Comenzó el Foro Social

Una nueva edición del Foro Social Mundial (FSM) comenzó ayer en la ciudad brasileña de Porto Alegre. El encuentro anual, integrado por sindicalistas, representantes de iglesias, activistas antiglobalización y políticos de diversas corrientes, discutirá hasta el viernes las alternativas al modelo social neoliberal. Al foro fueron invitados los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; de Bolivia, Evo Morales; de Paraguay, Fernando Lugo –que hasta ayer no había confirmado su asistencia– y el electo mandatario de Uruguay, José "Pepe" Mujica, que no concurrirá por problemas de agenda, ya que asume en un mes.
El mandatario Luiz Inácio Lula da Silva conmemorará hoy los diez años del encuentro en el estadio Gigantinho, uno de los escenarios del Foro, para luego volar a Suiza a recibir su premio del Foro Económico Mundial.

En las cinco jornadas que durará la contracumbre, los defensores de una globalización diferente debatirán sobre temáticas tan variadas como el modelo de desarrollo capitalista, la crisis ideológica de la izquierda y el medio ambiente. Pero lo más importante será definir el camino futuro del Foro Social, una tarea ardua y ambiciosa para el movimiento, que según sus críticos no ha logrado pasar de la fase de protestas y críticas en estos diez años.

Ayer, en la primera de las cinco jornadas del seminario, los integrantes del movimiento tuvieron que enfrentar las disidencias internas que dividen al foro. Las distintas vertientes de la izquierda que conviven en el FSM deben afrontar la decisión de continuar siendo un movimiento puro, sin injerencia de los partidos políticos, como hasta ahora, o dar lugar a una participación más activa. Parte del foro se inclina por una apertura al juego político, incluso proponen convertirse en una suerte de partido global al estilo de la V Internacional socialista, mientras que otros rechazan fuertemente la participación de los partidos políticos en su seno, apostando a una relación directa con los seguidores del movimiento. Francisco Whitaker, miembro del consejo internacional del foro, advirtió sobre los riesgos de fractura que enfrenta el foro. "Existe una tendencia a la división que nos debilita, y eso es alentado por la derecha. Debemos evitar comportamientos que nos dividan y fomentar el diálogo", declaró. El empresario brasileño Oded Grajew, uno de los principales ideólogos del FSM, compartió los dichos de su compañero militante. "Esta edición del foro deberá servir para hacer propuestas para el futuro del movimiento", anunció ayer en la inauguración del evento.

Los disensos internos no pudieron aguar la apertura del FSM. Se espera que entre 20.000 y 30.000 personas acudan esta semana al foro, que contará con la presencia de intelectuales, militantes y políticos de izquierda. Este año y por primera vez, el evento no se circunscribirá a una única cumbre, sino que constará de diferentes eventos en más de 30 países a lo largo de todo el 2010.

Entre tanto, el evento contará hoy con la presencia del mandatario brasileño Lula da Silva, que según la agenda divulgada por los organización, participará de un diálogo con los participantes del foro y organizaciones afines para luego presentar un balance de sus siete años de gobierno. Da Silva, recibirá en Porto Alegre a los presidentes a los presidentes que ya confirmaron su asistencia: Chávez y Morales. El encuentro entre los jefes de Estado tendrá lugar en el estadio Gigantinho, donde los jefes de Estado hablarán a una platea estimada de 15.000 personas, entre estudiantes, intelectuales y militantes.

Tras su asistencia al foro, el mandatario brasileño partirá para Suiza, al Foro Económico Mundial (WEF) a desarrollarse en Davos desde mañana. Allí Lula será galardonado con el premio a Estadista Global, un premio especial creado por la WEF para su 40ª edición. "El premio honrará al líder político que ha utilizado su mandato para desarrollar la situación del mundo", señalo el WEF en un comunicado. El ex secretario de la ONU, Kofi Annan, será el encargado de entregar el galardón en nombre del consejo directivo del foro, este viernes 29 de enero. Esta será la última visita de Lula como jefe de Estado a ese foro.

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