Cómo acorazar los ahorros sin dejar pasar las oportunidades del momento

Ni el mejor momento ni el peor. En medio de la tormenta, aunque con nuevos bríos, los inversores comienzan a medir si ya es tiempo de pensar una cartera de inversión. Bajo el paraguas que implica ser conservador en un momento en el que la volatilidad manda, existen instrumentos que pagan tasas de hasta 13% en dólares. Plazos fijo, bonos e inmuebles en la mira
Para el que ha abandonado el infierno, el purgatorio ya es el paraíso. Y sin embargo, en ese abismo de tinieblas que todavía es el mercado financiero global, la cautela manda y los especialistas en inversión piensan que salir ileso del flaco momento es sinónimo de éxito. Pero esto no es todo y para aquellos que quieren posicionarse “para cuando todo comience a mejorar” también habrá lugar: sí, existen apuestas que, con bajo riesgo, prometen retornos atractivos.

Enrique Blaksley, presidente de la firma Hope Funds, piensa que “en un momento como el actual, no perder en una inversión ya es ganar”.

Sin embargo, advierte: “lo importante es remarcar que para cada perfil de inversor hay una cartera personalizada que tiene, además, un tiempo y una aversión al riesgo particular”. Según el especialista, una buena alternativa son las tasas de interés crecientes que pagan los plazos fijos en dólares. “Los bancos locales están sólidos, tienen balances sanos y las tasas que pagan las colocaciones resultan de bajo riesgo y buena performance”. Existen en el mercado plazos fijo que pagan hasta 4% anual con mínimo de u$s 300.

Blaksley va más allá (cruza la frontera) y recomienda también los plazos fijo que se pagan en algunas entidades financieras de Europa, aunque señala que “habrá que buscar las más confiables”. Las tasas llegan en este caso al 5% anual.

Geithner es Cervantes

Los bonos del Tesoro son a las inversiones lo que El Quijote es a la literatura española: el clásico de los clásicos. Esta es la primer recomendación que, como el resto de los consultados, suma Carlos Pillado Matheu, director del Grupo PM&A.

Según Matheu, “el mismo cliente ha cambiado su perfil, se ha transformado en un cliente mas cauteloso”.

Hoy un bono del tesoro tiene una tasa de retorno que, en el corto plazo se acerca a cero, mientras que a 10 años de plazo paga una tasa del 2,5%.

Dentro del mundo de la moderación (recomendable), otra de las alternativas que menciona son los bonos corporativos. “Ofrecen una renta muy buena, es más seguro que comprar una acción ya que otorga un rendimiento fijo y el riesgo es bajo si se toman los recaudos necesarios para elegir una buena compañía, ya que el único peligro es que la propia empresa pueda tener algún inconveniente”.

Las tasas que pagan estas obligaciones negociables de empresas del exterior pueden llegar en algunos casos al 8% anual. Sin embargo, en algunas emisiones locales en dólares, también pueden conseguirse tasas que rondan el 12%.

“El mayor obstáculo hoy es el miedo que tienen muchos clientes. Para ellos existe incluso productos estructurados que tienen garantía de capital”, concluyó Matheu.

Describe tu aldea

Parado en moneda local, Juan Ignacio Di Santo, analista de Puente Hnos. piensa que lo mejor es apostar por productos como los cheques de pago diferido y los fideicomisos financieros.

Según Di Santo, la búsqueda en este sentido debe ser a conciencia. “Hay que buscar cheques que estén respaldados pro las principales sociedades de garantía y lo mismo para los fideicomisos, donde hay que ver bien quien es el fiduciante y cuál el activo subyacente”.

En rigor, Di Santo recomienda aquellos productos estructurados que tienen como garantía cupones de préstamos con tarjeta de crédito emitidos por los bancos.

El último cheque pagó 17% anual a 4 meses de plazo. “Lo interesante es que, si el inversor quiere venderlo antes del vencimiento porque necesita el dinero, puede hacerlo en el mercado secundario”, señaló el analista.

Si bien para los consultados, las acciones son un mundo aparte que implica mayor riesgo, señalaron que existe la posibilidad de aprovechar los precios bajos que tienen estos activos con un plazo de inversión de entre 3 y 5 años. En este punto los sectores son alimentos, energía y bioquímica. Papeles como Molinos, Ledesma, Petrobras y Tenaris podrían ser referentes locales aunque también participan empresas del exterior.

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