Comerciantes del microcentro llevan su reclamo al Concejo

En disconformidad con las últimas implementaciones de tránsito en el microcentro, los propietarios de comercios pidieron al Concejo Deliberante la Banca 21. Aseguran que las medidas repercuten negativamente sobre sus ventas y que crece la sensación de inseguridad. Piden que algunas zonas vuelvan a ser liberadas para el estacionamiento.
Durante la sesión que celebró este jueves el Concejo Deliberante tomaron estado parlamentario una nota y un expediente presentados por los comerciantes autoconvocados del microcentro en disconformidad con el sistema de corredores prioritarios para el transporte público. Pidieron que les sea concedida la Banca 21, para plantear su postura directamente a los concejales. Esperan que puedan volverse atrás algunas medidas, como la prohibición de estacionar vehículos en los corredores.

La nota que tuvo ingreso en el Concejo Deliberante está firmada por el comerciante Jorge Limardo, con el aval de otras 557 formas de propietarios de negocios en el microcentro. Se trata, en realidad, de un duplicado de la nota que los autoconvocados habían dirigido al intendente Carignani en abril.

Allí explican que, una vez puesto en marcha el sistema que la Municipalidad ideó para agilizar el tránsito en el microcentro, "vemos que los peores pronósticos al respecto se van cumpliendo". La referencia tiene que ver con un llamado de atención que los propios comerciantes habían hecho en el momento en que la medida aún se debatía en el Concejo, el año pasado.

"Desde el punto de vista comercial, las arterias involucradas en este plan dan una imagen de absoluta desolación. Sin movimiento peatonal, la actividad de los comercios ubicados sobre las mismas es reducidísima, resultando así un plan totalmente anticomercial. Todos sabemos que un centro comercial sin dinamismo se traduce en bajas ventas", indican los comerciantes, quienes durante los recordados cortes de calle en Nación y Almafuerte habían asegurado que sus ventas se veían reducidas hasta en un 30 por ciento desde la implementación de los corredores. Incluso llegaron a afirmar que los empleados de sus negocios podrían llegar a perder sus puestos de trabajo en el marco de esta situación que denuncian como adversa.

Otro de los reclamos tiene que ver con la inseguridad. En este sentido, señalan que "nada es más favorable a la actividad delictiva que esos corredores desolados, tanto en lo que se refiere a la impunidad para cometer el delito como a las posibilidades de rápida fuga".

Más reclamos

También advierten que el sistema no cumple con la función para la cual fue dispuesto: ordenar el tránsito vehicular en el microcentro. "Los vehículos imposibilitados de estacionar en estas arterias irremediablemente van a congestionar aún más el resto del área céntrica, ya que no se han tomado previsiones mínimas al respecto, tales como playas de estacionamiento u otras soluciones alternativas", señalan los comerciantes, quienes también se manifiestan en desacuerdo con los horarios establecidos para cargas y descargas de mercaderías entre las 0.00 y las 6.00; medidas que señalan como dignas del "reino del absurdo".

Acerca de la cuestión relacionada estrictamente con el tránsito, los firmantes de la nota señalan que "hay inspectores las 24 horas del día para cuidar que nadie estacione en estas arterias", y advierten que "llama poderosamente la atención el celo puesto de manifiesto para hacer cumplir esta normativa".

"Por contraste, llama también la atención el descuido que se observa con respecto al cumplimiento de otras normas de circulación y convivencia elementales, lo que origina un tránsito caótico", añaden.

Otro párrafo está especialmente dirigido al intendente Marcelo Carignani: "No entendemos su obcecación en llevar adelante este plan novedoso. Vemos que sus resultados son en todo negativos: no da solución a los problemas del tránsito, no mejora la seguridad y perjudica de manera notoria el movimiento comercial, poniendo en peligro no sólo patrimonios personales sino también importantes fuentes de trabajo".

Este tipo de argumentos son lo que los comerciantes autoconvocados quieren plantear cara a cara a los concejales de la ciudad, y es por eso que han solicitado el uso de la Banca Ciudadana, también conocida cono Banca 21. Se trata de una herramienta de participación, que permite a un ciudadano (en representación de un grupo más numeroso) hacer una presentación oral de entre 20 y 30 minutos ante el Cuerpo de concejales, quienes deciden luego qué medidas pueden tomarse al respecto, si así lo entienden conveniente.

Este pedido de participación también tuvo ingreso en el Concejo el jueves pasado, y ahora debe ser la comisión de Legislación General la que decida si permite o no a los comerciantes el uso de la Banca 21.

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