¿Cómo es el mapa social en Neuquén?

Los departamentos del sureste y del noroeste de la provincia son los más retrasados.

El ingreso per cápita de Neuquén es el segundo en el país después de Santa Cruz, con unos 26 mil dólares.

Neuquén > La provincia de Neuquén refleja los tres países en su territorio. Tien=e los indicadores más favorables a nivel social focalizados en la ciudad de Neuquén, Plottier, Centenario y en las localidades turísticas del sur: Villa La Angostura, San Martín y Junín de los Andes.

El norte de la provincia alcanza un nivel intermedio y las localidades de los departamentos Picún Leufú, Collón Curá y Catán Lil, se encuentran entre las que más bajos índices sociales posee, por lo cual la asimilan con la línea sur de Río Negro o zonas pobres de Chaco y Formosa.

A este panorama se confronta que, luego de Santa Cruz -provincia que tiene el más alto ingreso per cápita del país con más de 30 mil dólares-, Neuquén figura en segundo lugar con poco más de 26 mil dólares, superando a la ciudad de Buenos Aires, Tierra del Fuego y Chubut.

Según un documento elaborado por el Instituto Argentino de Desarrollo Económico en base a datos del Ministerio de Planificación Federal y de la consultora Abeceb.com, el centro del país tiene indicadores favorables y en el resto del territorio salvo los valles, la división es taxativa. IADE es un centro de estudios ligados al sistema cooperativo encabezado por el banco Credicoop y sus estudios se publican en la revista Realidad Económica.

El informe indicó que según la convención normalmente aceptada, la Argentina, con un PBI per cápita de unos 8 mil dólares a valores corrientes, es un país de ingreso medio.

La posición relativa del país mejora si se considera la capacidad de compra de ese ingreso (paridad de poder de compra), ya que en esos términos el PBI per cápita supera los 13 mil dólares. Sin embargo, estos promedios nacionales no permiten apreciar las fuertes disparidades existentes entre las distintas regiones que integran todo el territorio, advierte el instituto.

Así, por ejemplo, el producto por habitante de la jurisdicción más rica del país (Santa Cruz) es de unas 15 veces el de la más pobre (Chaco). Las diferencias entre los niveles de desarrollo de las distintas zonas del país -hasta cierto punto normales- adquieren un significado dramático cuando se consideran las condiciones de vida que implican para los ciudadanos más pobres.

Necesidades básicas

Una medida utilizada frecuentemente para representar el nivel de vida de la población en un sentido amplio es el de número de personas con necesidades básicas insatisfechas (NBI), cuya medición se realiza en los censos de población y vivienda. Los hogares con necesidades básicas insatisfechas son aquellos que presentan al menos una de las siguientes condiciones de privación: Hacinamiento: hogares con más de tres personas por cuarto. Vivienda: hogares que habitan un lugar de tipo inconveniente (pieza de inquilinato, vivienda precaria u otro tipo, lo que excluye casa, departamento y rancho).

Condiciones sanitarias: hogares que no tienen retrete. Asistencia escolar: hogares que tienen al menos un niño en edad escolar (6 a 12 años) que no asiste a la escuela.

Capacidad de subsistencia: hogares que tienen cuatro o más personas por miembro ocupado, cuyo jefe no hubiese completado el tercer grado de escolaridad primaria.

Esa variable muestra la disparidad entre las provincias y también dentro de los mismos territorios, según la actividad predominante.

Petróleo y minería

Las actividades extractivas (minería, petróleo) dan a algunas provincias con estructuras productivas débiles ingresos de importancia, pero con escasa distribución en el conjunto de la sociedad. Por ejemplo, en el caso de Catamarca, la actividad minera permite que su producto por habitante sea algo superior al de La Pampa pero no así su indicador de NBI que es mucho peor (más alto) que el de esta última.

Salvo en los valles más poblados del Noroeste y en los centros urbanos más importantes del Noreste, el norte del país presenta condiciones sociales desfavorables. De igual forma, pero con una población mucho menor se encuentra la meseta central del norte de la región Patagónica. En el otro extremo del cuadro social se ubican la llanura pampeana, las zonas de producción bajo riego en Cuyo y en el Alto Valle del Río Negro y la Patagonia Sur, apreció el informe del IADE.

Si bien las zonas de mayor concentración poblacional presentan en promedio condiciones sociales favorables o intermedias, también se caracterizan por sus grandes disparidades internas.

En el Gran Buenos Aires, por ejemplo, donde se encuentran los más altos niveles de vida de ciertos segmentos de la sociedad argentina, existen numerosos y superpoblados bolsones de pobreza. Los centros urbanos industrializados funcionan como polos de atracción para la población emigrante de las regiones más pobres y de los países vecinos, realimentándose de esta forma el desequilibrio regional.

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