Comerciantes de distintos barrios padecieron hasta 12 horas sin luz

Un relojero de barrio Belgrano instala, ayer, luces de emergencia en su comercio para poder atender al público.

Los cortes de luz no dan tregua y ayer les tocó sufrirlos a los comerciantes de la zona del parque Independencia. Muchos padecieron más de 12 horas sin el suministro de energía eléctrica, lo que implicó pérdidas económicas irreparables. Hubo maxiquioscos en los que tiraron yogures, helados y sándwiches a la basura, bares que se quedaron sin café de máquina, negocios que directamente cerraron y una baja en las ventas en el orden del 50 por ciento. Fue una postal calcada de lo que ocurrió hace una semana en barrio Echesortu. Esta vez, la zona más crítica fue en Dorrego y Ocampo y en Ituzaingó e Italia. También los semáforos de Pellegrini entre Moreno e Italia estuvieron sin funcionar gran parte del día. Encima, a las 19, otro desperfecto dejó a oscuras a los comercios de la peatonal San Martín y hacia la medianoche se intentaba reponer el servicio.

Tras el apagón del martes, cuando salieron de servicio unas 100 subestaciones transformadoras de energía, el panorama de los cortes se agravó ayer con las intensas lluvias que impidieron la normalización en algunos puntos de la ciudad.

Los problemas en la red de media tensión se produjeron en la zona de Lamadrid, Entre Ríos, Sánchez de Bustamante y Pueyrredón; y en otro sector del sur delimitado por Gálvez, Iriondo, 24 de Setiembre y Castellanos.

Las otras dos áreas críticas se circunscribieron a Dorrego y Ocampo y a Ituzaingó e Italia, donde la luz se cortó a la medianoche del miércoles y regresó ayer pasadas las 16.

Miércoles negro. En la zona del parque Independencia los comerciantes estaban en llamas. Una falla en el Centro de Distribución La Plata (Ovidio Lagos y Montevideo) los había dejado a oscuras. La luz volvió hacia las 16 pero la EPE igual organizó turnos rotativos en la zona para terminar de ultimar los trabajos.

Algo es seguro: en los negocios fue un miércoles negro, complicado como la lluvia que se abatió gran parte del día. "Estamos a oscuras, perdimos dos mil pesos en lácteos", dijo desconsolado el dueño del autoservicio La Paz (Dorrego y La Paz). Es la primera vez que un corte se prolonga más de tres horas. "La caída en las ventas rondó el 35 por ciento", estimó José Luis.

En el maxiquiosco de Italia y Riobamba las caras de bronca y desconsuelo lo decían todo. La dueña tuvo que llevarse todos los yogures a la casa de una vecina. "Vinieron de la EPE y dijeron que para el mediodía iba a volver la luz, pero estamos en veremos", dijo Irene sobre las tres de la tarde, hora en la que ya había llevado los helados a otro lugar. "Pero no zafé de la caída en las ventas, porque no tengo bebida fría", agregó la mujer que hace 32 años trabaja en el local y le viene una boleta de luz de mil pesos.

"No tengo energía en mi casa, que está en Dorrego entre Riobamba y Cerrito, no pude ni dormir. Da mucha rabia pagar y no tener servicio", dijo Tita, otra vecina, en Italia y Riobamba.

En Riobamba y Dorrego un joven renegaba con un grupo electrógeno. "La mercadería resiste unas 8 horas, pero si el corte sigue, no sé en qué vamos a terminar", indicó.

Paga dos mil pesos por mes para poder mantener en marcha su negocio, que ayer parecía semicerrado. "Estamos cansados de que no haya una política de energía, ya le tuve que poner al generador 5 pesos de nafta pero se terminó. Hasta acá llegué, tengo mucha bronca porque de acá (por el comercio) viven 4 familias, no recibí mercadería y no vendí nada. Esto es un desastre", señaló Diego.

No sólo los comercios alimentarios se llevaron las de perder. En los bares hubo menos parroquianos que de costumbre porque no se pudo despachar café de la máquina. En Capote, Italia e Ituzaingó, se llevaron la comida a otros locales. "No se puede hacer café de máquina, vendemos mate cocido y café de filtro, por lo que cayeron las ventas. Hasta las gaseosas se complican para enfriarlas. Vino una cuadrilla de la EPE pero no pasa nada", resumió Mirko, el encargado, quien le agregó otra pálida al fatídico día. "A la falta de luz sumále que llueve y las mesas de afuera ni se pudieron armar", remató.

Comentá la nota