Cómo jugará la oposición en la Legislatura provincial

Todos coinciden en la conveniencia de conformar un bloque único. Tendría mayor fuerza política, y un mejor número para pelear las presidencias de la Cámara. Pero lo ideal no siempre es lo posible.
Y está claro que, más allá de las intenciones, un bloque de Unión-Pro y el PJ disidente no podrá ser una realidad en la Cámara baja. Se contentarán con la sumatoria de las voluntades, es decir, un interbloque.

La pelea en este caso se debatirá en las jefaturas, donde Francisco de Narváez podría convertirse en un nuevo referente, al que se le sumarían varios kirchneristas desilusionados. En la actualidad, el empresario tiene un bloque de dos diputados, Damián Cardozo y Carlos Gutiérrez, con la certeza del ingreso de varios candidatos propios, como Gustavo Ferri (Tercera) y Jorge Srodek (Sexta). En otros bloques quedan el PRO, con Ramiro Tagliaferro, y la segura reelección de Jorge Macri.

Felipe Solá, su contrincante en liderazgo, no tiene un panorama alentador, ya que la totalidad de su tropa, denominada Unión Peronista e intregrada por Nidia Burstein, Mario Cura, Rodolfo Di Pascuale, Eduardo Fox, Ricardo Giacobbe, Osvaldo Mércuri,

Ismael Passaglia, Marcelina Pérez de Ibarra, Patricia Rocca y Adalberto Simón, culminan el mandato a fin de año.

Según los cálculos, podrían renovar sus escaños Passaglia y Marcelo Di Pascuale, e ingresaría Mónica López, por la Tercera sección electoral.

Aun la incorporación de un mayor número de felipistas no alcanzaría para conservar el número que ponen en juego. Esto puede ser que debilite la posición de Solá, pero no hay que descuidar las chances que podría tener el ex gobernador como referente del PJ anti K. Pese a la preponderancia de De Narváez, Solá sigue teniendo como patrimonio fuerte su arraigo PJ.

Acuerdo Cívico y Social

"Las turbulencias van a ser inevitables", dicen varios dirigentes que participaron en el cierre de las listas del Acuerdo Cívico y Social. Hablan de los pases de factura que se podrán ver en el interbloque opositor de la Cámara baja a partir de diciembre próximo.

"¿Bloque único?", preguntan, y se ríen con ganas. Es una probabilidad descartada. El panorama es complejo, pero no insalvable. La relación entre el GEN de Margarita Stolbizer, los ARI y los "lilitos" quedó muy tensa.

Uno de los puntos en cuestión fue el abultado cupo de candidaturas que se le concedió al radicalismo. Esta situación, que impide hablar de convivencia, habilita estrategias conjuntas en pos de obtener un liderazgo opositor.

En este juego, el GEN apuesta a sostenerse, algo dolido por la baja participación que, dicen, se les otorgó en las nóminas.

Jaime Linares, titular del bloque CC, juega a la reelección, de la banca y de la jefatura.

El ARI, aunque algo desconforme, prefiere mostrar un perfil moderado. Se esperanza con la reelección de Walter Martello (Tercera) y la incorporación de algunos dirigentes, como la concejala Natalia Gradaschi, de Lanús, Marcela Guido (Sexta) y Oscar Negrelli, concejal de La Plata.

Respecto de la UCR, el panorama es diferente, ya que se ven más optimistas, con escasas pérdidas, ya que de seis integrantes solamente deja la banca Jorge Simoni, de la

Sexta, y con la posibilidad de varias incorporaciones.

Hablan de un bloque que podría alcanzar los ocho integrantes, con la incorporación

de Gustavo Vignali (Segunda), y los intendentes de Brandsen, Carlos García, y de Daireaux, Luis Oliver.

A este sector podrían sumarse algunos cobistas, como el caso de Roberto Filpo, que apuesta a una segura reelección, ubicado primero en la lista de la Segunda.

SENADO

Unión PRO

En el Senado bonaerense se da una situación particular, que ubica distinta la conformación de Unión-Pro. Por un lado, las deserciones que se vieron en el bloque de diputados del FpV no se reprodujeron en la Cámara alta, donde las internas fueron contenidas. De esta manera, no se constituyó en lo formal un sector de disidentes. Por otra parte, no existen legisladores del PRO oficial, ya que Viviana Arcidiácono, ex del riñón de Jorge Macri, se alejó de este sector y se encuentra muy afín con el oficialismo.

Sólo queda Antonio Nieto, senador de Unión Celeste y Blanco, de De Narváez, quien se encargó de negar que vaya a jugar con el FpV. En este contexto, todos los que ingresen serán ganancia neta para el sector. Se verá luego si De Narváez se constituirá como un futuro referente del grupo.

Es una situación muy probable, ya que muchos de los que ingresarían le responden. Tal los casos de Alfredo Meckievi (primero por la Quinta), y Jorge D´Onofrio (Primera).

El Acuerdo Cívico y Social

Como si nunca hubieran convivido en la campaña, los radicales continuarán por un lado y la Coalición Cívica por el otro. No existen posibilidades de que logren saldar diferencias (acentuadas durante el cierre de listas) y se unifiquen.

La novedad resulta del recambio obligado que hará la UCR, que en estos comicios pone en juego sus cuatro senadores: Jesús Porrúa, Diego Rodrigo, Marcelo Honores y Nora Arbio. Es probable que ingresen al menos tres candidatos: Santiago Nino, de la Primera sección; Orlando Costa, de la Cuarta; y Carlos Fernández, de la Quinta.

A este grupo podrían sumarse dos cobistas: uno, el actual senador, Ferreyra, que responde al intendente de Pergamino, Héctor Gutiérrez, y el otro, el primer candidato por la Primera, Gustavo Costa.

Cerca, pero no juntos, estará la Coalición Cívica, que pone menos bancas en juego y apuesta a sumar algunas caras conocidas.

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