Como humorístico, poco serio

Tomado con humor resulta gracioso. Pero es serio, y visto desde ese ángulo se torna preocupante, aunque no asombra ni mucho menos. En la última sesión, el Concejo Deliberante fue un reality show, algo así como el "Gran cuñado" del pueblo.
Empezaron cruzándose acusaciones de haber iniciado la campaña preelectoral, y en verdad todos en alguna manera lo hicieron.

Pero si algo causó estupor fue el elevado tono de romanticismo que derrocharon los concejales vecinalistas hacia su intendente. Alabado sea el señor..., Carlos Sánchez en este caso, fue lo único que le faltó a su bancada.

Si del amor al odio hay un solo paso, a la inversa sucede exactamente lo mismo, y los vecinalistas dieron claras muestras de ello. Puede ser que en el enfrentamiento que generó la tasa de salud no se haya llegado a ese extremo, pero cerca estuvo, y el resquemor no se cura con la zalamería que le pegaron al intendente sus ediles.

Lo grave, es que comenzaron haciéndolo con todo el fervor que antes habían puesto para enfrentarlo, pero después el debate lo fue llevando a un tono de comicidad propio de un cuadro de humor, y así siguieron en cada tema hasta terminar la sesión, sin que ninguno de los ediles de todos los bloques ocultara que para esa altura ya se trataba de una actuación, siendo un grotesco, teniendo en cuenta que por el recinto pasaban temas de sumo interés para la comunidad, y algunos que no lo son tanto pero que los concejales que los propician los quieren hacer ver de una magnitud que les pueda dar algún rédito político.

Por lo tanto, lo que en principio parecía una seria puesta en escena de campaña electoral a favor del intendente por parte del vecinalismo, se fue convirtiendo en un absurdo político muy poco creíble, fundamentalmente conociendo cómo son las relaciones entre las partes.

Y como la mano se prestaba para cualquier cosa, la oposición se prendió y utilizó el momento para potenciar su posición y denostar al oficialismo, que por otro lado le puso la cara para recibir cuanta bofetada anduviera suelta, y por cierto que ligó.

Hubo una perla que enmarcó toda la obra de arte que puso en escena el vecinalismo, con actores invitados de la oposición, y que tuvo como responsable al concejal Furmento. "La única verdad es la realidad", dijo sin apenas sonrojarse para comenzar a defender el sistema de salud pública, que por cierto funciona y bien. Pero se fue más alabando a Sánchez que al servicio en cuestión.

La historia dice por ahí que esa frase fue acuñada 300 años antes del nacimiento de Cristo por el célebre filósofo griego Aristóteles. Pero como no hay documento que lo pruebe, ya que en ese tiempo no existían las grabaciones, fue el fundador del Partido Justicialista, Juan Domingo Perón, quien la hizo propia y la repitió cuantas veces le hizo falta, y no fueron pocas, para defender sus ideales y su modelo de gestión ante las críticas.

Parafraseando a Perón, aunque a Furmento le gustaría que lo relacionaran con Aristóteles, el concejal vecinalista tomó como un cuestionamiento un pedido de mejora de atención en salud para un barrio, y defendió al igual que "el general" la teoría de que todo era falso o, por los menos, insignificante, frente a los logros que en la materia ostentaba el gobierno de Sánchez. "Carlos lo hizo", le faltó como cierre.

Hasta aquí pareciera ser un hecho más de una sesión, pero si se tiene en cuenta que el intendente mantiene diferencias por poco insalvables con Furmento, la actuación del concejal pasa a rondar lo antiestético.

No fue la única de la noche del jueves en ese contexto. Lo de Hugo Dello Russo poniendo un manto de sospecha a la relación que mantiene el gobierno provincial con el de Carlos Sánchez, por lo que recibe en obras el municipio tresarroyense, ya no sorprende pero resta más de lo que aporta. Y que Marta Fortunato hiciera un parodia como fundamento de cada pedido hecho al Ejecutivo, encima con letra preelaborada, resultó del mismo nivel.

Todo un despropósito de sesión.

Llamó la atención que en ninguno de los temas de ese bloque participara López Muñoz, posiblemente porque era su última presencia como concejal de Acción Comunal, y minutos después de haber participado en el lanzamiento de campaña del PJ, con cuya pertenencia se supone tendrá su identificación de ahora en más.

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