Comerciantes de la calle Florida contra vendedores ambulantes

Comerciantes de la calle Florida contra vendedores ambulantes
Los comerciantes de la peatonal Florida, el tradicional paseo de compras porteño, presentarán recursos ante la Justicia por la presencia cada vez mayor de vendedores callejeros que instalan sus puestos después de las 18, mientras el gobierno porteño programa extender los operativos policiales.
Los comerciantes consideran la instalación de vendedores callejeros sobre la peatonal como "una apropiación ilegal del espacio público" que causa "inseguridad y la inestabilidad de puestos de trabajo", por lo que presentarán recursos de amparo a la Justicia.

Los vendedores callejeros se instalan con su mercadería después de las 18, aprovechando que a esa hora terminan los operativos policiales, para tratar de captar no sólo a los turistas sino también a los oficinistas que a esa hora salen de sus trabajos.

La ocupación de la peatonal comenzó con algunos artesanos en la intersección de Florida y avenida de Mayo, pero luego de que el gobierno porteño fracasara en su intento por retirarlos del lugar, comenzaron a llegar vendedores callejeros que colocan su mercadería hasta la calle Viamonte, a lo largo de ocho cuadras.

Héctor López Moreno, presidente de la Asociación Amigos de la calle Florida, dijo a la prensa que "la ocupación del espacio público fue uno de los caballitos de batalla de Macri en su campaña electoral y, ante esta situación, ciertos organismos del gobierno porteño no nos dan respuesta".

El presidente de la asociación vecinal remarcó que "lo que hace esta gente es una apropiación ilegal del espacio público, no se puede caminar por Florida después de las 18, el alquiler de un local en Florida cuesta 5.000 dólares por mes y esta gente vende mercadería sin pagar ningún impuesto".

Indicó además que "alrededor de las 17 se instalan con sus bolsos sobre la vidriera de los comercios para esperar el momento oportuno para lanzarse hacia el medio de la peatonal, donde aparentemente tienen reservado el espacio".

López Moreno precisó, además, que esta situación "no sólo dificulta la venta al comerciante porque obstruyen la visión de la vidriera y el paso de la gente, sino que crea un problema de inseguridad ya que muchas veces hay peleas entre ellos mismos por el espacio".

Un operativo policial desalojó ayer a algunos vendedores que estaban instalados en la intersección de Florida y Tucumán con la confiscación de la mercadería, lo que causó una protesta con corte de calle de otros vendedores que se consideran artesanos y que manifiestan necesitar ese espacio para poder vivir.

Fuentes del Ministerio de Ambiente y Espacio Público del gobierno porteño, culparon al escaso apoyo policial la dificultad para realizar operativos después de las 18 y aseguraron que "estamos en conversación con fiscales para que los inspectores puedan tener el apoyo policial para realizar operativos".

Indicó además que "pudimos evitar que los vendedores estén antes de las 18, ahora buscamos poder extender esos operativos hasta después de esa hora para ordenar el espacio público sobre la peatonal Florida".

Una vieja ordenanza dictada antes de que la ciudad de Buenos Aires consiguiera su autonomía, prohíbe todo tipo de venta callejera sobre la peatonal Florida, aunque el artículo 83 de la ley 1.472 autoriza la venta ambulante en caso de que sea por mera subsistencia.

Este artículo fue cuestionado por López Moreno porque "los vendedores de Florida no son ambulantes, instalan sus paños durante varias horas en el mismo punto de la ciudad, por lo que entendemos que los jueces que dan amparos a los vendedores basándose en esa ley tienen una mala interpretación de ella".

"Aquí las ventas cayeron entre un 50 y un 60% y hay miles de puestos de trabajo en peligro", aseguró el comerciante y agregó que "es mentira que estos vendedores sean artesanos, son gente que compra mercadería en el Once o Avellaneda para luego venderlas aquí a precios con los que los comerciantes no pueden competir".

En este punto, Betty Ivansich, quien se define como artesana de artículos de parafina y que ofrece su mercadería en al peatonal Florida, dijo a Télam que "aquí lo que hay que diferenciar son los revendedores de los que son realmente artesanos".

"Estamos de acuerdo con los comerciantes pero nos ponen a todos en una misma bolsa, los artesanos trabajamos con nuestras manos para poder vivir, pero los revendedores están amparados por patotas, en la actualidad el 75% de la gente que está en Florida son revendedores", dijo Ivansich.

La mujer aseguró además que "es cierto que la peatonal Florida se convirtió en La Salada y en un sitio muy peligroso, pero los mismos comerciantes saben quién es un revendedor y quién un artesano", y agregó que el gobierno porteño "rechaza nuestros trabajos como artesanos y nos mandan a cualquier lado".

"Ahora a los artesanos sólo nos dejan trabajar a partir de las 21, pero a esa hora no hay nadie. Aquí hay intereses creados muy fuertes. Sabemos que hay una ordenanza que prohíbe la venta aquí pero la Constitución nos da el derecho de poder trabajar".

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