Comerciantes de Alem resisten el cumplimiento del factor ocupacional

Sigue en pie la amenaza de los boliches de Alem de realizar un lock out este fin de semana. Hubo conversaciones entre comerciantes y funcionarios municipales, donde quedó en evidencia que el principal punto de desacuerdo se vincula con la reticencia a cumplir con el límite para la cantidad de público dentro de los locales.
Tras una reunión con el secretario de Gobierno, Ariel Ciano, y el subsecretario de Control de la comuna, Adrián Alveolite, el presidente de la cámara que nuclea a los bares y pubs de la calle Alem, Pablo Villar, ratificó ayer que sigue en pie la decisión de realizar un lock out durante este fin de semana con el propósito de dejar asentado su malestar por el tenor de los controles que están siendo realizados en los locales nocturnos de la zona. Si bien durante el encuentro hubo coincidencias en la necesidad de mejorar la relación entre las partes, las cosas no avanzaron lo suficiente como para que los comerciantes hicieran a un lado su decisión de llevar adelante la curiosa protesta, consistente en no abrir sus puertas desde la hora 0 del sábado.

?En algunas cuestiones que tienen que ver con los controles dentro de los locales y en la vía pública coincidimos, tuvimos una buena predisposición, pero hay cuestiones vinculadas al formato de los controles que son poco equitativas con respecto a otros sectores de la ciudad. Teniendo en cuenta la temporada de verano y ante un fin de semana que se viene queremos tener seguridad para quienes vienen a nuestros locales y también que podamos trabajar?, le explicó Villar a la prensa tras la reunión con los funcionarios realizada en horas del mediodía.

Para el municipio, el principal desacuerdo se vincula con la obligación de darle cumplimiento al factor de ocupación, que establece cuál es la cantidad de público que puede permanecer dentro de los locales. "No nos ponemos de acuerdo frente a la petición de los comerciantes, que pretenden que se viole la ley excediendo el factor de ocupación que está determinado por estudios técnicos de los Bomberos", señaló por su parte Ariel Ciano.

La controversia en torno a los controles que se llevan a cabo durante la noche en Alem comenzó a cobrar relieve en el transcurso de esta semana, cuando los propietarios de los negocios hicieron público su descontento por el modo en el que suelen llevarse adelante los operativos.

De inmediato el jefe comunal se encargó de defender la actuación que realiza el municipio junto a otros organismos públicos como la Policía, el Ministerio de Trabajo y el de Desarrollo Social para evitar excesos.

De hecho, con la decisión de continuar de manera firme con esta tarea, podría llegar a profundizarse en la zona el trabajo de la cartera laboral, la AFIP y ARBA.

Si bien los empresarios denunciaron sentirse "perseguidos" el intendente Gustavo Pulti subrayó que "no existe ningún tipo de hostilidad" contra ellos, al punto tal que se les está proponiendo trasladarse a la escollera Norte, para realizar allí una explotación comercial por 30 años. Ayer Villar dijo que la realización de la medida de protesta por parte de los comerciantes seguía en pie, aunque planteó que durante la jornada de hoy se terminará de definir si se la llevará adelante.

El presidente de Carba defendió su interés en que sea revisado el criterio de aplicación del factor ocupacional de los locales, asegurando que "los políticos no se animan a modificarlo, reconociendo que está mal otorgado, por temor a que si un día pasa algo quién se hará responsable. Nosotros decimos que somos conscientes de lo que pedimos porque está cubierta la seguridad de nuestros clientes?.

No obstante desde la gestión municipal se exhibió hasta ahora escasa predisposición a negociar este tema. De hecho, se hace cada vez más evidente que se trata del principal punto de fricción, más allá de que se haya hecho mención a la supuesta "incomodidad" sufrida por los clientes ante actuaciones policiales con perros en ciertos locales ante denuncias concretas por narcotráfico.

Ayer Ciano insistió en la obligación de los comerciantes de cumplir y de la comuna de hacer cumplir con el límite para la cantidad de público, citando una frase pronunciada esta semana por el intendente: "Entiendo que ninguno de estos empresarios querría convertirse en un Chabán", dijo. Asimismo alegó que la decisión de la comuna de hacer cumplir el factor ocupacional "no es antojadiza".

Lo cierto es que la violación de esta disposición constituyó una falta reiterada en la que incurrieron muchos de los comerciantes de la zona de Alem otorgándoles una rentabilidad que hoy por hoy se vería amenazada.

Por caso, se llegó a comprobar que en locales con capacidad para 200 personas llegaron a ingresar 800. "No tenemos ánimo de confrontar con quienes desarrollan una oferta recreativa importante para Mar del Plata, pero donde caben 100 no puede haber 500 personas", graficó esta semana el intendente.

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