Los comercios advierten que si los obligan a cerrar, habrá despidos

Dicen que sería inevitable porque el sector atraviesa un momento difícil, de menor actividad en general. En el Cecis aseguran que comparten la prioridad sanitaria, pero piden medidas graduales y no extremas.

Las empresas comerciales y de servicios de Río Cuarto temen por estas horas que las autoridades sanitarias de la Nación decidan dar el paso más extremo en respuesta a la expansión de la gripe A: paralizar al sector y no permitir que trabaje por dos semanas.

"Estamos primero muy preocupados por la gripe en lo que hace al posible contagio de nuestros empleados y de nosotros mismos. Sobre todo porque no conocemos la magnitud que esto puede llegar a tener", señaló ayer el presidente del Cecis, Javier Damiano.

Sobre este último punto se fundamenta el temor comercial de las empresas. "Del avance que tenga la enfermedad dependerán las medidas que vaya adoptando el gobierno. Y en este plano la segunda preocupación es qué se dispondrá para el sector porque si se llegara a decidir el cierre muchos tendrán que despedir personal y otros directamente poner punto final al negocio", dijo Damiano.

Es que aseguran que las ventas no son las mejores luego de la prolongada crisis económica internacional que no termina de superarse sumada al conflicto del campo iniciado hace ya 16 meses.

Damiano destacó las decisiones adoptadas hasta acá y rescató que las embarazadas ya no deban concurrir a trabajar en el ámbito privado, igual que aquellos que presenten factores de riesgo y estén inmunodeprimidos. "Es una buena medida que apunta a la prevención y nos parece lo correcto, aunque desde luego que ningún comercio o empresa de cualquier rama tiene personal de más. Con esto quiero decir que implicará un esfuerzo del resto y de los empresarios para no hacer notar las bajas", dijo.

Lo que señalan desde las empresas es que "contra lo que se piensa del caso México, allá nunca se ordenó el cierre total de la actividad comercial. Pero el rumor acá es ése y nos preocupa mucho. Allá lo que hicieron fue permitir trabajar aunque con algunas restricciones. Si acá se paraliza todo, se pondrán en juego muchos puestos de trabajo y esa evaluación debe estar sobre la mesa que disponga la medida", advirtió el presidente del Cecis.

Pese a que la actividad aún no fue oficialmente afectada, muchos rubros ya lo sienten en los hechos por la actitud de los clientes. Por ejemplo, ayer PUNTAL publicó la afectación en un sector clave como el transporte de pasajeros, que ya acusó una merma del 30% en las ventas y teme unas vacaciones de invierno magras.

"No sólo que vamos a tener que afrontar los costos fijos pese a permanecer cerrados, sino que estaremos medio mes sin ventas si este rumor se practica. Esto cortará inmediatamente la cadena de pagos y la situación sería muy complicada", insistió Damiano.

Por último, la Cámara Argentina de Comercio (CAC) pidió a sus asociados de todo el país que extremen "las medidas razonables para evitar una mayor propagación de dicha enfermedad", destacó la entidad.

Aumentarán las desinfecciones en el transporte

Las entidades vinculadas al transporte público de pasajeros, tanto de colectivos como taxis y remises, acordaron ayer con el Edecom y la Subsecretaría de Transporte Municipal extremar los cuidados de higiene y ventilación de las unidades en servicio.

Los ómnibus urbanos que actualmente tienen un proceso de desinfección por mes, lo tendrán semanalmente. Los taxis y remises, también.

Pero además se recomendó ventilar las unidades, pero no se acordó el uso del barbijo para el personal.

"Son medidas preventivas que apuntan fundamentalmente a cuidar la salud en la prestación de los servicios y también de los conductores", explicó Jorge Méndez, flamante titular de la cartera de Transporte. El funcionario agregó además que se recomienda el uso de lavandina, alcohol en gel y jabones líquidos. Junto con esto pidieron que ante el menor síntoma de un conductor, se abstenga de prestar el servicio.

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