas que debería aplicar la Nación para sobrellevar la crisis. Cabe destacar que este gobierno provincial, ni siquiera pudo enfrentar con medidas preventivas, el avance de la plaga de langostas, que fue afectando una por una las localidades del norte provincial.

Por otra parte, desde la Provincia también se ha criticado la utilización de los ATN, ante una supuesta distribución preferencial para las localidades gobernadas por el Justicialismo. Si bien los ATN podrían redistribuirse a través del Gobierno Provincial, la baja transparencia con la que se ha manejado podría significar que localidades grandes como Rosario o Santa Fe reciban fondos que deberían destinarse a la asistencia de localidades pequeñas que sufren con mayor profundidad los efectos de la sequía.

Asimismo, es poco serio que el Dr. Binner solicite al Gobierno Nacional menores retenciones, o la suspensión de las mismas, y la protección de las fuentes laborales, pero disponga para el corriente año una reforma tributaria que perjudicará no sólo al campo, sino probablemente a toda la actividad económica provincial, cuando debería implementar reducciones impositivas para incentivar el consumo. Por el contrario, esta llamativa contradicción de incrementar los impuestos, generará como ya sabemos mayor recesión, menor consumo, mayor desocupación y menor producción. Como nunca esto parece, "la Biblia y el calefón".

Por otra parte, coincido con el Ing. Bertero cuando dice que las medidas tienen que ser de mediano y largo plazo y concentrarse en un manejo hidrológico serio y con obras de infraestructura planificadas. A pesar de ello, desde este gobierno se critica sistemáticamente a la negligencia que han tenido los gobiernos anteriores, sin tener en cuenta que el Ingeniero Jorge Obeid dejó un plan para la construcción de tres acueductos con financiamiento garantizado. Sin embargo, la primera medida tomada por el Gobernador Binner fue suspender la licitación de los mismos y reformularlos. Lo que implicó gran demora y generó costos económicos y sociales profundos.

La oportunidad ha pasado, habiéndose perdido no sólo tiempo, sino el financiamiento, que aún el Ministro Sciara no ha podido obtener. Ni siquiera se gestionó una sola línea de crédito internacional para asistir a los productores, a pesar de haber defendido esta política durante la campaña. En el mismo sentido, el Ministro de Economía de la Provincia afirmó que existe un superávit de aproximadamente 300 millones de pesos recaudados durante el año 2008. Por lo que cabe una pregunta obligada: ¿Por qué no lo están usando para paliar semejante crisis? ¿Cuándo vamos a ver actuar efectivamente a este Gobierno y dejar de buscar responsables en otros?

Las perspectivas son altamente negativas, ya que se combinan los efectos recesivos de la crisis internacional y las pérdidas ocasionadas por la sequía, que en Santa Fe se estiman en más de $2.000 millones. Ante este escenario volcar la responsabilidad al Justicialismo de la aprobación del Presupuesto 2009 es marcadamente injusto, ya que las proyecciones utilizadas para su elaboración han quedado por demás caducas y es necesario reelaborarlo.

Tampoco se avizoran medidas desde el Gobierno Provincial anticipándose a las consecuencias que traerá este fenómeno sobre el empleo rural, que desembocará en migraciones hacia las grandes ciudades y un incremento de la marginalidad.

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