Cómo funciona el aparato que cuida que Néstor no tenga traspiés en Santa Cruz

La semana pasada, PERFIL obtuvo una foto clave. El juez que debe investigar a Néstor Kirchner, tomando café con el contador del matrimonio presidencial. Un magistrado, entablando una relación con la pieza clave del poder al que tiene que investigar. Pero ¿cómo funciona el sistema judicial santacruceño? Néstor Kirchner fue absuelto en todas las denuncias sobre actos de corrupción en sus doce años como gobernador. Una trama plagada de amigos, parientes, vínculos y favores: un mapa hecho a medida.
De los 33 cargos de jueces que tiene la provincia, 32 fueron nombrados por el kirchnerismo. La única excepción es Clara Salazar, la presidenta del Tribunal Superior de Justicia. Sin embargo, Salazar es tía de Arturo Puricelli, actual funcionario nacional, interventor de Fabricaciones Militares, que la designó en ese puesto cuando era gobernador. Ella mantiene una excelente relación con el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, pieza clave del círculo íntimo de Néstor Kirchner. Los otros cuatro integrantes tienen vinculaciones directas con el poder. Juan José Maiale fue designado en 2008 por pedido de Héctor Icazuriaga, jefe de la SIDE, con la aceptación de Zannini. Su mujer, Enriqueta Ana del Porto, es la actual titular de la Dirección Nacional de Migraciones en Río Gallegos.

Daniel Mariani responde directamente a los designios de la Quinta de Olivos y es el representante del tribunal ante el Consejo de la Magistratura. Su lealtad tuvo premio. Su hijo Mauricio fue designado como el jefe de la AFIP en Santa Cruz.

La última vacante fue resuelta hace algunos meses con el nombramiento de Alicia de los Angeles Mercau, esposa de Roberto Arizmendi, íntimo amigo del ex presidente. Mercau integró el tribunal que juzgó a Daniel Varizat, el ex funcionario kirchnerista que atropelló a 20 personas con su camioneta 4x4. Así, el tribunal responde pura y exclusivamente a los deseos kirchneristas.

Un escalón más abajo aparecen los casos más íntimos. Santiago Lozada está a cargo del Juzgado de Instrucción número 1 de Río Gallegos. Por ese lugar pasó la mayoría de las causas por presuntos actos de corrupción en la gestión de Kirchner como gobernador. La más resonante fue el manejo de los fondos de Santa Cruz, depositados en el exterior, que Lozada cerró sin dar ninguna justificación. Lozada también se encargó de absolver a Kirchner de todas las investigaciones, cerrar causas y evitar que prosperen otras. En 18 años, ningún funcionario K fue imputado por causas de corrupción. Propuesto por Kirchner, fue nombrado en 1997. No había concursos, ni Consejo de la Magistratura. Sólo la palabra del gobernador y la anuencia de la Cámara de Diputados. La jueza Alicia Mercau fue quien presentó a Lozada y Kirchner.

El segundo juzgado estuvo durante muchos años vacante, hasta la designación de Valeria López Lestón. Una joven abogada que llegó casi de sorpresa. Es prima del ex presidente.

En El Calafate, la extensión de la red continúa. La fiscalía está a cargo de Natalia Mercado, hija de Alicia Kirchner, la ministra de Desarrollo Social y hermana de Néstor. Mercado está a cargo de la investigación sobre la venta de tierras fiscales en la villa turística, donde tiene que investigar a sus tíos, Néstor y Cristina, y su hermana Romina. Pero las vinculaciones no quedan ahí. Romina fue la pareja del juez Lozada. Todo en familia.

El caso del juez de Recursos, Rubén Lobos, es particular. Antes de ser designado en su actual cargo, sobre él cayeron las primeras causas de corrupción contra el kirchnerismo. Ninguna prosperó. Ahora, todos sus fallos favorecen las decisiones de primera instancia de Lozada. Lobos fue el juez que dejó en libertad a Daniel Varizat y que archivó la causa contra Néstor Kirchner por el supuesto manejo fraudulento de fondos extraordinarios, en su epoca de gobernador. Todos le adjudican trato directo con Carlos Zannini.

Néstor Kirchner todavía piensa en 2011, por ahora sabe que en Santa Cruz puede dormir en paz.

Después de la foto, Lozada está en la mira

Santiago Lozada, el juez que debe investigar a los Kirchner y que fue descubierto por PERFIL el sábado pasado en una charla de cafe con el contador del matrimonio presidencial en una confitería en pleno Centro de Río Gallegos, fue por más. Aunque esta vez lo dejaron solo.

Ayer, pasado el mediodía, Lozada volvió a la mesa de todos los sábados. Pero no lo hizo como todas las semanas: llegó solo, sin la compañía de Víctor Manzanares, el contador K y encargado de confeccionar las declaraciones juradas de Néstor y Cristina. Sonriente y desafiante, se sentó, pidió un café y esperó la llegada del resto de los integrantes del grupo. No llegó nadie. Manzanares evitó acercarse por la polémica mesa. A los diez minutos de espera, pagó y se fue como llegó: solo, sonriente y con las manos en los bolsillos.

"Voy a crear una comisión para que diga con quién puedo y no puedo tomar café", se le escuchó decir a Lozada entre amigos luego de la publicación de la foto y la repercusión en medios nacionales. Las explicaciones que intentó dar el magistrado fueron irrelevantes. Habló de una situación casual y aseguró que sólo conocía a Manzanares por intermedio de un amigo. PERFIL realizó durante tres semanas un seguimiento pormenorizado de las reuniones del contador y el juez, que demuestran que el encuentro del pasado sábado no fue casual y que entre ambos existe una estrecha relación.

Desde la oposición santacruceña, aseguraron a PERFIL que se analiza la posibilidad de iniciar un pedido de jury de enjuiciamiento contra Lozada; sin embargo, las posibilidades de que la solicitud prospere son ínfimas, y eso es, por ahora, lo que hace dudar a diputados y referentes locales. El Tribunal Superior de Justicia es el encargado de recibir el pedido y abrir la instancia de jury. Una vez que el Tribunal Superior acepta el pedido, se crea una comisión conformada por tres personas: un abogado elegido por sorteo, un representante del Tribunal y un diputado provincial. Sabidas las relaciones entre los cinco integrantes del Tribunal Superior y el poder kirchnerista, la oposición cree que ningun pedido podría prosperar. La historia reciente santacruceña guarda en sus archivos una situación similar con el actual juez de Recursos, Rubén Lobos, a quien se le inició un pedido de juicio político que no prosperó. Luego, Lobos inició acciones legales contra los abogados que pidieron su remoción.

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