Comienza la campaña electoral en Honduras, con tenso clima social

La campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre en el país centroamericano comienza hoy en un ambiente enrarecido por el golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya, cuyos seguidores rechazan el proceso electoral

A pesar de la crisis derivada del derrocamiento de Zelaya el 28 de junio pasado, los candidatos de los tradicionales y conservadores partidos Liberal y Nacional, Elvin Santos y Porfirio Lobo, respectivamente, dijeron hoy que iniciarán su campaña con optimismo y pidieron a los hondureños en general que apoyen el proceso.

Los otros candidatos son Felícito Ávila, de la Democracia Cristiana; Bernard Martíndez, de Innovación y Unidad-Social Demócrata, y César Ham, de Unificación Democrática, de izquierda.

Se suma el independiente Carlos Reyes, un reconocido dirigente popular que se recupera de una triple fractura en su mano derecha sufrida durante un enfrentamiento entre seguidores de Zelaya y la Policía, a finales de julio pasado.

La campaña comenzará este lunes en un ambiente tenso por el derrocamiento de Zelaya, quien desde Nicaragua, la semana pasada, pidió a la comunidad internacional que no reconozca el proceso electoral en su país porque "está viciado".

Una campaña similar inició en Washington el ex embajador de Honduras ante la Organización de Estados Americanos (OEA) Carlos Sosa.

El magistrado Enrique Ortez, del Tribunal Supremo Electoral (TSE), dijo hoy a los periodistas que invitan a todos los candidatos a cargos de elección popular a que "hagan una campaña sin ofensas, de altura, que genere conciencia cívica".

Ortez considera que este año habrá una gran afluencia de votantes, pese a lo que opinan sectores adversos, como los seguidores de Zelaya, quienes desde la semana pasada comenzaron a pedirle a la población que no reconozcan el proceso electoral porque se está dando bajo el auspicio de un Gobierno golpista

Agregó que el proceso electoral "será una salida a lo que está sucediendo", porque podrán votar incluso los que ahora están en resistencia por la destitución de Zelaya, a quien por designación del Parlamento sustituyó Roberto Micheletti, hasta entonces presidente de ese poder del Estado.

De los seis candidatos presidenciales, Porfirio Lobo busca el poder por segunda vez tras perder las elecciones de noviembre de 2005 contra Zelaya, empresario maderero, ex diputado y ex ministro de Inversión Social, quien tras dos años de mandato dio un giro y asumió una política de izquierda.

Zelaya fue derrocado por sus pretensiones de reformar la Constitución a través de una consulta popular, pese a existir una prohibición legal expresa en contra del proceso.

Lobo, a quien los seguidores de Zelaya también califican de "golpista", dijo hoy a periodistas que su gobierno sería "de integración, de amplia participación para que todos juntos hagamos los cambios necesarios para construir un futuro con esperanzas que se concrete en un plan de nación".

Por su parte, Elvin Santos, también "golpista" para los simpatizantes de Zelaya, promueve la generación de muchos empleos y una mayor participación de los gobiernos municipales para impulsar el desarrollo del país.

Santos es criticado dentro del oficialista Partido Liberal porque siendo vicepresidente de la República renunció para buscar la candidatura presidencial pese a tener una prohibición legal, en una de las muchas violaciones a la Constitución del país centroamericano.

El independiente Carlos Reyes dijo a Efe que él también iniciará mañana su campaña, aunque advirtió que si el país no vuelve al orden constitucional antes de las elecciones se retirará de la contienda y pedirá que los demás hagan lo mismo.

Agregó que "los candidatos no golpistas", que en su opinión representan a los partidos minoritarios, también se deben retirar del proceso si no se restaura la institucionalidad en el país.

Según el TSE, más de cuatro millones de hondureños podrán votar en las elecciones de noviembre.

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