Comienza la puja por las tasas y las comisiones del plan automotriz

Habrá reuniones esta semana con las entidades bancarias y las financieras de las terminales. Competirán por los fondos. También se avecina una discusión por descuentos

Con una fuerte presión del sector automotriz para que el plan de créditos blandos se ponga en marcha cuanto antes para evitar un mayor parate en las ventas, el equipo económico avanzará esta semana en la negociación de un condimento clave del programa: la tasa de interés que pagarán los consumidores que estén interesados en tener su primer auto 0 km. El Gobierno quiere que los bancos presten al 12%, mientras que las entidades pujarán por un mayor spread.

“Necesitamos que la tasa sea lo más cercano al 11%; acá la idea es que salgan hechos, no que ganen plata”, afirmó una fuente del ministerio de Producción, conducido por Débora Giorgi. Pero los bancos intentarán negociar un margen de al menos cuatro puntos.

Es por ello que si bien la estrategia más ordenada y transparente para avanzar en el plan sería mediante la licitación de parte de los ahorros previsionales –la ANSeS dispondrá de $ 3.100 millones– a través del Mercado Abierto Electrónico (MAE), en la cartera productiva también evalúan otras formas de canalizar ese dinero.

En este sentido, el secretario de Industria, Fernando Fraguío, recibirá hoy a los representantes de las empresas financieras de las terminales para sondearlos sobre la posibilidad de que sean ellos los que presten a las tasas recomendadas por el Gobierno. Según dijeron en Industria, “se les podría asignar fondos directamente a estas firmas y que sean ellas las que presten al 11/12%”.

Ambas alternativas son válidas; dependerá de quién ofrezca el menor interés el mecanismo que finalmente se aplique para adjudicar el dinero. La tercera opción es suscribir Obligaciones Negociables (ONs) a través del BICE y el Banco Nación.

Actualmente, los créditos prendarios tienen un costo del 25%, por lo que una tasa del 15% sería mucho más ventajosa para quienes deseen comprar un auto. Pero aún con ese interés, la cuota para acceder a un 0 km no bajaría de los $ 900 por cinco años para un auto de $ 31.000. Si el Gobierno lograra que los bancos o las financieras de las automotrices presten al 11%, la cuota bajaría a $ 800.

El objetivo primordial del Gobierno es evitar los despidos de personal. Pero si este plan no genera la reactivación esperada, ese deseo oficial no estará garantizado. Y la expectativa del sector es que si bien habrá algunos interesados en la financiación barata, este programa no generará nueva demanda.

Puja por las comisiones

Además de las reuniones con las financieras, Fraguío también recibirá a los directivos de las terminales para definir los descuentos que tendrán los 12 modelos que ingresarán en el plan. Cada empresa aportará dos vehículos, uno nacional y otro importado, y las rebajas –que aportarán las automotrices y los concesionarios– rondarían el 20%. “Tenemos que definir el valor de la cuota para cada modelo, ya sea para el plan de ahorro previo o para el crédito prendario clásico”, señalaron en Industria.

Pero también en este punto el Gobierno encontrará una dificultad para avanzar. Quién se quedará con el mayor margen de comercialización será otra de las grandes discusiones, admiten en el sector, ya que, por otra parte, los modelos incluidos en el plan son los que menos diferencia le dejan a los vendedores. “Va a empezar una fuerte pelea entre las terminales y las concesionarias”, reconoció un empresario de la industria.

“Es un plan de contingencia que apunta a la crisis del empleo. La rentabilidad hay que dejarla de lado por este año”, aseguró el director general de la Asociación de Concesionarios de Autos de la República Argentina (Acara), Horacio Delorenzi, quien aprovechó para pedir que haya otros “invitados en esta mesa del todos ponen”, entre los que mencionó a las provincias y las compañías de seguros.

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