Comenzaron a demoler los monoblocks usurpados

Los monoblocks usurpados ubicados encalle José Hernández empezaron a quedar en la historia. Ayer las moles naranjas comenzaron a ser demolidas por topadoras y palas mecánicas.
A las familias que los ocupaban se las trasladó a viviendas construidas por el municipio en inmediaciones de Camino del Resero y Dr. Calp, cuya construcción no había sido informada.

Sin aviso, para evitar que otras personas pudieran usurpar partes del predio, personal de Bienestar Social, encabezados por Rubén Rasso, entraron en los precarios edificios y les informaron a sus habitantes que iban a ser mudados a viviendas más dignas, construidas por el municipio para albergar a las 11 familias "okupas".

Detrás del personal de Bienestar Social llegaron los camiones del municipio que se utilizaron para las mudanzas. Previo a esto, se llevó a las familias para que conozcan sus nuevas casas. Entre la sorpresa y la alegría, las decenas de personas que vivían en el predio empezaron a juntar sus cosas y a subirlas a los camiones del municipio.

Mientras en algunos sectores las personas juntaban sus pertenencias en bolsas y cajas, los obreros y sus maquinas empezaban a demoler las estructuras semiderruídas.

Con pericia, los trabajadores fueron debilitando a las ya de por sí frágiles estructuras, y tras unos minutos, el primero de ellos cedió convirtiéndose en una montaña de escombros.

Durante toda la jornada, las máquinas pesadas fueron concretando la demolición de lo que fue en algún momento de los `80, el sueño de la vivienda propia de muchas familias juninenses.

Los trabajos continuarán a lo largo de toda está semana, según indicaron desde la Secretaría de Obras Públicas, ya que después de la demolición de los edificios deberán trasladar las toneladas de escombro a su destino final.

Pinedo: "Podían colapsar

en cualquier momento"

Después de un proceso muy largo, que tuvo en el medio informes y pericias de ingenieros -ya que el predio es privado- se logró llevar adelante la iniciativa.

El arquitecto Agustín Pinedo, responsable del área de obras públicas del municipio, señaló "los edificios estaban en un estado de precariedad muy importante y podían colapsar en cualquier momento. Ahora quedará un predio limpio y los vecinos del barrio José Hernández podrán utilizarlo para la practica de deportes y la recreación".

Estimó que "por lo que ha dicho la empresa, la demolición estará terminada en una semana. Después utilizaremos los escombros para rellenar partes del camino costero. Posiblemente la semana próxima se empiece con ese trabajo".

Rasso: "Tendrán una

vivienda digna"

El secretario de Bienestar Social, Rubén Rasso, fue uno de los primeros que llegó al predio acompañado por asistentes sociales y personal del área.

"Después de mucho tiempo, estas familias van a poder acceder a una vivienda digna", señaló.

La solución es doble, ya que se atiende un viejo reclamo de los barrios aledaños y se les otorga a las familias un lugar seguro y decente para vivir. "Muchas familias no lo podían creer está mañana cuando les avisamos que se iban a mudar a una casa. Quiero destacar la excelente predisposición ante la propuesta", señaló.

Un cambio digno

Angel Emilio Miguela vivió, junto a su mujer y sus siete hijos, en los monoblocks durante 15 años. Ellos, como otras familias, llegaron al lugar al no encontrar un lugar donde vivir y escapando de la difícil situación económica de los ´90.

"Hacía años que nos venían prometiendo trasladarnos a un lugar más digno, y ya era hora que se ocupen de la gente humilde", señaló.

"Hoy llegaron de sorpresa y no lo podíamos creer cuando nos informaron que nos daban una casa".

"Todo esto es para ellos (señalando a sus hijos); por lo menos van a poder crecer en un lugar mejor".

Comentá la nota