Los comicios legislativos La mitad de la gente no sabe qué se vota en junio

Atribuyen el fenómeno a las candidaturas testimoniales
Las candidaturas testimoniales, el desinterés por la política o la poca credibilidad que despiertan los postulantes están provocando que el nivel de ignorancia e indiferencia de la ciudadanía respecto de las elecciones del 28 de junio sea alarmante. Casi la mitad de la gente que vive en la ciudad de Buenos Aires no sabe que se eligirán diputados nacionales, senadores y concejales; el 45% no les da importancia a estos comicios, al punto de que la mitad no iría a votar si no fuera obligatorio, y sólo un tercio entiende lo que dicen los candidatos en sus discursos de campaña.

Estas son las principales conclusiones de una encuesta hecha por el Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano (Copub) entre 620 personas en la Capital Federal entre el 11 y el 14 de este mes.

Tanto los expertos que hicieron el trabajo como politólogos y especialistas en derecho electoral coinciden en que este fenómeno se explica por la confusión que trajeron las candidaturas testimoniales, por el hecho de que la política no está respondiendo a las demandas sociales y porque el mayor acercamiento que la ciudadanía tiene con los políticos pasa estos días por "Gran Cuñado", el sketch de Marcelo Tinelli en ShowMatch .

Según la encuesta, el 53% de los consultados respondió correctamente cuando se les preguntó cuáles son los cargos que se votan, pero el 47% erró o directamente no sabe. En las elecciones legislativas de 2005, el 70% de los encuestados sí lo sabía. Al igual que en 2005, más de la mitad de los consultados afirma que, si el voto no fuera obligatorio, no concurriría a las urnas.

"Hay un alto desconocimiento de lo que se vota, mayor que en 2005, porque las candidaturas testimoniales generan confusión", afirmó Orlando D´Adamo, director del Copub. Virginia García Beaudoux, coordinadora del centro, entendió que hay un desinterés por la política y esto sorprende en la gente joven. "Los mayores votan -dijo- porque piensan que si no lo hacen después no se pueden quejar." De hecho, la encuesta revela que el 49% rechaza las candidaturas testimoniales, y un 53%, que Néstor Kirchner sea candidato.

"Estos resultados me parecen preocupantes porque la calidad de nuestra política y de la democracia no responden a las demandas de la sociedad, y una sociedad desinteresada por la política es poco exigente con sus políticos y, por lo tanto, no genera mecanismos institucionales y provoca los efectos que vemos en la democracia", consideró Delia Ferreira Rubio, presidente de la ONG Poder Ciudadano.

Fabián Perechodnik, de Poliarquía Consultores, afirmó que, según sus estudios, "entre las principales preocupaciones del país, debajo de la inseguridad, aparece en segundo lugar la clase dirigente, que se percibe como un problema, y esto hace crecer el desinterés de la ciudadanía en la política. Y si le sumamos a esto «Gran Cuñado», vemos que mucha gente se informa de la política a través de ese programa".

Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, opinó que el desinterés por la política era "un tema universal y no sólo argentino, y responde a la desideologización, la similitud de discursos entre contrincantes, la percepción de la gente de que su vida no cambia de acuerdo con quien gane, el desprestigio de los políticos y de los cuerpos legislativos. Pero esta campaña está despertando mayor interés, y la invasión de la televisión con el humor político implica de una u otra forma que la política está interesando más".

Al igual que 2005, sólo un tercio de los consultados dice comprender lo que dicen los políticos en campaña, y un porcentaje aún menor indica que comprende sólo a algunos candidatos y en contadas ocasiones. Un 19% afirma que no le importa lo que digan.

"La gente dice que no les entiende a los políticos, pero cuando se les pregunta cómo afecta la campaña al voto, un 72% dice que va a tener algún grado de influencia; entonces, vemos que hay un predominio del voto por la imagen, y no por lo que digan los candidatos", afirma D´Adamo. García Beaudoux completa: "Se vota por la familiaridad, la gente mira la campaña para identificar al candidato y piensa que, por lo menos, lo conoce porque lo vio por TV, pero no sigue el debate".

Con esta idea, la mayoría de los votantes, seis de cada diez, votará por candidatos, y sólo un 8% lo hará por partidos políticos.

"Hay una pérdida de la identidad partidaria y, encima, se mantuvo hasta última hora el misterio sobre quiénes iban a ser los candidatos", asegura D´Adamo.

El discurso oficial que pregona que si no gana el oficialismo está en riesgo la gestión de Cristina Kirchner parece que no se hizo carne entre los consultados. El 44% de los consultados "no cree que el trabajo de la Presidenta se vea dificultado si el kirchnerismo resulta perdedor en las elecciones".

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