Como consecuencia de la ola de despidos, los británicos se movilizan contra extranjeros.

Como consecuencia de la ola de despidos, los británicos se movilizan contra extranjeros.
Es ante la crisis económica y financiera que afecta a todo el mundo. Las protestas se dirigían contra más de 100 trabajadores de Italia y Portugal en una refinería en el condado de Lindsey, en el este de Inglaterra.

Cientos de británicos se reunieron este viernes en el condado de Lincolnshire bajo el lema de los sindicatos "Trabajos británicos para trabajadores británicos", mostrando su hostilidad a que se dé trabajo a empleados extranjeros en un momento de despidos masivos ante la crisis económica y financiera.

En el transcurso del día, miles de empleados de diversas empresas energéticas se unieron a las protestas en todo el país. Las protestas se dirigían contra más de 100 trabajadores de Italia y Portugal en una refinería en el condado de Lindsey, en el este de Inglaterra. La petrolera francesa Total encargó a una empresa italiana la nueva construcción de la refinería, que costará unos 220 millones de euros.

En entrevistas concedidas a la televisión, muchos trabajadores británicos se mostraron indignados de que ciudadanos de otros países de la Unión Euroepa (UE) puedan trabajar, en parte más barato.

"Se trata de la lucha por el derecho al trabajo en nuestro propio país, no tiene nada que ver con el racismo", dijo un portavoz del sindicato Unite. El sindicalista Bernard McAuley aseguró que existen suficientes trabajadores formados sin empleo en Reino Unido que querían trabajar en la refinería.

Su lema "Trabajos británicos para trabajadores británicos" se hace eco de un discurso sobre empleo pronunciado por el primer ministro británico, Gordon Brown, en 2007. En aquel entonces, Brown dijo: "Podemos -si tomamos las decisiones adecuadas- situarnos más cerca que nunca del pleno empleo, con una oferta de trabajo británica para cada trabajador británico".

Un portavoz de Brown, declaró que el gobierno hablará sobre el caso y "hará todo lo posible para respaldar al empresariado británico". El encargo se concedió a la empresa italiana cuando los trabajadores de la construcción británicos escaseaban, algo que ahora no ocurre.

Entre tanto, Shona McIsaac, diputada laborista de la región donde se encuentra la planta, dijo que ofrecer el contrato a una compañía italiana en la situación actual es como "poner una capa roja ante un toro", en referencia a quienes no tienen trabajo y están cualificados para realizar esa labor.

Reino Unido sufre una fuerte recesión a causa de la crisis financiera global. En la UE todos los ciudadanos tienen derecho a establecerse y trabajar en cualquiera de los 27 Estados miembro.

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