Comienzan hoy escraches a morosos del municipio

De los primeros operativos participará el mismísimo Fidias Sanz, subsecretario de Recursos Tributarios de la Municipalidad. Los escarches serán selectivos: vehículos, locales comerciales o inmuebles cuyos titulares difícilmente puedan argumentar falta de recursos para cumplir con sus obligaciones con la Municipalidad.

Inspectores municipales comandados por Fidias Sanz, principal responsable de la política impositiva del intendente Daniel Giacomino, comenzarán a realizar desde hoy escarches a evasores, con probada capacidad tributaria, de las principales contribuciones del Palacio 6 de Julio.

La modalidad de perseguir a los evasores exponiendo públicamente su inconducta impositiva, sigue la modalidad aplicada hasta hace poco tiempo por el cordobés Santiago Montoya, en la provincia de Buenos Aires, mientras fue subsecretario de Recursos Tributarios del gobernador bonaerense Daniel Scioli.

Incluso, cuando aún estaba en ese cargo, firmó un acuerdo con el intendente Giacomino para asesorar al jefe comunal en la modalidad del escrache que él hizo famosa -y que también aprovechó en términos de figuración pública- en Buenos Aires.

El escrache va a consistir en colocar un autoadhesivo en morosos de los tres principales tributos municipales: Comercio e Industria, Automotores e Inmobiliario. En consecuencia, desde hoy aparecerán en locales comerciales, vehículos y viviendas.

La medida, seguramente polémica, será direccionada. Es decir, se elegirán automóviles o inmuebles de "visible" capacidad tributaria. En la Municipalidad aseguran que la persecución será selectiva y que, complementariamente, viviendas, locales y automóviles modestos no sufrirán escraches. Esta es, al menos, la promesa de los recaudadores municipales.

El propio Fidias Sanz comandará los primeros operativos de escrache. Como es muy conocido, se trata de un funcionario con merecida fama de duro, aunque siempre apeló a políticas recaudatorias más convencionales.

La morosidad que se pretende resolver, al menos parcialmente, es de casi 200 millones de pesos. En números redondos, 113 millones en Inmobiliario, 56 millones en Automotor y 20 millones en Comercio e Industria.

No obstante, la Municipalidad se daría por bien paga si al menos se logra a través de los escarches recuperar el 10 por ciento de lo adeudado, lo que significaría cerca de 20 millones de pesos para las sufridas arcas del municipio.

Por supuesto que los renovados bríos del municipio para perseguir el cobro de deudas impositivas impagas, no se detendrán en los escarches, ya que concluidos los cinco días que dará de plazo a los morosos, la gestión por el cobro pasará a su Oficina de Procuración Fiscal. Es decir, se buscará la vía judicial para obligar el cumplimiento de la obligación impaga, con la consabida amenaza de ejecución de las deudas que, como se sabe, puede llegar hasta el remate del bien de que se trate.

Según pudo constatar este diario, entre los morosos escrachables se cuentan algunas importantes casonas de Nueva Córdoba y vehículos de lujo importados, como Mercedes Benz, Toyota y BMW, cuyos titulares, es de suponer, tienen capacidad de reclamo público sobre estas agresivas políticas públicas. Claro que a la hora de buscar argumentos para explicar por qué no paga la patente de un Mercedes Benz, el panorama será bien distinto.

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