El comercio sigue en la lona y esperando la ‘emergencia’

La brusca caída de las ventas en invierno agravó la recesión y afectó la estabilidad del comercio. Los cierres definitivos continúan, empeorados por el costo de los alquileres. En agosto, hubo una recuperación insignificante. Esperan que el municipio declare la ‘emergencia’ en busca de alivio impositivo.
El comercio local no logra recuperarse. La meseta salarial que sufren por igual los sectores públicos y privados y la brusca caída en las ventas padecida en el invierno y agravada por la gripe porcina, dejó en la lona a la mayoría y no se avizoran signos de reactivación.

A pesar de un leve repunte en agosto, sigue creciendo la cantidad de negocios que cierran, especialmente porque no pueden hacer frente al pago de los costosos alquileres y porque el poder adquisitivo de los consumidores está por el piso. Ni siquiera despierta esperanzas el reciente aumento anunciado por el gobierno para elevar el sueldo mínimo de bolsillo a 1.420 pesos, que se verá en la calle a partir de noviembre.

"En agosto las ventas levantaron un 2 por ciento, frente a una caída importante que tuvimos en los meses anteriores. Entonces no pudimos recuperarnos. Hay un repunte pero tampoco podemos entusiasmarnos", dijo el titular del Centro Comercial, Federico Federico Mikosky.

"Esperamos que el aumento permita incrementar las ventas. La gente va a contar con un poco más de recursos para hacer frente a sus gastos", señaló Micosky, sin demasiado entusiasmo, al diario local Nueva Rioja.

De todas formas, Mikosky dijo ser ‘optimista respecto a que el próximo año esta ayuda (de 500 millones de pesos extras que recibirá la provincia desde la Nación) va a permitir reactivar zonas que se encuentran deprimidas. Esperamos que esto nos ayude y repunten las ventas", manifestó.

Respecto a la iniciativa que presentó la institución al municipio capitalino para que declare la Emergencia Económica en Capital, el empresario anticipó que la próxima semana habrá definiciones al respecto. "Estamos terminando de recabar la información para darle sustento al proyecto. Lleva tiempo porque hay que trabajar con balances y cuentas de los comercios", explicó.

El Centro Comercial pidió que se declare la emergencia porque durante las vacaciones de invierno, el miedo a los brotes de gripe porcina complicaron todo y empeoraron las ventas. Pretende con esa declaración de emergencia, acceder a un plan de ayuda nacional para afrontar el pago de los salarios a sus trabajadores, como se aplica en el sector industrial. Y además, gozar de ventajas a la hora de afrontar el pago de impuestos, tasas y contribuciones en los ámbitos provincial y municipal.

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