Cómo se comercializa la droga en el sector de los adolescentes

La comercialización de drogas de distinto tipo en la franja de edad de los adolescentes residentes en Necochea, conforma un negro entramado en permanente transformación. De ello surge que la realidad de este “sucio negocio” es una batalla que sigue sin ser librada a fondo.


Siguiendo la temática de una reciente nota de Ecos Diarios, en la cual se daba cuenta que la marihuana y los psicofármacos con alcohol eran las drogas más usadas en nuestra ciudad, un experto que prefirió no dar a conocer su identidad, reveló detalles de la grave situación en Necochea, que ha llegado a tener a miembros de la propia Policía en la venta de estupefacientes.

En cuanto a los adolescentes, si bien no se han realizado relevamientos, se presume que el 30% de los mismos conoce a alguien que vende estupefacientes en nuestro medio.

En las escuelas

Imperceptible para la mayoría de los vecinos, una de las principales avanzadas para llevar al consumo a los adolescentes, se desarrolla durante el ciclo educativo de cada año en la plaza Dardo Rocha. Ya que en las inmediaciones hay varios colegios y por ende potenciales clientes.

Aunque poco visibles, sigilosos en sus movimientos, los llamados punteros (vendedores de drogas) operan allí en la búsqueda de chicos, generalmente “marcados” previamente por ser conflictivos o tener problemas personales, que los hacen fáciles presas de las tentaciones de este tipo.

En tanto, desde la esfera policial también se ponen en marcha argucias, para intentar desbaratar la ilegal comercialización. Entre ellas la tarea de personal policial, que vestido de civil lleva adelante investigaciones que pueden demorar meses. “Muchas veces se permite al puntero hacer su trabajo, pues la idea es que los lleve a los mayoristas”, explicó nuestro informante.

Tanto el proceso de las investigaciones, como las respuestas a las denuncias de vecinos dando cuenta de viviendas en las cuales se vende droga, son ordenadas desde el Ministerio de Seguridad de la Provincia, que los canaliza a través de la Fiscalía específica en drogas, que cuenta el departamento judicial local. Narcocriminalidad es el área policial que en nuestro medio ejecuta los allanamientos y posibles aprehensiones.

Por las características de nuestra ciudad, la comercialización de estupefacientes aumenta exponencialmente en verano. El movimiento de personas se incrementa, y la “venta grande” se instala merodeando la actividad nocturna. Vendedores foráneos de esta “mercadería” se radican en la ciudad durante esta época estival para llevar adelante su negocio.

Distribuidores y punteros

Fuentes ligadas al combate de esta actividad ilícita confesaron que en Necochea hay “unos cinco distribuidores de droga”, quienes tienen luego como brazos ejecutores a los llamados punteros.

Estos son rotados en forma constante, para no transformarse en visibles. Se los cambia de barrios o ciudad, para que continúen con su accionar en sitios distintos.

Mientras estos vendedores son personas nacidas o que viven desde hace muchos años en Necochea, justamente para hacer crecer rápidamente la clientela, quienes traen la mercadería a la ciudad son individuos de otros lugares.

Se indicó que la venta delivery de drogas sigue existiendo en nuestra ciudad. Está a cargo de motociclistas, que también suelen llevar bebidas alcohólicas a domicilio.

Denuncias entre pares

El mercado de la comercialización de estupefacientes suele no saber de códigos. De hecho muchos punteros son denunciados por sus propios colegas, con un único fin: quedarse con su negocio.

Asimismo los conocedores del ambiente resaltaron que los distribuidores no proveen de droga a ningún puntero, salvo excepciones de confianza, si el mismo no le paga previamente la mercadería. Y en casos de robos o “avivadas”, pueden llegar a aparecer los sicarios, con todo lo que su “oficio” conlleva. “Entrar en el negocio es fácil, pero salir no”, sentenció un investigador.

Una de las fuentes de consulta de Ecos Diarios reconoció que “en más de una ocasión se ha acusado a efectivos policiales locales de vender droga, lo que derivó en investigaciones del área de Asuntos Internos, que confirmó esta anomalía”

El papel de los “punteritos”

En el caso de los adolescentes, se los sumerge en el consumo a través de la denominada “droga blanca” (marihuana). Así lo determinan los vendedores, evitando proveerles un estupefaciente fuerte que pueda “atontar” a los chicos y que se asusten.

El puntero le regala cigarrillos al adolescente, para obtener su confianza. La “juega de amigo”, para acceder a través de él a nuevos clientes entre sus pares.

Estos chicos no elegidos al azar, pasan a revistar como especie de “punteritos” dentro de las escuelas. “Se sienten tan bien tratados por los proveedores, que nunca los delatarán. Les hacen creer que son sus pares…”, contó un avezado investigador local.

Los “punteritos”, que cobran un porcentaje por su labor, no llevan a sus compañeros ante los punteros. Reciben la mercadería y la distribuyen en persona.

Nuestro informante dio cuenta que en Necochea sigue en pie el código de que “el que vende no consume” y cuando alguno de esos expendedores cae en una adicción, automáticamente no se le deja vender más.///

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