Comercio espera lo peor para mediados de este año

Para las entidades que nuclean a los comerciantes cordobeses, el año arrancó mal pero estiman que la situación se va a agravar aún más después de marzo. Aseguran que las medidas anunciadas por la Nación no resultaron y que es necesario otro tipo de cambios más profundos, como reducir el IVA.
Los comerciantes de la ciudad y de la provincia de Córdoba comenzaron el año con caras largas, luego de que en enero las ventas se mantuvieran en el mismo ritmo descendente con el que finalizaron 2008.

Así lo afirmó a LA MAÑANA el presidente de la Federación Comercial (Fedecom), Rubén Martos, quien sostuvo que “los números que nos han enviado desde las grandes ciudades muestran que hubo una retracción de aproximadamente el 30 por ciento con respecto a diciembre y del 12 por ciento si se compara con enero del año pasado”. Si bien diciembre es un mes que presenta alta estacionalidad como consecuencia de las fiestas, el dato, para Martos, no debe tomarse como una situación normal. “Por más bueno que pueda ser un mes, en condiciones normales nunca puede haber una caída del 30 por ciento en un plazo de sólo 30 días”, explicó.

En tanto, el gerente de la Cámara de Comercio de Córdoba, Luis Oliva, enfatizó que normalmente “enero es un mes muy atípico porque influye la estacionalidad”, aunque de todos modos reconoció que hubo una menor actividad, “teniendo en cuenta que hubo nueve por ciento menos de turistas en la Capital y que siguió el arrastre del año pasado, que finalizó con las ventas un 30 por ciento por debajo del ejercicio anterior”.

No obstante, a la luz de las palabras de los dirigentes, la principal preocupación de los comerciantes no pasa por este flojo arranque de año, sino porque no se vislumbra un panorama mejor de cara a los próximos meses. Por el contrario, las expectativas son que la situación empeore aún más.

“Yo creo que vamos a tener problemas para marzo, cuando la caída en el consumo se va a sentir con más fuerza como consecuencia de que la gente va a tener que cumplir con las obligaciones que existen para esa época que generan gastos que no van al consumo directo del hogar”, analizó Martos. “En Estados Unidos la crisis fue mejor madurada. La proporción de despidos y suspensiones a nivel local es similar por el volumen de población. Si pensamos que tenemos casi cinco mil personas que cobran sólo el 75 por ciento de su salario, debería haber entonces una caída proporcional en las compras, a lo que se suma la gente que previene y no gasta por demás”, completó.

Oliva, por su parte, puntualizó que hay que esperar a cómo evolucionan los factores que inciden en la macroeconomía, aunque proyectó que junio y julio serán “los meses más bravos”. “Hay quienes consideran que el pico de la crisis en Argentina tendrá lugar entre junio y julio, fundamentalmente porque los efectos que se producen en los países centrales siempre tardan en llegar. Por ejemplo, Estados Unidos tuvo la peor baja en la actividad de los últimos años, lo que implica que en los próximos meses va a mover menos su economía, va a importar menos, y eso a la larga termina influyendo también en el comercio cotidiano”, explicó.

Bajar el IVA

En este contexto, ambos directivos fueron contundentes al afirmar que los anuncios de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que apuntaron a reactivar el consumo, como el plan canje de electrodomésticos y los créditos bancarios de hasta cinco mil pesos, aún no dieron resultado. “Todos conocen el asunto pero nadie sabe sobre la realidad del resultado. Lo que se anunció fue la posibilidad de comprar heladeras que hasta ahora no se transformó en resultado, porque las heladeras ni siquiera llegaron”, indicó Martos.

Por eso, para ambos referentes lo necesario sería tomar una medida más profunda y realmente efectiva, como la reducción de la alícuota del Impuesto al Valor Agregado (IVA). “Lo que se cuestiona es si hay que tomar medidas tan específicas como un plan canje de heladeras o más bien políticas macroeconómicas como sacrificar recaudación, reduciendo el IVA, pero reactivando así el consumo”, añadió Oliva. Martos fue más allá asegurando que los productos primarios, como los alimentos, deberían venderse con IVA cero, una propuesta que cuenta con el aval público del gobernador santafesino, Hermes Binner.

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