Los comerciantes se oponen rotundamente al cambio de horario

Aseguran que con la medida similar adoptada en la primavera-verano 2007/08 se redujeron drásticamente las ventas dado que la gente permanecía más tiempo en la playa. La medida comenzará a regir a partir de las 0 horas del 19.
Comerciantes de la ciudad rechazan la medida que impulsó el Gobierno para aprovechar más la luz natural y aportar al ahorro de energía, la cual establece que a partir del domingo 19 y hasta el 15 de marzo de 2009 se modifique el huso horario nacional adelantando una hora los relojes.

Para la mayoría de los operadores turísticos el corrimiento horario significó grandes pérdidas en los distintos rubros, principalmente en los restorantes, los del espectáculos, los comercios de ropa y calzados y las casas de artículos para el hogar, que hizo disminuir las ventas hasta 40% en relación a temporadas anteriores.

Es que los turistas y marplatenses prolongaron su estadía en las playas, lo cual hizo que muchos debieran cerrar sus puertas al horario habitual, pero sin la tradicional concurrencia de gente. Incluso en el caso de los gastronómicos, es sabido que perdieron el turno de las 20.30 y 21.30.

Tal es el malestar del sector comercial que en Güemes, la zona céntrica y Juan B. Justo comienza a barajarse la posibilidad de elevar un petitorio a la UCIP o dirigirse al Municipio para protestar por la aplicación de la medida.

Néstor Copertino, propietario de la Talabartería Jinetes de la avenida Juan B. Justo, indicó que los más perjudicados son justamente los comerciantes de ese circuito comercial por cerrar más temprano que en otros paseos como el centro o la calle Güemes. "Los que llegan de la playa se bañan, hacen tiempo y después no van a venir acá porque se cierra temprano en esta zona", señaló.

Desde el restaurante Cantábrico, que en un mes cumple 51 años de servicio en al ciudad, aseguraron que esta medida los afectará y mucho, como ocurrió la vez anterior.

"Es sabido que la mayoría de los que trabajamos con el turismo perdimos alrededor de un 40% de movimiento en relación a otros años ya que en nuestro caso la gente viene toda junta a las 22.30, después se va con sus hijos y luego hay que cerrar en el horario habitual porque no se llena nuevamente. Perder un turno de comida es terrible para nosotros", comentó Carlos Barroza, mozo del lugar.

Incluso reconoció que el encargado le confió algo que podría suceder este verano: "Me dijo que posiblemente haya que reducir el personal a la mitad si vuelve a pasar lo mismo que el año pasado", concluyó.

Lila Torraneo, encargada de un local tradicional de Musso, aseguró que les perjudicará "terriblemente" y que por esa razón están tratando de nuclearse entre varios comercios para iniciar un reclamo colectivo a quienes corresponda.

Anabela Rabini, dueña de un local de indumentaria femenina en la zona de Mitre al 1800, aseveró que "en el centro todo el mundo rechaza que se adelante una hora porque se vende mucho menos, prácticamente las ventas se reducen a la mitad. Ahora hay movidas en distintos lugares, en Güemes obviamente también, para que no se aplique".

De taxis y drugstores

Miguel Martí, taxista, aseguró que la experiencia anterior "fue contraproducente en todo sentido, ya que la gente dormía menos, se quedaba más en los balnearios porque se hacía oscuro más tarde y esto significó un pérdida para mucha gente, llámese los restaurantes que no daban más la cena de la 20.30 y los teatros para qué contar...".

Julio Cineli, otro de los taxistas, admitió que si bien a él no lo afectó en lo personal, "no les fue nada bien a los gastronómicos ni a los del espectáculo".

Con más optimismo, otro de los colegas, José Luis Garcialorego, señaló que a su parecer "la gente se acostumbra a los cambios" y que de reiterarse en varias ocasiones esta modificación, verano a verano todo se irá acomodando.

Aunque no se ven directamente perjudicados porque cierran su negocio a la medianoche, Alejandro Carabelli, dueño de un drugstore, se solidarizó con sus colegas: "Realmente afecta a muchos, de modo que habría que escuchar más al comerciante".

Hasta el 14 de marzo

Al margen de las decisiones políticas, el cambio del huso horario para ahorrar energía esta pensado técnicamente en función de los consumos domiciliarios, de las oficinas y del alumbrado público. Su efectividad también ha merecido en otros rubros posturas a favor. En estos casos aducen que por mínimo que sea el nivel del ahorro, será "siempre conveniente", sobre todo en un contexto de insuficiencia del recurso energético que se acentúa, por caso, con el uso de equipos de refrigeración de ambientes.

A la medianoche del sábado 18 deberán adelantarse una hora los relojes, mientras que a la medianoche del sábado 14 de marzo habrá que retrasarlos para recuperar esa hora.

Si bien el Gobierno nacional impulsa la medida para todo el país, las administraciones provinciales pueden ratificar o no su aplicación, tal como ocurrió en la oportunidad anterior en algunas provincias cordilleranas.

Al respecto, cabe consignar que la Legislatura de Mendoza sancionó una ley por la cual estableció que la provincia deberá utilizar los husos horarios -3 y -4 al oeste del Meridiano de Greenwich, de forma tal que aquí la hora no coincidirá con la establecida por la Nación para el verano. La nueva ley, que días pasados fue aprobada por el Senado provincial y recibió sanción de Diputados, faculta al Poder Ejecutivo a elegir entre esos husos, si lo considera necesario, para adecuarse a las diferentes estaciones del año, pero respetando siempre las franjas -3 y -4.

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