¿Cómo se lo banca?

¿Cómo se lo banca?
"Hablamos el miércoles después de la práctica", le dijo Gorosito a Olé. Aguilar les pidió apoyo a los referentes, ubicó por la noche al DT y lo verá hoy sin la certeza de que seguirá en River.
"No tengo nada para comentar. Hablamos el miércoles después de la práctica".

Casi a medianoche, en el teléfono de Néstor Gorosito dejó de saltar directamente el contestador automático. Desde su voz, seca y apática, se escuchó que en el entrenamiento de mañana dirá todo lo que tiene que decir.

Lo que tiene que decir no está claro. En River intuyen que en las próximas horas podría hacer un sorpresivo anuncio.

"Hablé con los jugadores y me dijeron que te van a apoyar. ¿Te parece?".

Pasadas las 20, en el primer piso del Monumental, dentro de la concentración, se gestó una reunión de emergencia. Allí estuvieron José María Aguilar, Domingo Díaz, Julio Macchi, Mario Israel, Marcelo Gallardo, Ariel Ortega y Matías Almeyda. Es decir, la cúpula dirigencial y tres referentes que se juntaron con el propósito de consensuar un plan de apoyo mutuo para los tiempos que vienen. Al cabo de este cónclave en el que los futbolistas avisaron que darán todo pese al descompromiso de otros players, el presidente se pudo comunicar por primera vez en el día con Gorosito. Ahí le expresó el respaldo. Pero se fue del club dudando de las intenciones de Pipo y pensando en la reunión que tendrán hoy.

Por lo pronto es difícil encontrarle una respuesta lógica a la continuidad de Gorosito. Más bien, imposible. El orgullo, cierto afán de revancha y un cándido optimismo (o todo junto) aparecían como las razones más personales de su sostén. Aparecían. Lo que llenó la jornada de dudas fue que el DT no dio ninguna señal. Se había ido de Sarandí sin renunciar y advirtiéndoles a sus colaboradores que se tomaría unas horas para pensar.

Gorosito entendía antes del domingo que su mensaje no estaba llegando a los jugadores. Desde ese día vio que tampoco lo comprenden en la tribuna. Eso lo golpeó. Le sobraban o le sobran pelotas. Le falta apoyo para que esas pelotas no se le caigan. Sin unanimidad, quedó más sólo que el rulo de Riverito. Es consciente de que no es lo mismo un minuto de insultos en Sarandí que un lapsus de hostigamiento en el Monumental.

Ahora les abrió otro intríngulis a los dirigentes que lo siguen bancando. No lo hacen por cuestiones de principios sino por razones de tiempos. Un interinato de 14 fechas no sería un interinato. Lo sabe muy bien Aguilar, que defendió la máxima del respeto por los contratos y sufrió el karma de que ninguno de sus técnicos llegó al final.

Para la sucesión surgió hace tres semanas la opción Astrada, pero el Jefe se bajó. Además, la elección de un técnico implica la obligación de negociar con los candidatos a presidente. El otro plan que se maneja es el de Gustavo Zapata. El caso del Chapa es complejo: su llegada a River se gestó antes de la contratación de Gorosito, pero en los últimos meses tomó partido dentro del cuerpo técnico. Solamente con el visto bueno de Pipo podría erigirse en su sucesor. Para eso hace falta una conversación tan sincera como privada.

En el escenario aparecen otras curiosidades. Almeyda reconoció que este equipo está para la mitad de la tabla. Domingo Díaz, uno de los vices, hizo otra confesión: "¿Qué técnico podría agarrar ahora?". Y varios jugadores esperaban con los dedos cruzados por la suerte del DT. No comment, diría alguien al que se le acaba el talco.

Lo concreto es que de cualquier forma Gorosito se acerca al portón de salida de Figueroa Alcorta. Su currículum no da cuenta de renuncias en momentos análogos al actual. En San Lorenzo, Lanús y Central esperó que le mandaran el telegrama... Ahora quedó en el medio de una atmósfera lúgubre.

QEPD: que en Pipo descanse. ¿Será esta eventual salida del técnico el final de la crisis de River? Y si sigue con vida en Núñez, ¿cómo se lo banca?

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