El comercio arrancó la temporada con tentadoras rebajas de hasta el 40%.

La baja en las ventas alcanza el 20% en indumentaria y calzado. Hay descuentos para atraer clientes. El calor no ayuda.
Precios bajos, liquidaciones, promociones pactadas con los bancos más las propias de cada local, poca publicidad, descuentos por cantidad de prendas y ajustar al máximo la mercadería almacenada, son algunas de las estrategias que tienen los comerciantes locales de indumentaria ante la caída de las ventas calculadas a marzo en un 20% frente a igual mes de 2008.

La tan mencionada crisis económica, la tensión electoral, la inflación, la incertidumbre sobre el dólar e, incluso, el temor a perder el trabajo han sido motivos suficientes para dejar congelados a los consumidores de ropa y zapatos en el inicio de esta nueva temporada.

Aunque a este escenario hay que agregarle otro factor que nadie se imaginó antes de que largara el otoño-invierno: el buen clima. Esta inusual primavera de abril fue la que terminó por paralizar una parte de las ventas e implicó, explican a Los Andes los encargados de comercios del centro y la Peatonal San Martín, diseñar vidrieras con ropa de invierno que nadie quiere comprar debido a las altas temperaturas.

A su vez, los comerciantes no terminaron de exhibir la ropa de verano para seguir vendiendo el stock, mientras los depósitos de los locales quedaron saturados de prendas invernales que ocasionan importantes costos extras.

La temporada arrancó directamente con liquidaciones y precios de oferta que rondan el 40%. Según los comerciantes, toman 10 productos a los que les bajan el precio para reanimar las ventas, ya que los negocios que no tienen precios "contenidos" y tampoco de ofertas se han quedado vacíos y sin movimientos de caja.

Financieramente, los locales también han hecho alianzas con algunos bancos los cuales asignan uno o dos días de la semana a favorecer pagos con tarjetas sin interés y en varias cuotas.

Sin embargo, tanto los comerciantes de ropa como los representantes de las cámaras de indumentaria coinciden en señalar que la caída en el volumen de las ventas, la contención de precios para impulsar ofertas, más, las subas de los costos (tarifas, impuestos, tasas de interés) ha perjudicado notablemente el margen de la rentabilidad de sus locales.

"Los gastos se siguen incrementando como la suba de los impuestos y servicios, entre ellos la energía, que repercuten en el costo operativo, que está en el tercer lugar después de los sueldos de los empleados y el alquiler del local", sostuvo con preocupación por la situación, Adolfo Brennan, presidente de la Cámara de Comercio del Centro.

Brennan señaló, además, que es "difícil sostener el empleo en los comercios del centro". Aunque aclara que el cierre de los locales céntricos "no son masivos" y en su opinión la caída de las ventas es superior al 20%, dependiendo de los sectores que se observen. En algunos casos puntualizó que la merma rozaría el 30%.

Por su lado, para Vicente Suriano, presidente de la Cámara de Indumentaria, la caída del consumo es del 50%. Al ser consultado por la actual pérdida de mercado, el titular de la cámara resumió en una palabra su opinión al respecto, es "terrorífica".

Los comerciantes de ropa y zapatos de la Ciudad entrevistados por este medio aceptaron una caída que ellos promedian entre 10% y 30%. Mientras que para algunos esta es una "crisis mental" otros se concentran en liquidar ropa de verano e incrementar las ventas a los turista.

Según una responsable comercial de un local de ropa de mujeres, "éste es un momento de oportunidad" para comprar a precios convenientes y de oferta. Para aprovechar.

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