Cómo convivirán Ischia y Bianchi

El Virrey, que será nombrado manager por el presidente Jorge Ameal, no quiere que su presencia sea un estorbo para el actual DT
Desde que Jorge Amor Ameal asumió como presidente de Boca, el mes pasado, una idea comenzó a pasearse por su mente con mucha más fuerza que otras. Consciente de su inexperiencia en cuestiones relacionadas directamente con lo futbolístico y la elección de refuerzos, el reemplazante del fallecido Pedro Pompilio juzgó que Carlos Bianchi sería la persona más eficaz para asumir una suerte de responsabilidad en ese rubro, en condición de manager, algo que en nuestro país todavía no se utiliza con frecuencia, pero sí en Europa.

Esta tarde, quizás ese sueño de Ameal, que comenzó siendo sólo un deseo, se concrete. La comisión directiva se reunirá por última vez en el año, en las oficinas de la Bombonera, y allí, entre otros puntos trascendentes, se aprobaría la incorporación de Bianchi, con un contrato por tres temporadas. Lógicamente, también se ratificará a Carlos Ischia como entrenador (ver aparte).

Ahora bien, ¿cuál será la vinculación entre el Virrey y el reciente director técnico campeón del torneo Apertura? ¿Cómo convivirán? En algún momento, ¿podrán chocar sus decisiones e intereses? Más allá de que actualmente no tienen la misma unidad que los llevó a trabajar nueve años juntos en Vélez, Boca y Roma (Bianchi como cabeza del cuerpo técnico e Ischia como asistente), todo indica que habrá armonía.

Públicamente, Ameal optó por el misterio y no reconoció contactos oficiales con Bianchi; sin embargo, se conocieron los avances de las negociaciones, en las que Mauro Bianchi, el hijo del DT más exitoso de la historia xeneize, con nueve trofeos, habría actuado como una especie de intermediario.

El Virrey, que en las últimas horas estuvo en la ciudad de Armenia, en Colombia, participando del partido homenaje a Jorge Patrón Bermúdez (ver Pág. 2), pondría algunas cláusulas para que Ischia no se sienta "presionado". Por ejemplo, una será no estar obligado a asumir como entrenador ante un eventual alejamiento de Ischia o no tener ninguna injerencia en el armado del equipo, en la planificación de los entrenamientos o de la pretemporada. Bianchi pretende ser fuente de consulta permanente para la compra de refuerzos y asumir la coordinación general de las divisiones inferiores, para lograr una conexión aún más fluida con la primera.

Luego del título local número 23, Bianchi le lanzó elogios a Ischia y escribió en su habitual columna del sitio web de ESPN: "Demostró toda su sapiencia saliendo de todas las situaciones diferentes que tuvo a lo largo del año. Este es su primer campeonato como DT. Ténganme confianza cuando les digo: no será el último".

Ameal, en tanto, se limitó a declarar, cauteloso: "Bianchi es un amigo de la casa, es una persona de consulta continua, pero todavía no hay nada oficial..."

Ischia, lejos de mostrarse incómodo con la posible llegada del Pelado, celebró la posibilidad de que ello ocurra. "Ojalá que sea así. Para él, es eternamente merecido por todo lo que ha dado en el club, y más que nada, para el hincha de Boca, que siempre se ilusiona con el regreso del más grande. Yo no tengo ningún problema con Carlos, todo lo contrario. Y siempre lo dije: es mi jefe", señaló Ischia, antes de comenzar sus vacaciones. Naturalmente, el DT no se opondrá a la llegada de Bianchi como manager, pero quiere charlar con Ameal para saber cuáles serán sus obligaciones con el Virrey.

¿Qué opinan los futbolistas al respecto? Los más experimentados, Martín Palermo, Juan Román Riquelme, Sebastián Battaglia y Hugo Ibarra, quienes ya fueron conducidos por Bianchi, están conformes porque saben de su experiencia e influencia positiva. Los más jóvenes, quienes no trabajaron con Bianchi, también aplaudieron la oportunidad de tener muy cerca al Virrey, porque la tradición lo tiene como un símbolo.

Hace unos días, desde su actual posición alejada de la Ribera pero siempre importante, Guillermo Barros Schelotto, actual figura del Columbus Crew, de la MLS, sostuvo: "Con Bianchi en el club, no tengo dudas de que Boca ganará la próxima Copa Libertadores".

Nueve fueron los años que Bianchi e Ischia trabajaron juntos. Esta vez, las funciones serán distintas, pero el objetivo será el mismo: perseguir la gloria.

Ofertas y negociaciones

El plantel de Boca está de vacaciones. Sin embargo, en esta época estival, en las oficinas del club la vorágine continúa. Varios son los ofrecimientos que llegaron por los dirigidos por Carlos Ischia. Sebastián Battaglia, Jesús Dátolo, Juan Forlín, Leandro Gracián, Ricardo Noir y Mauricio Caranta son, quizá, los futbolistas que más posibilidades tengan de emigrar al exterior. En tanto, Boca seguirá buscando arquero: Roberto Abbondanzieri, de Getafe, de España, y Agustín Orion, de San Lorenzo, son los pretendidos.

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