Comerciantes trabajan contrarreloj para habilitar locales de temporada

El sector con más cantidad de pedidos es Alem mientras que entre los rubros que despiertan mayor interés figuran el gastronómico y el de indumentaria. La necesidad de contar con la habilitación formal para comercializar bebidas alcohólicas ayuda a incrementar el nivel de formalidad.
Apremiados por la cercanía del las fiestas de fin de año, los comerciantes marplatenses trabajan contra reloj para tener lista su oferta de verano en los principales sectores turísticos de la ciudad.

Así lo reconocieron a LA CAPITAL fuentes del área de Habilitaciones de la Municipalidad de General Pueyrredon -dependiente de la Subsecretaría de Control-, cuyos empleados trabajan "a cuatro manos" para sacar la mayor cantidad de expedientes en el menor tiempo posible. Mientras tanto, es constante el ingreso de declaraciones juradas de comerciantes que optan por la vía rápida de la "habilitación inmediata". Esos locales -que no podrán superar los 60 metros cuadrados- estarán en condiciones de abrir rápidamente pero deberán ser inspeccionados y en caso de que lo informado no coincida con la realidad, serán clausurados.

En cuanto a los rubros con mayor demanda, las fuentes consultadas por LA CAPITAL explicaron que en este momento los que parecen generar mayor interés son el gastronómico y el de indumentaria, especialmente veraniega.

Por su parte en lo que hace a las zonas con mayor movimiento, Alem es nuevamente la calle que mayor cantidad de pedidos veraniegos genera, seguida por ciertos sectores del micro y macrocentro y de la costa. En Güemes, en cambio, el movimiento es mucho menor debido a la escasa disponibilidad de locales para alquiler temporario.

Por sectores

A la hora de clasificar la demanda de habilitaciones nuevas por sectores, las distintas fuentes consultadas confirmaron que Alem es la que más movimiento genera. Sucede que en la última década la existencia de dichos establecimientos se explica casi exclusivamente por su explotación durante la temporada de verano, siendo muy común verlos cerrados durante el invierno.

Fuentes de Inspección General confirmaron a este medio que todavía hay varios expedientes pendientes de resolución relacionados con esa calle. "Es que algunos trámites no son tan sencillos", justificaron y mencionaron como ejemplo un centro de compras -al que definieron como "de vanguardia"- que prevé la oferta de servicios diversos y muy disímiles entre sí en un mismo espacio físico. "Si ese lugar tiene 60 subdivisiones necesita 60 habilitaciones", recalcaron.

En el paseo comercial de Güemes, en tanto, las miradas se centran en la calle Olavarría y las laterales. "Lo que pasa es que la propia Güemes tiene movimiento todo el año", reflexionó en diálogo con LA CAPITAL Miguel Gómez, referente del Centro de Comerciantes de dicha arteria, quien afirmó que actualmente el paseo consta de 16 manzanas con aproximadamente 470 locales: "Aproximadamente 450 ya están ocupados", afirmó.

En sectores como el centro o la costa, en tanto, el movimiento a nivel burocrático no es tan intenso. "Hay muchos locales cerrados que cierran en invierno pero que ya tienen la habilitación otorgada: sólo tienen que abrirlos", relató un alto directivo de Inspección General.

La contracara de dicha situación la ofrecen los locales que no sufren modificaciones aparentes pero que sufren cambios legales. "Hay muchos casos de cambios de titularidad, por ejemplo, que a nosotros nos generan mucho trabajo aunque en la calle no se note", explicó la misma fuente.

Limitaciones

Por su parte Miguel Angel Donsini, presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata, afirmó que si bien la mayoría de los propietarios de locales en alquiler ya cerró contrato con sus inquilinos, el camino recorrido no fue fácil.

Entre los factores que retrasaron el proceso figuraron las limitaciones que rigen para varios sectores de la ciudad -como las calles Alem e Yrigoyen respecto de las actividades relacionadas con la nocturnidad- y la gran cantidad de trámites burocráticos a realizar.

"No estamos en contra de que se regule -aclaró el dirigente-. Sólo sucede que la realidad es más compleja que antes y el profesional inmobiliario tiene que estar bien informado acerca de qué se puede hacer y qué no en cada local: de lo contrario se pierde mucho tiempo e incluso dinero".

No obstante Donsini aclaró que "la oferta de los principales turísticos está cubierta" y consideró que quedan "muy pocas unidades vacías en sectores que quizás estén un poco saturados, como la calle Olavarría o la Sierra de los Padres".

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