Comerciantes perdieron el 80 por ciento de sus ventas.

Aseguran que la municipalidad no pensó en ellos ni cumplió con lo establecido. Temen que se puedan cerrar algunos negocios y se pierdan puestos de trabajo.
Son alrededor de 60 los comerciantes que se sienten perjudicados por la obra de la nueva Peatonal. Aseguran que ya perdieron el 80 por ciento de sus ventas y que se ven afectados tanto los ubicados entre Mate de Luna y Zurita, como los que están entre Zurita y Avenida Güemes, por lo que no podrán "soportar 60 días de obra". Además, dicen que la municipalidad no cumplió con la promesa de trabajar las 24 horas para concluir más rápido con los trabajos.

Molestos con la comuna, los comerciantes de las dos cuadras de Peatonal que prometió construir el municipio, se reunieron el lunes con el Secretario de Obras y Servicios Públicos de la comuna, Marcelo Mari. Según comentó el Gerente de uno de estos negocios, y vocero de los demás comerciantes, Ariel Bourguet, durante la charla le plantearon un sinfín de inconvenientes que les produce la forma de trabajar de la empresa a cargo de la obra.

"No estamos en contra de que se construya la nueva peatonal, pero sabemos y somos conscientes de que en otras capitales provinciales, las empresas y los municipios pensaron en los comerciantes y establecieron plazos y formas de construcción para que ninguno de los comercios se viera perjudicado por más de 15 días", aseguró el empresario.

Según contó, "en todos lados" se construyó por tramos "nunca se cerró toda la calle ni se tocó la vereda, de la forma en que hizo esta empresa". Cuando le preguntaron a Mari por qué no se hacía de la manera que ellos plantearon, sólo respondió que "era una decisión de la empresa", por lo que no dejó conformes a los comerciantes.

Las consecuencias son muchas. "En primer lugar existe una cuestión de seguridad. Ya se han caído 3 personas al intentar pasar por este lugar, y yo tengo entendido que como la responsabilidad de la vereda es del comerciantes, los culpables somos nosotros primero, aunque después le podamos transmitir el juicio a la empresa".

Por otra parte, lo que los convocó específicamente fue la pérdida de ventas. "Los negocios que están encerrados dentro de la red que colocaron han perdido el 80 por ciento de sus ventas, y nosotros que nos vemos afectados por el paso de la masa de consumidores, ya vamos perdiendo el 60 por ciento", aseguró.

Atentos a que la comuna prometió un plazo de 60 días para la obra, los comerciantes explicaron que de seguir las cosas al ritmo y con las características que tienen, "muchos van a cerrar. Algunos ya están viendo cómo indemnizar a los trabajadores por cierre, y esto no es una cosa menor, porque estamos hablando de más de 250 familias afectadas entre dueños y empleados".

Para Bourguet, las consecuencias van más lejos aún. Dentro de su competencia comentó acerca de los periodos de consumo y se refirió al periodo escolar. "Es el periodo de compras más largo del año, empieza el 15 de febrero y culmina a mediados de abril, justo el tiempo que planteó la municipalidad para hacer la obra". No obstante, y suponiendo que algunos comercios subsistan, el comerciante señaló que luego de abril las ventas "se caen hasta julio. Esto sucedió así hasta en las épocas de bonanza, así que no me quiero imaginar lo que sucederá en este contexto de crisis".

Por otra parte, Bourguet se preguntó por qué, más allá de que estamos en periodo de elecciones, la municipalidad eligió un tramo del medio de la peatonal para iniciar la obra. "La lógica sería empezar por la primera cuadra, pero no es ilógico pensar que se seleccionó la cuadra con menor cantidad de comercios, menor capacidad adquisitiva y, por su puesto, menor reacción".

"Hace 30 años que prometen la nueva peatonal, todos la queremos, pero estamos justo en un periodo de crisis, y por cómo la plantearon pareciera que para la comuna no significan nada los cientos de puestos de trabajo y familias afectadas".

Según explicaron, la empresa además de decidir no hacer sectorizado o por tramos el trabajo, tampoco haría el cableado subterráneo, algo que está establecido por ordenanza desde 1970. Además y desde que se inició la obra, las cuadras están sin alumbrado público, originando serios inconvenientes con la seguridad.

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