Comienza Carrió el lunes puja por armar primer bloque opositor

Por: Rubén Rabanal

Consiga o no Elisa Carrió ingresar a la Cámara de Diputados el próximo domingo, el Acuerdo Cívico y Social se verá sometido a presiones e internas que pueden complicar la unidad. Esa fuerza será, con seguridad, la segunda en el Congreso en cantidad de legisladores, detrás del kirchnerismo, por lo que las negociaciones internas por comandar esa fuerza serán duras.

En realidad, esos roces serán casi una consecuencia buscada por Carrió y Gerardo Morales, que desde el inicio del cronograma electoral decidieron caminar todo el país en campaña sin priorizar ningún distrito.

A diferencia de la estrategia oficial de Néstor Kirchner de convertir la elección en un plebiscito donde sólo se contaran votos y no bancas, la UCR y la Coalición Cívica decidieron intentar que el resultado se lea el domingo a la noche en cantidad de bancas para su grupo.

En ese sentido, será difícil que el Acuerdo Cívico y Social no tenga un incremento importante de legisladores; el problema es que muchos provienen de distintas fuerzas y, por lo tanto, será complicado mantener la unidad entre cobistas, radicales y la Coalición Cívica.

El éxito de esa bancada -será la segunda en importancia en la Cámara como hasta ahora lo viene siendo la UCR- dependerá de las tormentas políticas y económicas que deba enfrentar el Gobierno de Cristina de Kirchner, de acuerdo con el resultado de pasado mañana y la marcha de la crisis internacional y nacional.

Las diferencias de estilo son claras dentro del Acuerdo Cívico y Social, al punto que la unidad no se consiguió en todas las provincias. Los casos más claros son los de Córdoba y Mendoza. Pero curiosamente la presencia de Carrió en el Acuerdo jugó distinto en el armado de listas de esas dos provincias, lo que bien puede servir de anticipo sobre cómo se comportará esa fuerza en el Congreso.

En Mendoza hubiera sido imposible un armado que contuviera a Julio Cobos y a la jefa de la Coalición Cívica. Pero en Córdoba, por ejemplo, Carrió jugó siempre al lado de Mario Negro, su amigo y presidente del Comité Radical de la provincia. Negri se vio acorralado por el resto de los sectores de la UCR cordobesa liderados por Ramón Mestre (hijo) y Oscar Aguad, que consiguieron frenar un acuerdo con Luis Juez para armar una lista común. Desde el Comité Nacional, Gerardo Morales tampoco vio con simpatía el rechazo a Juez, sobre todo por su convencimiento de que muchos dirigentes e intendentes de la UCR de Córdoba actuaron bajo presión del Gobierno de los Kirchner.

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