El G-8 ya se ve como el árbitro del mundo poscrisis.

Aparecieron las primeras señales de estabilización en las economías más poderosas del planeta, afirman los ministros de Economía del Grupo de los Ocho (G-8, las siete potencias industriales más Rusia), pero quedan "riesgos significativos" por delante.
En respuesta, acordaron el Marco de Principios de Lecce (Lecce Framework), que alude a la ciudad italiana donde se reunieron y que establece compromisos de transparencia en la gestión del sistema financiero internacional.

"La amplitud de la peor crisis desde la Gran Depresión revela la importancia de fortalecer nuestro compromiso con estándares de corrección, integridad y transparencia", señalan las primeras líneas del documento.

El texto reconoce que los "excesivos riesgos tomados y la violación de principios básicos" causaron la recesión económica global y detalla cinco categorías de instrumentos y compromisos que deberán aplicarse: gestión colectiva, integridad de los mercados, regulación y supervisión financiera, cooperación en materia de impuestos y transparencia en políticas macroeconómicas.

El ministro italiano de Economía, Giulio Tremonti, denunció que los signos de recuperación provienen de la reaparición de comportamientos que se daban antes de la crisis, como la especulación en los mercados mundiales de las materias primas. La reunión, antesala de la cita de gobernantes de julio, concluyó mientras en las calles de la ciudad más de 1.500 personas participaban de una ruidosa marcha convocada por el grupo alternativo No G-8.

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